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¡TV-3 descubre un 'malo' entre sus filas!

El mal reportero según TV-3 (’Sense ficció’).

El mal reportero según TV-3 (’Sense ficció’). / TV-3

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No me ha sorprendido en absoluto el documental 'Manipulat's'que nos ofreció el 'Sense ficció' (TV-3) el otro día. Pretendían iluminar a la audiencia sobre cómo las cadenas de televisión, y los medios de comunicación, manipulan, hacen trampas, tergiversan y mienten sobre el 'procés' y Catalunya. Naturalmente la selección de manipuladores fue la que ya suponíamos: Antena 3,  Tele 5, La Sexta, ABC, La Razón, El Mundo, La Cope, OK Diario,... y señalaban nombres como Carlos Herrera, Ana Rosa Quintana, Antonio García Ferreras... O sea, "tots de fora, tots espanyols". Es decir, básicamente alertaron que la trampa y la mentira vienen de ese mundo que hace tiempo llamaban "Els altres limits".  

Bien mirado este documental, más que iluminar a la audiencia, lo que pretende es reconfortar a la parroquia, que es distinto. Es un trabajo, como tantos otros de TV-3, pensado para reafirmar en su feligresía la idea de que lo malos son los otros, con sus canalladas y tropelías informativas. No obstante hay en este trabajo un instante, un momento, que constituye una resaltable novedad en los modos y maneras de trabajar que tiene la seva.

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Fue cuando incrustaron un video de 38 segundos, de 2017, de aquel programa de TV-3 que se llamaba 'Tarda oberta'. Aparece en él un alegre reportero informando de una manifestación independentista. ¡Ahh! Más que informar lo que hacía era sumarse como un 'hooligan'. Se subía al capó de un coche y botaba, abrazaba a los manifestantes, les animaba, les besaba... En fin, un entusiasmo muy bonito. Y entonces en el 'Sense ficció' nos decían: «Desde Catalunya el relato de los hechos no siempre se explica con formas periodísticas afortunadas».  ¡Ahh! Que instante más original. En vista de que todos los manipuladores son castellanohablantes y de fuera de Catalunya, alguien de TV-3 debió advertir: hombre, pongamos alguna cosita de nosotros mismos, algo mínimo, para que no digan que no somos objetivos. Y le ha tocado la china a este bendito reportero, que se llama Iván, de un programa que hace tres años que no existe.

¡Ah! Colosal autocrítica. ¡TV-3 ha descubierto un mal periodista entre sus filas! Hombre, yo desde aquí le mando a Iván un afectuoso y cordial saludo. Lo que hizo esa tarde este reportero fue la mímesis, la imitación, más exacta, más fiel, de lo que es la actual TV-3 en su conjunto: la 'cheerleader' del 'processisme'.