Ancianos con covid

53 muertos en Tremp: una cadena de despropósitos

La residencia de ancianos de Tremp.

La residencia de ancianos de Tremp. / JORDI V. POU

  • Salut activó la primera limpieza del geriátrico el 29 de noviembre: 10 días después de notificar el primer positivo
  • La 'conselleria' aún no ha entregado la documentación requerida por la Fiscalía de Lleida, que investigará el asunto
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"En caso de presencia de personas con sospecha o enfermas por SARS-Cov-2 [coronavirus], es necesario reforzar las actuaciones de desinfección en todos estos espacios y elementos". Así explicaba en junio la Conselleria de Salut la necesidad de desinfectar, de forma urgente, las residencias geriátricas donde hubiera brotes de coronavirus. Unas recomendaciones que no se aplicaron en la residencia Sant Hospital de Tremp, donde ya han fallecido 53 personas, el 37% de los internos. La primera desinfección que activó Salut en este centro no fue hasta el 29 de noviembre, a pesar que el brote se conocía 10 días antes: el 19 de noviembre. Una larga retahíla de errores, muchos aún por conocer, han hecho estallar la tragedia, mientras Salut y la Fundació Jaume Fiella, la antigua gestora del centro, se lanzan reproches mutuos.

Se desconoce cuándo fue la primera desinfección que se produjo en la residencia de Tremp, una vez se conoció que un trabajador fue infectado del virus. En cualquier caso, fue la fundación Fiella la única que la pudo activar (Salut no lo hizo), aunque en el largo comunicado remitido el pasado sábado no informó que se produjera tal desinfección. Tampoco lo sabe el presidente del patronato, el rector de Tremp, Joan Antoni Mateo. Transcurrieron 10 días hasta que Salut propuso a una empresa especializada que entrara a desinfectar las puertas, los comedores y las zonas comunes para reducir a mínimos la presencia del virus.

De hecho, a diferencia de lo que ha ocurrido en otros geriátricos, ni el Ejército ni Bombers de la Generalitat fueron requeridos para realizar ninguna desinfección dentro del centro. Los primeros fueron tanteados el 26 de noviembre, una semana después que se conociera el primer infectado. La propia fundación Fiella llamó a los responsables de la academia militar de Talarn (Pallars Jussà) para preguntar si podían hacer tal labor. Fuentes del ente, que confirman dicha llamada, aclaran que jamás se pusieron manos a la obra. "Les dijimos que lo pidieran a la subdelegación del Gobierno, que no había problema, y ya no volvimos a saber nada", añaden desde la academia. También explican que ese mismo fin de semana Maria Pilar Cases, alcaldesa de Tremp, les volvió a sondear de forma informal, pero también acabó en nada. La alcaldesa, por su parte, ha declinado hacer más declaraciones sobre el brote de la residencia de Tremp.

Una vista del cementerio de Tremp, ayer, lunes 15 de noviembre.

/ JORDI V. POU

Tardanza

Los bomberos entraron en la residencia el día 29 de noviembre, pero solo para "inspeccionar" la residencia y ver si se podía sectorizar, según aclara la portavoz del cuerpo. Es decir, 10 días después de conocer el primer positivo y una vez el centro fue intervenido. "A nosotros solo nos pueden activar Protecció Civil y Salut", aclaran desde Bombers de la Generalitat. Justo ese día la delegación de Salut en Lleida explica que entró una empresa especializada que sí desinfectó el centro. ¿Por qué no lo hicieron antes, como ha ocurrido en Cervera, donde los bomberos no tardaron ni 48 horas en desinfectar el centro? "En Cervera se activó de forma precoz la colaboración de Bombers para la planificación y ejecución de la sectorización, ya que es un centro con limitaciones estructurales", aclaran desde la misma delegación. En Tremp, en cambio, "la intervención fue planificada y consensuada con Salut Pública, el centro de atención primaria (CAP), la dirección del centro, el responsable higiénico-sanitario y los bomberos". Una explicación que los familiares no logran comprender.

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Se desconoce quién hizo esta primera desinfección, acompañados por los bomberos. La segunda desinfección, el 4 de diciembre, fue a cargo de una empresa homologada: Higia. Tiene sede en Tremp y, de hecho, cada tres meses realiza una inspección de plagas en el geriátrico. "Ya antes del brote nos ofrecimos a la fundación para venir a desinfectar. Cuando supimos el alcance del brote, nos ofrecimos a la alcaldesa", cuenta el gestor de la empresa, Francisco Vílchez. Esta segunda desinfección solo cubrió el 40% del geriátrico, y no costó ni un euro porque la hicieron de forma gratuita.

A partir de aquí, las acusaciones entre Salut y la Fundació Jaume Fiella son constantes. Unos afean no haber aplicado correctamente los protocolos covid. Los otros subrayan que expertos de Salut entraron en el centro el mismo día 21 para supervisar y ayudar a controlar el brote, y nada hicieron al respecto. Mientras tanto, el Fiscal de Lleida ya ha abierto una investigación para conocer lo ocurrido, aunque Salut aún no le ha remitido la documentación requerida. Este lunes son ya 53 los ancianos fallecidos, y nadie ha asumido la culpa. Una duda que lo envuelve todo: ¿se repetirá esta tragedia en otra residencia?