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TÚ Y YO SOMOS TRES

Dentro de Cayetana hay un Aznar

Extraordinaria y merecida clonación de Carlos Latre de Cayetana Álvarez de Toledo

Ferran Monegal

Cayetana Álvarez de Toledo, según Carlos Latre. / ANTENA 3

No habia visto yo todavía, en ninguna cadena del telehipódromo estatal, una caricatura, una clonación humorística, de esta extraordinaria criatura que es Cayetana Álvarez de Toledo. Ha ocurrido esta semana en El hormiguero (Antena3), a cargo de Carlos Latre. ¡Ah! Celebro que Latre vaya actualizando su galería de personajes. La imitación que ha hecho de Cayetana ha sido sensacional. Con su melena rubia, su porte altivo, y su manera de mirar con ese punto de soberbia matizada por su delicioso acento del Rio de la Plata, nos fue contando que todo lo malo que pasa en el mundo es culpa de Pedro Sánchez. Decía: «El cambio climático es culpa de Sánchez. El plástico que hay en los océanos es por Sánchez. A la madre de Bambi la mató Pedro Sánchez». Y así mucho rato. Las risas tronaban. Y remató Latre su actuación con un golpe de transmutación política de primera clase. Fue cuando advirtió: «Decía nuestro maestro zen José María Aznar: ¡tienes que meterte dentro de la gente!», y en ese instante el grácil cuerpo de Cayetana se transformó en la versión más iracunda y pavorosa de Aznar. Buen dardo.

¡Ah! Desde que Cayetana Álvarez de Toledo irrumpió en la escena mediática ya les adverti que me parecía un suceso de primera clase. Al margen de sus ideas políticas, con las que podemos comulgar o aborrecer, sus posturismos y alocuciones son una bendición desde el punto de vista del espectáculo. Aquel golpe que protagonizó en la mejor cadena privada de Catalunya, TV3, cuando se presentó con jersey amarillo, luminoso, restallante, en casa nos pareció colosal. Les advertí entonces desde aquí que si los Rivera y Arrimadas no fueran tan cegatos y en lugar de ir con cuters por las calles arrancando lazos hicieran lo que hizo Cayetana, o sea, adoptar también el amarillo, porque los colores no son propiedad exclusiva de nadie, si hubiesen adoptado el amarillo en lugar de combatirlo, les decía, la guerra de los lazos se habría acabado ipso facto.

Fuera del telehipódromo generalista estatal la única imitación de Cayetana que tengo anotada en mi cuaderno fue en Polònia, en mayo de este año. Mireia Portas hizo una estupenda filigrana. Fue a raíz del castañazo que se pegó el PP en las elecciónes, que perdió 71 escaños. Cayetana iba de rodillas por el suelo recogiendo los dientes que le habían caído a causa de tan tremendo tortazo electoral.