LA EVOLUCIÓN DE LA TERCERA OLA

España sale del riesgo extremo al caer la incidencia hasta los 235 casos

  • La ocupación de las ucis sigue en el nivel más alto de alerta, con Madrid (45%) y Catalunya (40%) a la cabeza

  • Las comunidades más perjudicadas por la tercera ola ya están mejor que Catalunya gracias a restricciones más duras

Personal sanitario atiende a un enfermo de covid-19.

Personal sanitario atiende a un enfermo de covid-19.

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España ha logrado abandonar el nivel de riesgo extremo por incidencia de contagios de covid en el que llevaba situado desde hace dos meses. El semáforo del Ministerio de Sanidad fijó el umbral en los 250 casos por 100.000 habitantes a 14 días y los datos de este martes corroboran que ya nos encontramos en los 235, tras cuatro semanas de una tercera ola en descenso pronunciado.

A pesar de esta buena noticia, la batalla contra el coronavirus está aún muy lejos de ser ganada. Hasta que no se baje de los 150 casos no se abandonará el nivel de riesgo alto. Y el objetivo de bajar de los 50 que mantiene el Ministerio de Sanidad y reclaman la mayoría de expertos en consonancia con los estándares europeos, queda aún mucho más lejano, sobre todo si se tiene en cuenta la creciente amenaza de la cepa británica, más contagiosa y a un paso de convertirse en dominante en comunidades como Catalunya o Madrid.

El precedente

Un vistazo a lo ocurrido en la segunda oleada ofrece una perspectiva de los peligros que acechan los próximos días. El 3 de diciembre los periódicos publicamos un titular parecido al que encabeza esta información. Se había logrado bajar de los 250 casos. Pero la dicha fue efímera. Sólo seis días después empezó la tercera ola y otras dos semanas más tarde ya estábamos por encima de los 250 a pesar de los cual se insistió en ‘salvar la Navidad’ con las consecuencias por todos conocidas.

Las desescalada de algunas restricciones y el mensaje de relajación que estas decisiones transmitieron fueron decisivas para este paso atrás. Empezó al tercera onda sin que hubiera tocado fondo la segunda y con los hospitales aún saturados.

Hospitales cerca del límite

Ahora los hospitales aún están peor ese tres de diciembre. La tercera ola ha tenido un pico más elevado y muchos infectados siguen ingresados, especialmente en las ucis. La ocupación de las camas para enfermos críticos de covid es del 31% frente al 25% de entonces, con algunas comunidades en situación límite.

Madrid es la peor situada, con un 45% de ocupación, seguida de Catalunya y Castilla y León con un 40%. Por encima del 25% que marca el ‘semaforo’ de Sanidad como nivel de riesgo extremo para el sistema sanitario se encuentran aún nueve de las 17 autonomías. Un repunte, el inicio de una cuarta ola, “supondría un revés para el sistema sanitario que no está en condiciones de soportarlo”, advertía el lunes Fernando Simón.  

Evolución desigual

Un repaso de la evolución por territorios arroja también algunas enseñanzas. Algunas de las autonomías mejor situadas ahora son las que alcanzaron un pico más alto de contagios en esta tercera ola, con incidencias muy superiores a los mil casos por 100.000 habitantes. Son las que se vieron obligadas a aplicar las restricciones más estrictas, con cierre total de bares y comercios no esenciales.

Los contagios se redujeron en esas autonomías al doble de velocidad que la media de España como ya avanzó el epidemiólogo del Gobierno hace dos semanas y así ha seguido siendo, hasta a situar este martes a Extremadura (90), Murcia (160), Castilla-La Mancha (164) y  la Comunidad Valenciana (202) por debajo de este promedio.

También se sitúan estas cuatro comunidades por debajo de Catalunya (237), que al imponer la restricciones posnavideñas antes que el resto, logró limitar el impacto de la tercera ola, que nunca subió por encima de la  segunda. Al no cerrar del todo bares y comercios ha experimentado una bajada mucho más lenta que a pesar de todo la situó desde el lunes también por debajo del riesgo extremo, aunque al borde de un repunte.

Madrid es como siempre un caso aparte. Rozó una incidencia de mil casos y aunque aplicó restricciones más severas durante tres semanas, han mantenido abiertos los bares al 50% de aforo en los interiores hasta las 21 horas de la noche, hasta que hace una semana amplió el horario hasta las 23 horas. Desde hace una semana es la comunidad con mayor incidencia a 14 días, con 362 casos por 100.000 habitantes este martes.

No es momento de relajar

El Ministerio de Sanidad parece haber aprendido la lección de la segunda ola. Sus responsables lanzan desde hace dos semanas el mensaje de que no es momento de relajar las restricciones, aunque no se mojan a la hora de valorar las decisiones de algunas comunidades.

La presión de los sectores económicos afectados, que siguen sin recibir ayudas suficientes para afrontar los cierres, han llevado ya muchos responsables autonómicos a empezar a aflojar las riendas. Son los casos de Extremadura, Galicia, La Rioja y las dos Castillas, mientras la Comunidad Valenciana lo hará los próximos días. Son tímidas flexibilizaciones en algunos casos pero que pueden mandar el mismo mensaje de relajación que se transmitió cuando parecía doblegada la segunda ola.

Catalunya ya lo hizo y ahora el virus está casi estancado pese a lo cual podrían establecerse nuevas aperturas en los próximos días.

La posición de la mayoría de expertos es clara. Hay que mantener la restricciones hasta alcanzar los objetivos. “Una desescalada prematura provocaría una cuarta ola”, han augurado, por ejemplo, el exsecretario general de Sanidad, José Martínez Olmos, y el exdirector de Emergencia de la OMS, Daniel López Acuña.

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Semanas claves

Las dos próximas semanas serán claves. La vacunación no está tan avanzada como para tener un impacto importante en los contagios y las hospitalizaciones, mientras la cepa británica se convierte en dominante. Todo apunta a la necesidad de no mover ficha o incluso endurecer algo las medidas de control. Cuando una ola se acerca al suelo es más difícil seguir bajando.