CONTAMINACIÓN

Protesta en cinco ciudades catalanas contra las autopistas urbanas

La manifestación crece respecto al último domingo de enero y una vez más corta Aragó en dos puntos y N-II en Vilassar

Protesta contra las autopistas urbanas Corte en la calle Aragó entre Aribau y Balmes 

  • Los convocantes piden más seguridad para los peatones en estas arterias, más espacios verdes y elementos que limiten la velocidad

  • También reclaman mejoras en el transporte público para reducir el tráfico y más infraestructura para que crezca el ciclismo urbano

  • Los cortes se han producido a mediodía del domingo en Barcelona, Sabadell, Hospitalet de Llobregat, Olot y Vilassar de Mar

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Carlos Márquez Daniel
Carlos Márquez Daniel

Periodista

Especialista en Movilidad, infraestructuras, política municipal, educación, medio ambiente, área metropolitana

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Va creciendo la mancha. El último domingo de enero hubo protestas en Barcelona, Vilassar de Mar y Sabadell. Este último domingo de febrero las movilizaciones se han extendido a Olot y Hospitalet de Llobregat. Todos, con un mismo grito contra lo que ellos definen como "autopistas urbanas" que atraviesan núcleos urbanos, arterias sin apenas vida comercial, incómodas para la vida peatonal. Las han cortado y han organizado todo tipo de actividades, sobre todo para los más pequeños, que cualquier otro día solo pasan por estas vías agarrados de la mano de sus padres. Por lo que pueda pasar.

La cita era sobre las 11.30 horas. En Barcelona se ha vuelto a mutilar la calle de Aragó, la vía del Eixample por la que pasan más vehículos, unos 80.000 en día laborable. Se han realizado dos cortes sobre la misma calle. El primero, bajo el paraguas de Eixample Respira, entidad con la que empezó todo, entre Aribau y Balmes. En ese punto incluso han reverdecido los alcorques de los árboles.

El segundo, bajo la batuta de Prou Trànsit, entre Independència y Dos de Maig. La asociación Un altre L'Hospitalet és possible ha dejado sin coches la carretera de Collblanc entre las calles de Llobregat i Martí i Julià. Esta calle, por cierto, es también la N-340, arteria que nace en la barcelonesa plaza de Espanya y muere, o viceversa, en Puerto Real (Cádiz), 1.250 kilómetros más allá.

Música en directo en el corte de Aragó de Aribau a Balmes, este domingo

/ Ricard Cugat

En Sabadell han sido dos entidades las que se han movilizado a la vez y en el mismo punto. La asociación de familias de la escuela Teresa Claramunt y la Agrupació de Veïns de Gràcia han cortado la circulación en la N-150 que atraviesa esta ciudad del Vallès. Mientras que en el Maresme, al lado de la estación de Rodalies de Vilassar de Mar, se ha cortado la N-II, seguramente el ejemplo más claro del objetivo que persiguen estas movilizaciones mensuales. Se han encargado de ello los miembros de Recuperem Baix Maresme. En Olot, que debía participar en la de enero pero la situación epidemiológica no lo permitió, la agrupación No és un vial, és un carrer ha cortado la carretera de la Palma entre Alba Rosa y Rodona.

Más bici, más bus

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Todos estos puntos tienen pinta de convertirse en un fijo, y visto cómo está creciendo la movilización hermana y quincenal contra los coches en los entornos escolares (el pasado viernes eran medio centenar de cortes), lo más probable es que esa protesta contra las autopistas urbanas también vaya a más. En todas las convocatorias se ha dado buena cuenta del manifiesta unitario contra las calles de tres o más carriles que atraviesan los núcleos urbanos.

Sus reivindicaciones van el sentido de convertir estas arterias en lugares seguros y equitativos desde el punto de vista de la movilidad. Eso implica aumentar la infraestructura ciclista y de transporte público, incorporar elementos para que vehículos reduzcan la velocidad y crear más espacios verdes y de práctica deportiva. En resumen: que esas calles parezcan una ciudad y no un simple ascensor horizontal de coches. El último domingo de marzo, más.