Regulación tecnológica

Silicon Valley tiembla: La Unión Europea ultima una ley que transformará internet

  • En julio se aprobará la Ley de Mercados Digitales, que pondrá coto a las prácticas anticompetitivas de las corporaciones tecnológicas

  • La medida cambiará el funcionamiento de grandes plataformas como Google, Meta o Amazon, que denuncian que se debilitará la seguridad y la innovación

La comisaria de competencia, Margrethe Vestager.

La comisaria de competencia, Margrethe Vestager. / AP / OLIVIER MATTHYS

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Carles Planas Bou
Carles Planas Bou

Periodista

Especialista en Redes, algoritmos y el impacto político y social de la tecnología.

Escribe desde Barcelona

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¿Es posible poner límites al poder de Google, Amazon, Meta (Facebook), Apple y Microsoft? La Unión Europea (UE) cree que sí. Eso por eso que ultima la puesta en marcha de la Ley de Mercados Digitales (DMA, por sus siglas en inglés), que por primera vez en 20 años aspira a regular la competencia en el mercado digital y poner coto a las prácticas abusivas de los gigantes de internet. La ley transformará profundamente el funcionamiento de estas plataformas, y eso también afectará a los usuarios.

El pasado 24 de marzo, el Parlamento Europeo y los Veintisiete llegaron a un acuerdo sobre la nueva legislación. Aunque faltan detalles técnicos por pulir, se espera que se apruebe en el mes de julio y entre en vigor a principios de 2023. La DMA afectará a las empresas con una capitalización de al menos 75.000 millones de euros o con un volumen de negocios en la UE de 7.500 millones o más y que tengan al menos 45 millones de usuarios. Estos ‘guardianes’ son los anteriormente mencionados y compañías como Alibaba o Booking, que deberán asumir ciertas obligaciones. De no hacerlo, se enfrentan a sanciones de entre el 10% y el 20% de su facturación global anual.

Durante dos décadas los gigantes tecnológicos han consolidado su posición de dominio en el mercado con prácticas que limitan a la competencia. Bruselas ha perseguido esos casos y ha impuesto multas de más de 8.000 a Google, entre otras, por medidas como favorecer sus servicios en los resultados que aparecen en su motor de búsqueda. Sin embargo, la lentitud de esas investigaciones ha llevado a la creación de la DMA, que busca limitar esos imperios y dar alas a otras empresas para que puedan prosperar.

“En los últimos años la Comisión Europea no ha tenido fuerza para responder a ese abuso de poder. Ahora serán las empresas quienes tendrán que demostrar que no lo están haciendo”, explica el eurodiputado alemán Andreas Schwab, ponente de la ley, en un encuentro con periodistas en Estrasburgo en el que ha participado EL PERIÓDICO.

¿Cómo te afectará?

La ley transformará esas plataformas tal y como las conocemos. Así, podría obligar a las aplicaciones de mensajería a ser interoperables con otras de más pequeñas si estas los solicitan. En la práctica, esto significa que desde un iPhone se podría mandar un mensaje desde WhatsApp, Facebook Messenger o iMessage y que lo recibiese un usuario de Telegram en su móvil Android. Así, los usuarios de distintas plataformas “podrían intercambiar mensajes, enviar archivos o hacer videollamadas”, según la UE.

Este punto, del que se conocen pocos detalles técnicos, está pendiente de evaluación en la Eurocámara. Aun así, ha encendido los ánimos en Silicon Valley y de algunos expertos que alertan que la prácticamente imposible integración entre distintos sistemas de encriptación que utilizan esas apps podría terminar suponiendo un peligro para la privacidad de los datos de los usuarios. Las grandes tecnológicas también denuncian que eso atenta contra su negocio, pues se verían obligadas a abrir sus sistemas a rivales más pequeños para permitir una mayor competencia. “A las pymes les será más fácil crecer”, cree Schwab.

La DMA también afectará la forma en que se utiliza el teléfono móvil. La regulación permitirá a los usuarios poder usar una tienda de aplicaciones distinta a la que ofrece la marca de su dispositivo. Así, si quienes tengan un móvil Android podrín acceder a la App Store de Apple y los dueños de un iPhone podrían hacerlo en la Google Play, un cambio tan radical que se hace difícil de imaginar.

La ley también prohibirá a las empresas permitirá a los usuarios desinstalar las aplicaciones instaladas en cada dispositivo por defecto. Eso golpeará directamente al negocio de Google, que desde 2019 paga entre 8.000 y 12.000 millones de dólares anuales a Apple para que los iPhone incorporen de forma predeterminada su motor de búsquedas, que ya controla el 90% de las búsquedas. El Departamento de Justicia de EEUU ha acusado a ambas compañías de abusar de su poder con ese acuerdo.

Romper las 'big tech'

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El esfuerzo de la UE para regular las tecnológicas levanta otras dudas. La ley obligará a algunas de las empresas más poderosas del mundo a modificar un negocio que las ha llevado donde están. Algunos expertos señalan que eso podría traducirse en que las plataformas de Google, Meta, Apple o Amazon sean distintas en Europa que en Estados Unidos y el resto del mundo, algo inédito.

Otra duda importante es cómo la UE garantizará el cumplimiento de la ley. “La Comisión es la responsable última de la aplicación de las normas”, señala el eurodiputado popular Pablo Arias, miembro de la Comisión de Mercado Interior encargada de la DMA. De no acatar, Bruselas se reserva el derecho a frenar las fusiones entre compañías que “atenten contra la competencia”. Queda poco claro cómo se intervendrá. "Espero que no lleguemos a esa situación”, ha explicado Margrethe Vestager, vicepresidenta de la CE.