Turismo

Seis rutas para redescubrir Formentera en Semana Santa

La menor de las Pitiusas ofrece infinidad de planes al aire libre para disfrutar del buen tiempo a pesar de las restricciones de movimiento por el covid

Camino de Racé De Sa Pujada a Es Ram.

Camino de Racé De Sa Pujada a Es Ram. / DIARIO DE IBIZA

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Redacción

El cierre perimetral de Baleares derivado de la pandemia de covid limita las opciones de viaje de los residentes de las islas durante la Semana Santa que, o bien optarán por quedarse en casa y redescubrir su entorno, o aprovecharán para visitar algunos de los rincones de este archipiélago que tanto tiene que ofrecer.

En cualquier caso, para residentes y turistas, nacionales o internacionales, jóvenes o mayores, excursionistas expertos o novatos, Diario de Ibiza ha hecho una selección de seis rutas de senderismo para disfrutar del sol y el buen tiempo esta Semana Santa en Formentera: dos para principiantes, dos para los senderistas de nivel medio y otras dos para los más experimentados.

Ruta 1: Sant Ferran de ses Roques – es Ca Marí

Nivel principiante

Un recorrido de 2,7 kilómetros (media hora andando a paso ligero o tan solo 15 minutos en bicicleta) separa el interior de Sant Ferran de ses Roques de la playa de es Ca Marí. Una ruta alternativa a la carretera para los amantes del senderismo que discurre por caminos interiores, característicos de la Formentera más rural. A lo largo de este trayecto los visitantes podrán observar algunos de los elementos singulares del campo formenteré,s como el entramado de paredes de piedra seca, que cumple diversas funciones al mismo tiempo: separar áreas destinadas a diferentes usos, limitar propiedades, proteger la vegetación del viento, contribuir a almacenar la piedra que se elimina de los campos para hacerlos cultivables e impedir que los animales puedan saltar de un lado al otro. Antes de llegar a la playa de Migjorn se encuentra una de las cinco torres defensivas repartidas a lo largo de la costa: la torre de es Pi des Català. Al igual que sus hermanas, servía para dar la voz de alarma en caso de divisar una nave pirata, por lo que está ubicada en un punto estratégico y comunica visualmente con la de es Cap.

Ruta 2: El Pilar de La Mola – S’Estufador – Es Ram

Nivel principiante

Esta ruta, de 4,2 kilómetros (alrededor de hora y media andando), se adentra en un paisaje boscoso muy característico. La excepcionalidad de este paseo no es solo que se aleja del ruido de las zonas más turísticas y pobladas, sino que aúna muchos paisajes en un solo recorrido. El paseo comienza en el Pilar de la Mola, en una zona llana rodeada de campos de cultivos. A continuación, el camino continúa a través de un bosque con un desnivel importante, donde hay una serie de torrentes naturales que llevan el agua de lluvia al mar. Al atravesar el bosque mediterráneo típico del altiplano de la Mola, se llega a s’Estufador, un paisaje de color tostado, poblado de rocas de formas variopintas.

Continuando de forma paralela al mar existe un estrecho camino que conduce hasta es Ram.

Ruta 3: Es Caló – Maryland

Nivel intermedio

La ruta, de 1,4 kilómetros (25 minutos andando o 10 en bici) y con un ligero desnivel, une la costa de tramontana con la costa sur. Partiendo del pueblo de es Caló de San Agustí, característico por su muelle de pescadores, existe un camino rodeado de pinos y sabinas que finaliza en es Copinar, una de las últimas playas de Migjorn. Es una playa tranquila, de aguas transparentes y arena blanca con pequeñas zonas rocosas. Pasados los diferentes hoteles de costa, existes restaurantes y locales de cocina típica y uno de los quioscos de playa más emblemáticos y genuinos de la isla. Caminando cinco minutos más en dirección a la Mola, está es Caló des Mort, una pequeña cala separada el área de es Copinar por una zona rocosa y escarpada.

Ruta 4: Sant Francesc – Ses Bardetes – Far de Barbaria

Nivel intermedio

El faro protagonista de esta fotografía captada por Julio Medem en 'Lucía y el sexo' es el de es Cap de Barbaria, situado en el extremo sudoeste de la isla. Esta ruta, que parte de San Francesc y son 9,3 kilómetros (165 minutos andando y una hora en bicicleta) conduce hasta él, siguiendo la dirección sur. Una vez pasado el pueblo, el recorrido comienza por la Formentera rural, con sus campos cultivados con almendros, viñedos e higueras, enmarcados por muros de piedra seca. El extremo de es Cap presenta un aspecto rocoso y seco, con una vegetación de mata baja formada por romero, hinojo y tomillo. Sorprendentemente este paraje había sido un bosque, antes de su tala masiva para elaborar carbón vegetal. Al fondo, se alza el faro. Una vez en el faro, a mano derecha hay un acceso a la conocida cueva que aparece también en la película de Medem, con sobrecogedoras vistas del mar. En días nítidos, puede distinguirse la silueta montañosa de la península.

Ruta 5: Camí de sa Pujada

Nivel difícil

El rasgo diferencial de esta ruta (cuatro kilómetros y 80 minutos andando) es que recorre íntegramente el camino histórico para subir a la Mola, conocido como el Camí de sa Pujada. La ruta comienza en es Caló, pequeña población de tradición pesquera. Sus varaderos de madera, cuya función es resguardar del agua salada las pequeñas embarcaciones, fueron declarados lugar de interés cultural en 2002. El camino trascurre por el Camí de sa Pujada, utilizado antes de la construcción de la actual carretera. A medida que avanza el recorrido, aparecerán una de las mejores panorámicas de la isla, del Racó de sa Pujada y el Pou des Verro. Una vez alcanzado el altiplano de la Mola, el recorrido continúa por los viñedos de la Bodega Terramoll, que produce vinos con variedades autóctonas. El paseo finaliza en la población de El Pilar, desde donde parten seis nuevas rutas para conocer en profundidad la Mola.

Ruta 6: Es Pujols – Ses Illetes

Nivel difícil

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La zona de es Trucadors, al norte de la isla, es una larga lengua de arena que se estrecha de sur a norte. En ella se conforman la playa de Llevant, que ocupa la cara este, ses Illetes y es Cavall d’en Borràs que ocupan la oeste. La playa de Llevant es toda de arena blanca y fina, con algunas superficies rocosas. Durante el verano es habitual que los vientos predominantes sean del este y, por tanto, esta playa puede tener más o menos oleaje dependiendo de la intensidad del viento. Ses Illetes, sin embargo, queda resguardada por las dunas y el mar parece un reluciente espejo gracias al reflejo del sol. Esta zona se encuentra dentro del Parque Natural de Ses Salines, un territorio de protección medioambiental. Exceptuando algunos quioscos de playa, no existe edificación de ningún tipo.