A los guardias civiles

El asesino de Wafaa: "Menos mal que me habéis cogido. Soy un peligro"

  • Dos personas han declarado que El Tuvi presumió de haber asesinado a una mujer embarazada en Xátiva, cinco meses antes de matar a Wafaa

  • Otras dos mujeres, ex parejas suyas, le denunciaron; una por intentar estrangularla, otra por amenazarla con una escopeta

El asesino de Wafaa: "Menos mal que me habéis cogido. Soy un peligro"

Perales Iborra / Levante-EMV

3
Se lee en minutos
Luis Rendueles
Luis Rendueles

Redactor

Especialista en sucesos, investigación

ver +

Le llaman El Tuvi. David Soler, de 30 años, mató a la joven Wafaa Sebbah, de 19 años, y arrojó su cuerpo a un pozo de una finca familiar en La Pobla Llarga (Valencia). Es sospechoso además de haber asesinado a otra mujer en Xátiva. Y fue denunciado por violencia de género y malos tratos por otras dos mujeres que habían sido su pareja.

Cuando los guardias civiles llegaron por fin a su casa de Carcaixent para detenerlo por la desaparición de Wafaa, ocurrida el 17 de noviembre de 2019, El Tuvi les sorprendió con una frase: "Menos mal que me habéis cogido. Soy un peligro ahí fuera", tal y como pudo saber EL PERIÓDICO de fuentes de la investigación. Muy cerca de El Tuvi estaba su madre, sorprendida ante la presencia de los guardias civiles en su casa.

Poco después, Soler anunció a los investigadores que no siguieran buscando el cuerpo de Wafaa en la casa de su madre, que estaba en otro sitio. Y los condujo hasta la finca conocida como Casa Vidalet, que había sido de su familia pero que ahora pertenece a un matrimonio británico. Dentro de un pozo de unos 15 metros de profundidad los investigadores hallaron los restos de la joven, a la que arrojó atada de pies y manos, envuelta en cinta y desnuda de cintura para abajo. Desde entonces, El Tuvi no ha vuelto a colaborar con las pesquisas. Alega que tiene "lagunas" de memoria en su cerebro para guardar silencio sobre el secuestro y crimen de la joven valenciana.

Atada, disparada

La primera autopsia sobre los restos de Wafaa ha revelado que fue asfixiada y que recibió seis disparos de escopeta. Esos disparos fueron hechos casi "a cañón tocante", según ha podido saber EL PERIÓDICO, lo que indicaría que El Tuvi torturó a la joven, supuestamente para lograr agredirla sexualmente. Varios testimonios de conocidos y amigos de Wafaa señalan que el hombre acosaba a la chica, que había rechazado varias veces sus propuestas para iniciar una relación sentimental.

El Tuvi, como él mismo dice, es un peligro para la sociedad, sobre todo para las mujeres. Dos jóvenes le denunciaron por episodios graves de violencia de género. Una de ellas relató su calvario al diario Levante, del grupo Prensa Ibérica. Fue pareja de El Tuvi apenas un mes, y decidió romper con él por su actitud celosa y controladora. El hombre, que se ganaba algún dinero recogiendo naranjas, no aceptó su decisión y la acosó con mensajes para que volviera con él. Hasta que un día salió armado con una escopeta y amenazó a su nueva pareja. Otra ex novia suya que también decidió romper con él denunció que El Tuvi intentó estrangularla. En otra ocasión fue acusado de quemar el coche de la nueva pareja de su ex.

El crimen de Isabella

Ya detenido y encarcelado por el crimen de Wafaa, El Tuvi se enfrenta a otra investigación por asesinato. La Guardia Civil ha recogido dos testimonios que le vinculan con el crimen de Isabella Raducana, una mujer embarazada que fue asesinada en su casa de Xátiva el 12 de junio de 2019, cinco meses antes del asesinato de Wafaa. Según las pesquisas, El Tuvi presumió ante dos conocidos de haber sido él quien mató a la mujer, que ejercía la prostitución. Incluso dijo haberse deshecho del teléfono móvil de la víctima, un iPhone rosa que nunca ha aparecido.

Noticias relacionadas

El crimen de Isabella está siendo investigado por la Policía Nacional y en el caso está acusado la pareja de la mujer, un hombre con quien compartía casa y que sabía que ella ejercía la prostitución. Las nuevas declaraciones que podrían implicar a El Tuvi en este crimen se añaden a dos pruebas en su contra. En el cuerpo sin vida de Isabella fue hallado un calzoncillo con ADN suyo. También había restos genéticos suyos en las muñecas de la mujer asesinada. El Tuvi niega haber tenido que ver en el crimen, aunque ha admitido que era cliente de la mujer y que hablaron por teléfono dos días antes de su muerte.