La lucha contra la pandemia

Vuelta al cole: presencial pero con dudas sobre cómo se gestionarán las cuarentenas

  • El Gobierno se reúne con las autonomías este martes para diseñar el regreso a la escuela tras las vacaciones de Navidad

  • "Las familias necesitan protocolos claros para actuar ante contagios en las aulas", reclama el epidemiólogo Quique Bassat

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Olga Pereda
Olga Pereda

Periodista

Especialista en educación y crianza.

Escribe desde Madrid

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Montse Baraza
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Los centros educativos llegaron al parón navideño con un repunte importante de contagios. La incidencia se desbocó entre los menores de 12 años y las alarmas se dispararon. A una semana de que se reanuden las clases, la comunidad educativa sigue inquieta. A pesar de que el Gobierno apuesta por la presencialidad y que ninguna autonomía se plantea ni cerrar las escuelas ni retrasar su apertura, las familias ya se han puesto en guardia. Acusan a las autoridades de tratar a los niños y las niñas como ciudadanos de segunda, víctimas de unas restricciones que para los adultos brillan por su ausencia en la mayoría de las autonomías. Solo Madrid, Andalucía y Murcia barajaron una posible semipresencialidad en los institutos. Madrid, la que más abiertamente había planteado la medida, acaba de dar marcha atrás y ha asegurado que el retorno a las aulas será completamente presencial, lo mismo que en Catalunya, donde, salvo cambios en el protocolo, los alumnos vacunados de más de 12 años --los que tienen la pauta completa-- no deben hacer cuarentena preventiva si hay un positivo en clase.

Las cuarentenas serán, precisamente, uno de los puntos de debate susceptible de sufrir modificaciones en la reunión que este martes celebrarán en la Moncloa los ministerios de Sanidad, Educación y Universidades con junto a los consejeros autonómicos para diseñar la vuelta a las aulas. Así, la sectorial de Educación analizará la posibilidad de eliminar las cuarentenas de los niños menores de 12 años, independientemente de si están vacunados o no, siempre que no tengan síntomas.

La reunión de Gobierno y autonomías se produce en mitad de la sexta ola de la pandemia y con una incidencia acumulada general de 1.775 casos por 100.000 habitantes, . “Espero que se apueste por reforzar las medidas anticovid ya existentes y por la presencialidad. Lo contrario sería un sinsentido”, señala el pediatra y epidemiólogo Quique Bassat.

A pesar de las directrices de las comunidades, todo apunta a que la gestión de los casos positivos y las cuarentenas sumirán a las familias y a los centros escolares en la incertidumbre porque una cosa es la teoría y otra, la práctica. ¿Qué pasa si un alumno tiene síntomas? ¿Y si es positivo? ¿A qué prueba se le somete? ¿Se confina a sus compañeros? “Los protocolos tienen que ser claros, y ahora mismo no lo son. No puede ser que los padres y las madres no sepamos qué hacer”, subraya el doctor Bassat, que critica que en España, a diferencia de lo que sucede en otros países europeos, no se faciliten tests gratuitos de antígenos. Según la cadena SER, Sanidad planteará un nuevo protocolo que considerará que hay un brote cuando en una misma clase se registren tres casos positivos (y no dos).

La última semana de cole antes de las vacaciones, el porcentaje de aulas confinadas en toda España era del 1,30% frente al 0,2% registrado a principios de diciembre. Sin embargo, la incidencia acumulada ya no está tan desbocada en el grupo de edad de 5 a 11 años (1.799 casos por 100.000 habitantes). Ahora mismo, el segmento de población más contagiado es el de 20-29 años (2.880 casos), seguido de los que tienen entre 30 y 39 años (2.353 casos) y los de 40 a 49 (2.134 casos).

Restricciones infantiles

Las familias, que estos días en redes sociales están en plena batalla para asegurarse la presencialidad escolar, se preguntan por qué los niños y las niñas tienen que ver alterada su rutina escolar cuando el resto de la población hace vida normal: trabajo presencial y escasas restricciones a las actividades sociales, más allá de las impuestas en plena Navidad en Catalunya, con toque de queda incluido. Aquí, además, para las cabalgatas de Reyes, Salut ha impuesto la mascarilla obligatoria para todos los mayores de seis años, y la "recomienda" también a los niños de entre tres a cinco años. Madrid, donde reina la ‘libertad’ para el ocio de los adultos, ha prohibido los caramelos en el paseo de Melchor, Gaspar y Baltasar, al que solo se podrá asistir con asiento reservado.

Precisamente en Madrid, un puñado de padres y madres se han agrupado bajo el nombre de Sindicato de Familias para denunciar “el atropello” de derechos que cometen las autoridades autonómicas. La presidenta, Isabel Díaz Ayuso, insinuó hace días la posibilidad de que los alumnos más mayores, los de 3º y 4º de Eso y Bachillerato reciban clases mixtas -'online' y presenciales- a partir del 10 de enero. “Es intolerable que las autoridades políticas se estén planteando volver a un escenario de semipresencialidad tras la Navidad mientras permiten aglomeraciones en espacios cerrados, la mayoría de los centros de trabajo siguen funcionando presencialmente, y se reducen las cuarentenas”, denuncian en un comunicado. El club Malasmadres -conocido por su activismo a favor de la conciliación- y la organización no gubernamental Save the Children han pedido lo mismo.

Mientras, la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnado (Ceapa) demanda acabar con la incertidumbre y exige que las decisiones que tomen las autoridades políticas estén consensuadas con las familias. “La presencialidad garantiza la igualdad de oportunidades. Pero para ello hay que dotar de recursos a las escuelas”, explican fuentes de la organización.

La presión de las familias ha sido de tal envergadura que el consejero madrileño de Educación, Enrique Ossorio, acaba de anunciar que, a pesar de lo que sugirió Díaz Ayuso hace días, la presencialidad estará garantizada en todas las etapas.

Vacunación

Una de las grandes armas para afrontar una vuelta al cole segura es la vacunación. El 92% de los chavales entre 12 y 19 años ya tienen, al menos, una dosis. Pero solo el 26,8% de los niños y las niñas entre 5 y 11 años han recibido su primer pinchazo (para el segundo habrá que esperar unas ocho semanas). Es un porcentaje que, a juicio del doctor Bassat, se queda algo corto. “Hay muchos padres y madres que siguen pensando si vacunar o no a sus hijos, pero avanzar en la inmunización es muy importante. Igual de imprescindible que reforzar las medidas anticovid ya existentes y que se relajaron mucho en diciembre”, insiste. 

Una vez que empiecen las clases, la gran pregunta es cómo se van a gestionar las cuarentenas. En Catalunya, el protocolo actual marca que si hay un positivo en clase, los alumnos del grupo que tengan la pauta de vacunación completa o que ya hayan pasado el covid no deberán hacer cuarentena. Mientras, Madrid -donde la atención primaria está saturada y ya no se realizan apenas PCR- ya ha avanzado que no habrá confinamiento de aulas en caso de contagios esporádicos. Si hay un brote será Salud Pública la que dicte el protocolo. 

Los profesores piden tests

Al colectivo de profesores, lo que les preocupa es que la vuelta al cole, el día 10 y presencial, sea segura. Es por ello que reclaman que se hagan PCR o tests de antígenos. El sindicato de profesorado de la enseñanza pública ANPE en Catalunya ha exigido a la Conselleria de Educación que se someta a todos los docentes a test de antígenos o PCR para así garantizar un segundo trimestre “sin parones”. Según este sindicato, a menos de una semana del inicio de las clases, el panorama en los centros educativos "no puede ser más decepcionante", porque "nos encontraremos con un gran número de docentes y alumnos que se habrán infectado y estarán en cuarentena o, lo que puede ser peor para todos, que sean asintomáticos y, sin saberlo, puedan contagiar el virus". En la misma línea se han pronunciado Ustec, UGT o CCOO.

También consideran "imprescindible” acelerar ya la dosis de refuerzo de la vacuna para todo el personal docente. Actualmente, en Catalunya solo el 35% de personal de centros educativos ha recibido la tercera dosis. 

En cuanto a la universidad, el Consejo de Rectores de Universidades Españolas (CRUE) ha defendido un regreso a las aulas dentro de la máxima normalidad posible. "El objetivo prioritario de la comunidad universitaria, tras el periodo de descanso marcado por la Navidad, vuelve a ser mantener en un formato presencial la actividad investigadora y docente, incluyendo la realización de los exámenes", explican en un comunicado. Por su parte, la Coordinadora de Representantes de Estudiantes de Universidades Públicas (CREUP) reclaman medidas para que el regreso a las aulas sea seguro. En este sentido, han solicitado al Ministerio de Universidades que revise y refuerce los protocolos establecidos por las comunidades autónomas y que se asegure de que estos se cumplen. .

Europa: normalidad y más vigilancia

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En Europa, las escuelas han abierto esta semana con relativa normalidad, con la excepción de Portugal, que ha cerrado colegios en lo que ha llamado "semana de contención". El resto de países han extremado las medidas de vigilancia. En Inglaterra, por ejemplo, el Gobierno ha anunciado que todo el alumnado de secundaria se deberá someter a test de antígenos antes de volver a clase. En Francia, se endurece el protocolo para los contactos estrechos de positivos: si hay un alumno positivo, el resto de niños de la clase deberán someterse a tres tests a lo largo de cuatro días para poder continuar asistiendo a la escuela. En Países Bajos, han optado por aplazar al menos hasta el 14 de enero el reinicio de las clases en la universidad, ya que la incidencia de este grupo sigue siendo alta.

Italia, por su parte, celebra este martes una reunión para abordar si la asistencia presencial podrá retomarse entre el 7 y el 10 de enero, dependiendo de las regiones, o si será necesario comenzar en remoto hasta que la campaña de vacunación entre los menores de entre 5 y 11 años esté más avanzada, pues actualmente un 88,4 % no ha recibido ninguna dosis.