Artrópodos peligrosos

La crisis climática dispara las garrapatas en Catalunya: hay más y son más variadas

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Expertos piden más prevención y carteles informativos en el campo ante el riesgo de contagio de enfermedad

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garrapata1 / CARLOS PRADERA

Guillem Costa

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El aumento de la cantidad de garrapatas es una tendencia creciente en los últimos años. Ahora, los expertos añaden estos dos avisos: cada vez se detectan más individuos y, poco a poco, van apareciendo nuevas especies que hasta el momento no se habían registrado. Estos animales se alimentan de sangre y su crecimiento supone riesgos porque transmiten varias enfermedades.

Abundantes garrapatas Hyalomma lusitanicum en Badalona

¿Cuáles son las causas de este incremento? Se suman diferentes motivos, todos de actualidad: "La crisis climática, el aumento de hospedadores como jabalís, conejos o ciervos y el abandono rural". Así lo resume Agustín Estrada Peña, investigador de la Universidad de Zaragoza y uno de los mayores expertos sobre garrapatas en Europa.

Las causas: el cambio climático, el aumento de jabalís, conejos y ciervos y el abandono rural

"El cambio climático tiene efectos graves y también influye en la distribución de las especies de garrapatas, ya que el calor facilita la vida de algunas de ellas", afirma. En estos momentos, los científicos han detectado especies de garrapatas que no están recogidas en las guías y que ya se han establecido en la península Ibérica. "Ha habido falta de interés en estudiarlo y ahora justo empieza a llegar la preocupación. Se ha perdido el tiempo miserablemente", critica Estrada Peña.

"El cambio climático facilita la presencia de algunas especies de garrapatas en España"

— Agustín Estrada Peña, investigador de la Universidad de Zaragoza

Los últimos planes del Ministerio de Sanidad sobre enfermedades transmitidas por vectores se han centrado sobre todo en los mosquitos. "El año que viene, por primera vez, se incluirán las garrapatas en este plan", celebra el investigador.

Hospedadores silvestres

Estos parásitos siempre se han relacionado con animales de compañía como perros o gatos, pero su presencia en el campo se tendría que asociar también a hospedadores silvestres. Las garrapatas blandas parasitan a las aves, sobre todo. En cambio, las denominadas garrapatas duras (las que pueden afectar a los humanos) son comunes en animales salvajes como los ungulados (jabalí, ciervo, corzo, cabra montesa), los pequeños carnívoros o los roedores.

"En la mitad de las garrapatas analizadas se ha encontrado un virus o una bacteria infecciosa"

— Manel Cervantes, jefe de enfermedades infecciosas del Hospital Parc Taulí

"Las poblaciones de estos animales han crecido en los últimos años, lo que favorece la vida de muchas garrapatas", detalla Estrada Peña. A veces, según el investigador, el contacto entre especies salvajes y domésticas también ayuda a la propagación de estos bichos.

"Además de más cantidad de garrapatas, también hay más garrapatas infectadas con algún virus o bacteria. Son aproximadamente la mitad de las que se analizan", advierte Manel Cervantes, jefe de enfermedades infecciosas del Hospital Parc Taulí de Sabadell. “Una picadura no significa estar infectado por una enfermedad, tampoco hace falta ser tremendistas, pero sí tener en cuenta los riesgos, que aumentan cuando se va al campo o a la montaña, aunque sea en zonas cerca de las ciudades", añade Estrada Peña.

Un ejemplar de Hyalomma marginatum detectado en el delta del Ebro.

Un ejemplar de Hyalomma marginatum detectado en el delta del Ebro. / CARLOS PRADERA

Lo importante, detalla Jordi Mestres, médico de atención primaria, en caso de que se te enganche una garrapata, es extraer la garrapata entera: "Se debe hacer con unas pinzas planas haciendo fuerza de forma vertical y de golpe (sin aceite, ni jabón ni ninguno de los métodos tradicionales)". También se puede acudir al médico de cabecera. Los profesionales recomiendan prestar atención durante las cuatro semanas posteriores a la picadura, por si aparece algún síntoma como fiebre.

Los expertos reclaman a la Generalitat que reporte los casos de picaduras

Estrada Peña opina que, además de esto, se debería conservar el animal para poder analizarlo y saber de qué especie en concreto se trata y si actúa como reservorio de algún virus. Esto no se hace en los centros de atención primaria de Catalunya: "Tanto la Generalitat como cualquier otro gobierno autonómico tiene la obligación de reportar casos de picaduras, que están en aumento, y esto no se está haciendo". 

Los científicos proponen carteles informativos en el campo y la montaña para prevenir las picaduras

¿De qué serviría hacerlo? Este registro aportaría información oficial: "No tendríamos que ser cuatro voluntarios buscando garrapatas y trabajando, muchas veces con fondos propios o en nuestro tiempo libre. Necesitamos un organismo que financie la recogida de datos oficiales".

Nuevas especies

En Catalunya se han registrado como mínimo nueve especies distintas de garrapatas. De estas, cinco tienen capacidad de transmitir patógenos a humanos y dos de ellas han aparecido en los últimos años. Se trata de las especies Hyalomma lusitanicum y Hyalomma marginatum, que se suman a Ixodes ricinus, Demarcetor marginatus o Rhipicephalus sanguineus.

Muchas de estas garrapatas inician su actividad en primavera, pero con las altas temperaturas, algunas llevan ya varias semanas activas, antes de lo habitual.

Las especies del tipo Hyalomma son las que potencialmente pueden transmitir la fiebre hemorrágica Crimea-Congo y se han observado en una treintena de municipios, por ejemplo en el área de Collserola o la Serralada de Marina. José Antonio Oteo Revuelta, jefe de infecciosas del Hospital de la Rioja, cree que cada vez salimos más al campo: "Todo el mundo sale a pasear por la montaña y pocos tienen precaución".

Varios de los expertos consultados por este diario proponen que las áreas de sanidad y medio ambiente se pongan de acuerdo para tener registros, ya que las garrapatas son un potencial problema de salud pública. "Si supiéramos en qué lugares hay más presencia de estos parásitos, se podrían poner carteles informativos de prevención, como los que hay en los parques de Estados Unidos", propone Estrada Peña.

"Todo el mundo esta preocupado por los mosquitos y está bien, pero aunque no tengamos mascotas nos tendríamos que concienciar sobre las garrapatas". Estrada Peña, Oteo Revuelta y Cervantes coinciden en que sería positivo hacer estudios periódicos que vayan más allá del ganado y se centren en la fauna silvestre.

"Cuando el plan nacional esté listo, tendremos una fotografía más precisa de la situación", comenta Estrada Peña. Lleva 35 años trabajando en el estudio de las garrapatas: "Comencé porque soy veterinario, pero ahora he tenido que orientar mi trabajo a la salud humana, tras el aumento de estos animales".