Aniversario emblemático

Un libro retrata el alma centenaria de la clínica Corachan

  • Fundada por Manuel Corachan, celebra sus 100 años de historia situada entre las 35 mejores de Europa

  • "Vamos a seguir invirtiendo. Queremos ser la mejor clínica de España", señala Javier Moll

De izquierda a derecha, Genís Sinca, Arantxa Moll, Marta Corachan, Arantza Sarasola y Javier Moll, en la presentación del libro del centenario de la Clínica Corachan de Barcelona.

De izquierda a derecha, Genís Sinca, Arantxa Moll, Marta Corachan, Arantza Sarasola y Javier Moll, en la presentación del libro del centenario de la Clínica Corachan de Barcelona. / Joan Cortadellas

5
Se lee en minutos
Montse Baraza
Montse Baraza

Periodista

ver +

Una clínica con alma que aspira a ser la mejor de España. Con esta mirada de estima hacia el pasado y con la vista puesta en el futuro se ha presentado este viernes el libro 'Clínica Corachan. Una historia centenaria 1921-2021', que repasa el origen de este emblemático centro hospitalario de Barcelona fundado por el cirujano Manuel Corachan García, donde han ejercido algunas de las más destacadas sagas médicas de la ciudad, y su evolución hasta convertirse en una de las 35 mejores clínicas privadas de Europa.

El libro recoge el testimonio de decenas de protagonistas de la historia de la clínica Corachan, empezando por su fundador, un médico para quien el paciente "siempre fue lo primero". "Es un relato con alma, con humanidad. Hemos querido reconstruir la historia de la clínica a través de sus protagonistas. Era importante recoger ese legado", ha subrayado Arantxa Moll, patrona de la Fundación Corachan y directora editorial del libro. Y es por ello que la obra no solo da cuenta de eventos médicos significativos, sino que recupera detalles, vivencias y anécdotas personales.

Arantxa Moll, patrona de Fundación Corachan, durante la presentación del libro del centenario de la clínica Corachan.

/ Joan Cortadellas

La titánica labor de entrevistar a todas las personas que han tenido un papel en la Corachan para luego hilar y contar la historia ha ido a cargo del escritor y periodista Genís Sinca, que asumió el encargo de encontrar a "los ángeles" de la clínica. Sinca ha agradecido la "paciencia infinita" de Arantxa Moll para "soportar las demoras de las entregas". El perfeccionismo del escritor. "Explicar 100 años de historia era complicado", ha admitido el autor, que ha contado con la colaboración de María Teresa Fernández, coordinadora editorial, y de Sean Mitchell-Henry, fotógrafo. Porque las imágenes también son fundamentales en el libro, para el que se ha buceado en los archivos de todos los implicados. Buceo que ha permitido recuperar joyas como la última imagen del doctor Corachan, en el Hospital de Sant Pau, poco antes de fallecer, en 1942, víctima de la epidemia de tifus exantemático que azotó Barcelona.

Los 'angeles' de la clínica

En su búsqueda de los "ángeles" de la clínica, Sinca dio con muchos personajes. Uno de ellos, el doctor Javier Giménez-Salinas, fallecido recientemente, que "inoculó el 'virus' de la Corachan a todo el mundo e hizo posible que la clínica esté donde esté", glosaba el escritor. A él también se ha referido Javier Moll, presidente de la Fundación Corachan y del grupo Prensa Ibérica. Amigos de la infancia, Giménez-Salinas le pidió ayuda para darle un enfoque empresarial a la clínica en un momento delicado. "Y me inoculó el 'virus' también", recordaba emocionado sobre su implicación en la gestión de la clínica. "En mis 44 años de profesión, es la empresa por la que más he luchado", confesaba Moll, que en un inicio topó con las reticencias de los médicos históricos. "Giménez-Salinas me decía 'tú pon orden, ya se les pasará. Y fuimos tirando".

Tirando hasta conseguir "una modernización y una cuenta de resultados positiva". Y de cara al futuro, más: "Vamos a seguir invirtiendo. Queremos ser la mejor clínica de España y tener a profesionales de primer nivel", ha subrayado Moll, que ha hecho una referencia especial al colectivo de enfermería. "Las enfermeras son quienes pasan más tiempo con los pacientes. Son la mejor propaganda de una clínica. Sin ellas una clínica no está completa", ha señalado.

Vista general de los asistentes a la presentación del libro del centenario de la Corachan, con Javier Moll, Arantza Sarasola y Arantxa Moll en primer término.

/ Joan Cortadellas

Una parte del libro está dedicado a las sagas médicas: los Pi Figueras, los Garriga, Ramentol, Gausa, Giménez-Salinas, Puig Roig y Puig Massana, Casanelles, Umbert o Trias de Bes en los años 40 y 50, o los Gómez Pérez, Salamero y Gil-Vernet en los años 60 y 70. En representación de ellos, ha intervenido el doctor Jordi Garriga, que ha relatado cómo de niño acompañaba a su padre a la clínica a pasar visita los domingos y aprovechaba para subir a lo alto del edificio para ver los partidos del Espanyol en el desaparecido estadio de Sarrià. Ha subrayado Garriga la impresionante evolución de la medicina y ha recordado cómo el doctor Pi Figueras, "un gran cirujano", "sabía lo que le pasaba al paciente con solo mirarlo. No le hacían falta pruebas".

El doctor Jordi Garriga, junto al autor del libro, Genís Sinca.

/ Joan Cortadellas

Hacer las cosas bien

Noticias relacionadas

Otro 'ángel' ha sido Aurora Montero, comadrona que para ser mejor se graduó en Medicina y que ha pasado la mitad de su vida en la sala de partos de la Corachan. Trabajó mano a mano con el doctor Ramon Casanellas Salvans, al que ha querido reconocer como un "obstetra feminista, muy adelantado a su tiempo". Así, ha explicado cómo Casanellas, autor del libro 'Cómo evitar el embarazo' (1977), facilitaba píldoras anticonceptivas o aceptaba realizar ligaduras de trompas en un momento, mediados de los años 70, en que muchos ginecólogos eran reticentes.

Implicadas también en la elaboración del libro han estado las dos nietas del doctor Corachan, Cecilia (con su "impresionante archivo fotográfico", en palabras de Sinca), y Marta Corachan. Esta, que asumió el cargo de consejera delegada de la clínica con apenas 30 años tras la muerte de su abuelo materno, el doctor Manuel Cuyás, ha expresado su "emoción" al ver cómo ha evolucionado la clínica donde aprendió a "escuchar, a solucionar problemas y a recabar información". Y ha querido agradecer su labor a la familia Moll por "hacer las cosas muy bien". "Hay mucha ilusión y mucha estima, y la estima siempre gana", ha dicho la nieta del fundador.