La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y la ministra de Igualdad, Irene Montero

Discusión permanente

Las claves del debate entre Podemos y los 'comunes' sobre la prostitución

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Patricia Martín
Patricia Martín

Periodista

Especialista en sanidad, igualdad, violencia machista, infancia, consumo

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Miguel Ángel Rodríguez
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Abolir la prostitución o regularla. El PSOE ha reabierto el debate en Unidas Podemos tras fijar una posición claramente a favor de la prohibición en su último congreso. En la coalición morada -formada por Podemos, IU, En Comú Podem, Galicia en Común y Alianza Verde- conviven diversas sensibilidades; distintas formas de acercarse a la cuestión. Entre los distintos partidos e incluso dentro de cada uno de ellos. Pese a que las diferencias llevan en segundo plano desde hace tiempo, el debate vuelve a resurgir periódicamente. Los socialistas y la ley del 'solo sí es sí' han hecho aflorar de nuevo esas disparidades de opinión:

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¿Qué propone Unidas Podemos?

Unidas Podemos, como coalición de partidos, no tiene una posición clara respecto a la prostitución. En el programa electoral con el que se presentaron a las elecciones generales de noviembre de 2019 [Aquí en PDF] no se incluye ninguna propuesta ni referencia al lenocinio, fruto de la dificultad de casar los distintos puntos de vista existentes.

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¿Qué plantea cada uno de los partidos?

Podemos, en su mayoría, es partidario de abolir la prostitución y sus dirigentes siempre se han expresado en este sentido. Sin embargo, en las elecciones de 2015, las únicas en las que Podemos se presentó solo, no incorporaron en su programa [Aquí en PDF] medida alguna para poner remedio a este problema social. IU, que está claramente a favor de la prohibición, sí detallaba en el mismo año su promesa de impulsar "políticas activas contra la explotación sexual de las mujeres y por la abolición de la prostitución".

En Comú Podem, en cambio, se muestra favorable a regularizar estas prácticas. La líder de los 'comunes', Ada Colau, recogió en su programa para los comicios locales de 2019 [Aquí en PDF] la puesta en marcha de acciones "para favorecer la autoorganización política y social de las trabajadoras sexuales".

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¿En qué se trasladan esas diferencias?

Colau, alcaldesa de Barcelona y máxima dirigente de los 'comunes', ha sido una de las principales defensoras de la regularización de la prostitución. Desde el consistorio se ha mostrado siempre contraria a prohibir el lenocinio en la capital catalana y ha apoyado iniciativas como el sindicato de trabajadoras sexuales OTRAS.

En cambio, la 'número dos' de Podemos y ministra de Igualdad, Irene Montero, se ha declarado prohibicionista. Si bien matiza que "el abolicionismo no puede ser solo un eslogan". "El abolicionismo tiene que traducirse, al menos cuando estamos en las instituciones, en política concretas. Y desde el año 1995, el bipartidismo no ha hecho nada para perseguir la impunidad de la industria proxeneta", recalcó en febrero de este año la dirigente morada.

Pero, dentro del propio ministerio existen diferencias. La actual secretaria de Estado de Igualdad, Ángela Rodríguez 'Pam', también se muestra a favor de regularizar la situación de las prostitutas. Proveniente de Podemos Galicia, donde fue secretaria general del partido, se ha alineado con las tesis de Colau, dando respaldo al sindicato OTRAS.

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¿Qué roce provoca la ley del 'solo sí es sí'?

Las distintas formas de enfocar la prostitución han aflorado a raíz de la llamada ley del 'solo sí es sí' que impulsa el Ministerio de Igualdad. El equipo de Montero ha incluido una reforma del Código Penal para perseguir la "tercería locativa'. Es decir, el lucro por alquilar un espacio donde se prostituye a una persona. Los 'comunes' han presentado una enmienda para eliminar este punto al considerar que cerrar estos locales supondría "la clandestinización de la actividad, peores condiciones de trabajo y dificultades en el acceso o, incluso, la pérdida de la vivienda". ERC, Junts y la CUP han registrado una enmienda en el mismo sentido, argumentando que la recuperación de la tercería locativa agravaría la situación "impidiendo el acceso a unos espacio que garanticen seguridad".

Si bien, pese a las diferencias, el fin último de todas las sensibilidades dentro del partido morado es acabar con la explotación sexual y dar una salida a las personas que no quieren prostituirse. A este respecto, como sí hay consenso tanto dentro de Podemos como con otros partidos sobre la necesidad de acabar con la trata con fines de explotación sexual, el Ministerio de Igualdad está preparando una ley destinada a ello, si bien como es un tema complejo, aún está en fase de borrador.