Investigación judicial

El juez avala que el profesor de La Salle cometió una agresión sexual a un menor

El auto de procesamiento señala que el relato del exalumno del centro e hijastro del imputado, que ahora es mayor de edad, es coherente y "resulta creíble"

El campus de La Salle Bonanova.

El campus de La Salle Bonanova. / MANU MITRU

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J. G. Albalat
J. G. Albalat

Redactor

Especialista en Judiciales

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Guillem Sánchez
Guillem Sánchez

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Especialista en Sucesos, tribunales, asuntos policiales y de cuerpos de emergencias

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Entre 2010 y 2012, cuando tenía de 12 a 14 años de edad, le agredió sexualmente, le golpeó, le amenazó con un arma blanca, le castigó “gratuitamente” y le humilló de palabra. Este escueto pero contundente relato es el que expone el juez de Barcelona Miguel Ángel Tabares Cabezón en el auto de procesamiento contra el profesor del colegio de la Salle Bonanova y entrenador de su equipo de fúbol, Víctor P. G. El magistrado avala que presuntamente cometió un delito de agresión sexual en un exalumno y exjugador del club, G. C. G., que se convirtió en su hijastro. La resolución, a la que ha tenido acceso EL PERIÓDICO, sostiene que existen indicios contra él y fija para el próximo 16 de noviembre su comparecencia en el juzgado para comunicarle su situación. Existe otra causa contra el educador por unos presuntos abusos sexuales anteriores en su etapa de maestro en el Viaró Global School de Sant Cugat (del Opus Dei). 

G. C. G., que ahora es mayor de edad, denunció que Víctor P. G. le había obligado "en muy repetidas ocasiones" a masturbarse en su presencia, mientras él hacía lo mismo. Pero otras veces, era el propio imputado el que le hacía una felación, le realizaba tocamientos por todo el cuerpo, en especial en los glúteos, y "le habría solicitado mantener relaciones sexuales completas”, subraya en auto de procesamiento. El joven vivió en un clima de terror durante esos años. En su denuncia, la víctima precisó los golpes, amenazas y humillaciones que le profería el docente. Víctor P. G. no solo fue su profesor, sino, además, su entrenador de futbol y el marido de su madre. “Los hechos se producían tanto en el colegio como en diversos domicilios familiares y en viajes”, recalca el togado. Los informes médico forenses señalan que el imputado “castigaba o humillaba” al menor si sus peticiones eran o no complacidas. 

Una versión clara y espontánea

El juez resalta que el relato de G. C. G "resulta creíble" por "su claridad, espontaneidad, lógica y coherencia" y, por lo tanto, es "suficiente indicio" para continuar la causa contra Víctor P. G.. El titular del Juzgado de Instrucción número 6 de Barcelona deja abierta la posibilidad de acusar al profesor y entrenador de fútbol de dos tipos de delito diferentes: atentado contra la libertad sexual utilizando la violencia y la intimidación o mantener relaciones sexuales con un menor de 16 años en esas mismas circunstancias. La condena podría alcanzar los 10 años de prisión, pues el magistrado apunta que esa situación de intimidación y violencia podrían haberse ejercido con “carácter particularmente degradante o vejatorio”, ante una persona que estaba “en una situación de especial vulnerabilidad por razón de su edad” y en el seno de una "relación de superioridad y parentesco". Los informes forenses señalan que la víctima padece un estrés post traumático como consecuencia de la situación vivida.

El profesor de La Salle se acercó a G. C. G. a través de su madre. No solo se hizo amigo de la mujer, sino que entabló una relación sentimental seria. Víctor P. G. se trasladó a vivir con ellos y la nueva pareja tuvo tres hijos, hermanastros de la víctima. Según el testimonio de G. C. G., el sospechoso desplegó sobre él un control férreo a partir de 2008. Al cumplir los 12 años, en el 2010, las agresiones sexuales comenzaron en los vestuarios en los que se cambiaban tras ayudarle a entrenar a su equipo de fútbol base y antes de regresar a casa. El denunciante detalló los abusos también en la vivienda familiar y las palizas que sufrió para disuadirle de que no revelara el secreto que escondía y las amenazas con un cuchillo de cocina, unas tijeras o las llames del coche. "En las peleas me llegaba a dar puñetazos, patadas, me cogía del cabello, me apretaba los testículos con fuerza", describió.

El diario personal

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En el diario personal de Victor P. develado este lunes por EL PERIÓDICO no aparece el nombre de esta víctima de La Salle, pues los hechos sucedieron en otras fechas posteriores. Sin embargo, si figura los abusos sexuales a una segunda víctima, G. M. G, con el que coincidió en el 2002 en el colegio Vilaró. Este segundo caso está siendo investigado por separado por otro juzgado de Barcelona, en concreto el de instrucción número 4, que, por ahora, no ha incluido las libretas del docente en esta causa.

Fuentes de La Salle aseguraron a este periódico que no tienen conocimiento de que existan más víctimas del profesor, que está de baja laboral y en libertad, a la vez que reiteraron su compromiso con colaborar con la justicia para esclarecer los hechos. En este sentido, precisaron que ejercen la acusación en el sumario abierto que tramita el Juzgado de Instrucción número 6 de Barcelona por el ataque sexual de Víctor P. a un alumno de esta institución. "Si tenemos conocimiento de alguna información susceptible de delito se activará el protocolo y se denunciará", subrayaron estas fuentes.