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ENTREVISTA

Chino Darín: "Fue una sorpresa total que me ofrecieran trabajar de presentador"

El actor argentino confiesa antes del estreno de 'Dame veneno' en #0 que se sometió a una dieta "bastante chunga" que le cambió hasta el humor

Juan Carlos Rosado / Madrid

Chino Darín, en la presentación del programa de Movistar+ Dame veneno. / Diego Puerta

Chino Darín, en la presentación del programa de Movistar+ Dame veneno.
El actor Chino Darín, con el equipo de colaboradores de Dame veneno. 

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Chino Darín (Buenos Aires, 1989) debuta como presentador en Movistar+ con 'Dame veneno', un curioso magacín sobre alimentación que estrena el canal #0 este domingo, 3 de diciembre (22.00 horas), bajo la consigna de informar entreteniendo. El actor, que hijo de Ricardo Darín pareja de la actriz catalana Ursula Corberó, explica su primera experiencia al frente de programas televisivos.     

¿Le sorprendió que se fijaran en usted para presentar ‘Dame veneno’? Sí, porque no tengo experiencia como presentador. Fue una sorpresa total, pero fui haciéndome a la idea. Tiene que ver con una temática que me interesa mucho y con la que estoy vinculado de alguna forma: siendo actor te toca trabajar con tu cuerpo en muchos sentidos y eso a veces tiene que ver con la nutrición y la alimentación. Uno también es víctima de los mitos sobre las dietas y los golpes de efecto físicos que andan circulando por ahí y que cuando los pruebas no te dan resultado. A mi me ha tocado vivirlo en carne propia.

¿Usted es de manzana o de chocolatina? Yo meto la chocolatina dentro de la manzana (ríe) y me lo como todo. Soy fanático del chocolate, pero también un gran consumidor de fruta. El programa enseña a conjugar ambos mundos y a no radicalizarse en favor de uno u otro. Lo importante es conocer para poder decidir y disfrutar de la enorme escala de grises.

¿Le ha tocado interpretar en su nueva labor de presentador? Sí, para mi sorpresa, porque no estaba dentro de lo acordado. Luego llegaron una serie de ideas divertidas de llevar al plató algunas escenas de películas famosas, como ‘Forrest Gump’.

¿Le ha gustado la experiencia? Quiero ver primero el programa. Tengo una visión parcial de lo grabado y necesito verlo ensamblado. Pero en lo personal ha sido una experiencia enriquecedora. Me encantaría seguir adelante con esto.

"No me quiero mucho y tiendo a ser autocrítico"

¿Es de cocina española o argentina? No me gusta restringirme porque me gusta todo. Cuando tengo que cocinar soy de mucha plancha. No lo hago porque sea más saludable, sino porque me gusta. Hago alguna pasta de vez en cuando, pero no soy un gran aficionado.

¿Qué nota se pondría como presentador? No puedo puntuarme porque no soy objetivo. No me quiero mucho y tiendo a ser autocrítico.

¿Ha aprendido algo de este programa que le pueda servir como actor? Aún no he podido comprobarlo. Cuando haga una película se lo contesto. Pero la relación con la cámara es completamente distinta. Los actores nos mentalizamos de que la cámara no existe, mientras que aquí esa relación es muy directa y tenemos un público en el plató.

¿Se quedó con ganas de hacer una segunda temporada de 'La embajada'? No. Yo tenía una película después y tenía ganas de rodarla. Si hubiera habido segunda temporada a lo mejor se podía haber llegado a un acuerdo, pero no me sentí triste por que no continuara. Hubiera sido lindo que siguiera y, de hecho, estaba pensada para ello. Por eso el corte final quizás fue muy abrupto y no nos benefició. De todos modos, soy enemigo de la rutina. No soy partidario de ir detrás de un éxito y explotarlo durante mucho tiempo. Pero 'La embajada' me dio la oportunidad de trabajar luego en otras cosas porque me dio visibilidad.

"En la alimentación estamos expuestos a cosas confusas sin rigor científico"

¿Con este programa vamos a tener la sensación de que comemos muy mal? Cada uno va a tener la oportunidad de juzgarse a sí mismo con las herramientas en la mano. Hay mucha confusión porque estamos expuestos a la publicidad, los secretos a voces, los consejos de los amigos… A cosas sin ningún rigor científico. El programa vendrá muy bien para aclararlas.

¿Qué plato es su preferido? No tengo ninguno. Soy bastante carnívoro, pero tanto me gusta un asado argentino como un buen rape en España.

¿Se ha aplicado algo de lo que haya aprendido en este programa? Bueno, yo me metí aquí porque acababa de hacer una película, titulada ‘Memorias del calabozo’, donde tuve que adelgazar y someterme a una dieta bastante chunga que me afectó en muchas facetas de mi vida. Es peligroso poner a prueba ciertas cosas y vivir en carne propia las transformaciones en el humor, las relaciones humanas, las manías, las fobias y las obsesiones. Pero me sirvió para convencerme de que somos lo que comemos.

¿Qué es lo que más le ha costado en esta nueva faceta de presentador? Presentar.

¿No es una ventaja ser actor? No lo veo así. Es como decir que para correr los 100 metros lisos tienes ventaja si eres saltador de altura. Hay puntos en común, pero como presentador no estás amparado en un personaje que te da un marco preciso donde moverte. Aquí soy el Chino Darín y a la vez tienes que cuidar la forma de decir las cosas para no perder rigor científico y ligarlas con otras buscando el entretenimiento del público. Para mi es un desafío permanente lograr el tono de presentador clásico y compaginarlo con todas esas cosas.

"El corte final de 'La embajada' fue muy abrupto y no nos benefició"

Pero usted tiene muy buen pico… (Ríe) Bueno, eso es porque soy argentino.

¿Le daba miedo que su programa coincidiese con 'La casa de papel', la serie en la que participa su novia, Ursula CorberóAunque coincidieran el mismo día, terminaría uno y el otro empezaría luego. Soy un seguidor acérrimo de 'La casa de papel'.

¿Qué es lo que más le gusta de esa serie? Una de las protagonistas, que me parece la bomba.

¿Ha probado ya la escudella catalana? Hemos ido a Barcelona y a la Costa Brava y hemos hecho un tour gastronómico en base a los gustos de Úrsula, que ahora son también míos.

¿Qué le parece que su padre, Ricardo Darín, vaya a hacer estas Navidades el anuncio de Freixenet? No conozco a ese señor (ríe). Allá él con lo que hace. Yo no me hago cargo.

¿Le gusta el cava? No. Me habré tomado alguna copa, pero no es una bebida que yo elija. A mi me gusta la caña de cerveza, el vino tinto y en el peor de lo casos, cuando uno ha tirado todo por la borda y está de vacaciones, disfruto del whisky.