Paleontología

Hallados cuatro huesos del cráneo de un neandertal en el Abric Romaní, en la Anoia

Es la primera vez que se encuentran restos humanos en este yacimiento, cuya excavación inició Eudald Carbonell

Natalia Garriga Ibánez, consejera de Cultura de la Generalitat de Catalunya, y Eudald Carbonell Roura, codirector del yacimiento de Capellades, posan juntos con los restos del cráneo de un neandertal encontrados en el yacimiento del Abrigo Romero en Capellades (Anoia).

Natalia Garriga Ibánez, consejera de Cultura de la Generalitat de Catalunya, y Eudald Carbonell Roura, codirector del yacimiento de Capellades, posan juntos con los restos del cráneo de un neandertal encontrados en el yacimiento del Abrigo Romero en Capellades (Anoia). / EFE/Siu Wu

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María Jesús Ibáñez
María Jesús Ibáñez

Periodista

Especialista en Educación

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Cuarenta años ha tardado el equipo que puso en marcha el paleontólogo Eudald Carbonell en encontrar los primeros restos humanos neandertales en la excavación del Abric Romaní, en Capellades (Anoia). Y este agosto, a pocos meses para que el eminente investigador de la Prehistoria se jubile, ha ocurrido: han aparecido cuatro pequeños huesecillos, que debieron formar parte del cráneo de un individuo que vivió en la zona hace 60.000 años. Se trata, concretamente, de una pieza del parietal, otra del temporal y dos del cigomático.

"El mayor valor de este hallazgo es precisamente el tipo de hueso del que se trata. Cada hueso nos explica unas cosas. Y estos huesos craneales, en particular el temporal, que se halla en la zona del oído, tal vez nos cuente cosas ligadas al lenguaje y podamos explorar cómo hablaban los neandertales", ha explicado este jueves un casi emocionado Carbonell. Y aunque en Atapuerca (Burgos) ya se ha avanzado últimamente en este sentido, el investigador catalán está convencido de que el huesecillo ahora localizado en la Anoia, "tal vez aporte, por su tamaño, nueva información sobre la mecánica del habla de esa especie".

La que iba a ser, pues, la última campaña de Eudald Carbonell en el Abric Romaní ha acabado, pues, en enhorabuena. "Ya me había hecho a la idea de que no iba a poder ser, de que me iba a jubilar sin ver un hueso humano aquí", ha relatado el investigador, catedrático de Prehistoria en la Universitat Rovira i Virgili (URV). "Pero en la temporada de excavaciones del año pasado -ha proseguido-, nos dimos cuenta de que estábamos llegando a un nivel diferente. Se encontraron unos cuernos de ciervo y pensamos que algo cambiaba, eran indicios que no se habían visto desde que empezamos los trabajos", ha añadido Carbonell, que ha comparecido junto a la 'consellera' de Cultura, Natàlia Garriga; el alcalde de Capellades, Salvador Vives, y Robert Sala, director del Institut Català de Paleoecologia i Evolució Social (Iphes-Cerca) y alumno del propio Carbonell en las excavaciones iniciadas en los años 1980.

Descubrimiento inesperado

Uno de los objetivos de las excavaciones de este año era ampliar la extensión del nivel R del yacimiento, donde se había podido identificar un campamento neandertal de hace 60.000 años especializado en la caza de ciervos. En el transcurso de los años, habían sido encontradas vasijas, huesos de animales... Hasta un árbol. Y el pasado 19 de agosto, a punto de terminar la campaña de 2022, "unos estudiantes de predoctorado localizaron unos restos óseos recubiertos, que, después de limpiarlos y analizarlos por parte de diversos especialistas, se ha visto que eran neandertales", ha destacado Palmira Saladié, una de las codirectoras de la excavación. "Ha sido algo completamente inesperado", ha añadido.

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"No podemos determinar todavía qué tipo de individuo era, si era una cría, macho o hembra, porque se han de realizar aún muchas pruebas", ha precisado Saladié, aunque hay indicios que hacen pensar en un ejemplar joven y, probablemente, femenino. En Catalunya se han encontrado restos neandertales en otras excavaciones, y son especialmente relevantes los del yacimiento de Les Teixoneres de Moià (Moianès).

Centro de Neandertales

Más allá de este reciente hallazgo, la importancia del Abric Romaní -una zona en la que se desarrollan excavaciones paleontológicas desde 1909, ininterrupidas desde el verano de 1982- radica en cómo este asentamiento ha permitido explicar cómo vivían los neandertales sin que, hasta ahora, se hubiera hallado un resto de la especie. De ahí que sus promotores, junto con el ayuntamiento, estén empeñados en poner en marcha en este lugar un Centro de Neandertales, que permita contar de modo didáctico lo que se conoce sobre ellos. "Es una propuesta muy interesante, pero que se ha tenido que redimensionar y que se va a volver a estudiar", ha prometido la 'consellera' Garriga, que ha anunciado que, de momento, el paraje será declarado Bé Cultural d'Interès Nacional por parte de la Generalitat para garantizar su preservación.