Crisis climática

El deshielo de un glaciar pone en disputa la frontera entre Italia y Suiza

"El refugio sigue siendo italiano porque nosotros siempre hemos sido italianos, el menú es italiano, el vino es italiano y los impuestos son italianos", reivindica el cuidador del negocio que abre en la frontera

El glaciar Pers, cerca del refugio alpino de Pontresina, en Suiza.

El glaciar Pers, cerca del refugio alpino de Pontresina, en Suiza. / ARND WIEGMANN / REUTERS

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France Presse

En lo alto de los Alpes nevados, a 3.480 metros de altitud, las consecuencias del cambio climático han generado una disputa entre Suiza e Italia para determinar en qué país se encuentra un refugio de montaña italiano que ahora se encuentra del lado suizo.

La línea fronteriza entre ambos países está determinada por el flujo del agua de los deshielos, que corre hacia un país o el otro.

Pero el retroceso del glaciar Theodul significa que la cuenca se ha deslizado hacia el Rifugio Guide del Cervino, contiguo al pico Testa Grigia, de 3.480 metros de altura, y pasa gradualmente por debajo del refugio.

La situación sorprende a los deportistas y turistas, como Frederic, de 59 años, que al ver el menú en italiano con precios en euros, en lugar de alemán y francos suizos, pregunta: "¿estamos en Suiza o en Italia?".

La pregunta es oportuna: ha sido materia de negociaciones diplomáticas desde 2018, y aunque el año pasado se llegó a un acuerdo, se desconocen los detalles, y el resultado solo se dará a conocer cuando lo apruebe el gobierno suizo, lo que no ocurrirá antes de 2023.

Dormir del lado suizo

Cuando el refugio fue construido en una zona rocosa en 1984, sus 40 camas y largas mesas de madera estaban enteramente del lado italiano.

Ahora, dos tercios del albergue, incluyendo la mayoría de las camas y el restaurante, técnicamente están en el sur de Suiza.

El tema volvió a la actualidad porque la zona, que depende del turismo, está situada en la cima de uno de los más grandes centros de esquí y a pocos metros se construye una nueva estación de teleférico.

"Acordamos dividir la diferencia", dijo a AFP Alain Wicht, jefe de fronteras de la agencia cartográfica suiza Swisstopo.

Su trabajo incluye velar por los 7.000 marcadores a lo largo de los 1.935 km de frontera suiza con Francia, Italia, Alemania, Austria y Liechtenstein.

Wicht participó en las negociaciones en las que ambas partes hicieron concesiones para encontrar una solución en la cual "incluso si ninguna de partes resultó ganadora, al menos nadie perdió".

Línea en la nieve

La frontera ítalo-suiza atraviesa los glaciares a lo largo de la línea divisoria de aguas. Pero el glaciar Theodul perdió casi un cuarto de su masa entre 1973 y 2010, lo que expuso las rocas bajo el hielo, alteró la división de drenaje y obligó a los dos vecinos redefinir alrededor de 100 metros de su frontera.

Según Wicht, tales ajustes eran frecuentes y solían ser resueltos sin involucrar a los políticos.

"Estamos discutiendo por territorio que no vale mucho", comentó. En este caso, "es el único sitio que involucraba un inmueble", lo que daba "valor económico" a la tierra.

Sus pares italianos se negaron a comentar "debido a la compleja situación internacional".

El exjefe de Swisstopo, Jean-Philippe Amstein, recuerda que tales disputas suelen ser resueltas mediante el intercambio de parcelas de tierra equivalentes en superficie y valor, pero en este caso, "a Suiza no le interesa obtener un pedazo de glaciar", explicó, "y los italianos no pueden compensar la pérdida de superficie suiza".

"El vino es italiano"

Aunque el resultado del acuerdo es secreto, al cuidador del refugio, Lucio Trucco de 51 años, le han dicho que el sitio seguirá en suelo italiano.

"El refugio sigue siendo italiano porque nosotros siempre hemos sido italianos", afirmó. "El menú es italiano, el vino es italiano y los impuestos son italianos", agregó.

Los años de negociaciones aplazaron la renovación del refugio debido a que ninguno de los poblados a uno y otro lado de la frontera pudo emitir el permiso de construcción.

Las obras no serán concluidas a tiempo para la inauguración, programada para fines de 2023, de un nuevo teleférico por el lado italiano del monte Klein Matterhorn.

Sus laderas solo son accesibles desde Zermatt, la conocida estación suiza de esquí.

Algunas estaciones de esquí de altitud media se preparan para cerrar sus operaciones debido al calentamiento global, pero se puede esquiar en el verano en las laderas de Zermatt-Cervinia, aunque hacerlo contribuye con el retroceso del glaciar.

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"Por eso tenemos que potenciar la zona aquí porque seguramente será la última en morir", comentó Trucco.

De momento, en los mapas de Swisstopo, la cinta rosada sólida de la frontera suiza permanece como una línea discontinua al pasar por el refugio.