RESTRICCIONES POR EL COVID

Los centros comerciales se llenan mientras los bares permanecen cerrados

Una popular tienda de ropa barata registra colas de hasta una hora en Diagonal Mar

Las carreteras medio llenas parecen ignorar la recomendación de no desplazarse

Viandantes con mascarilla en una calle comercial de Barcelona, este sábado 17 de octubre.

Viandantes con mascarilla en una calle comercial de Barcelona, este sábado 17 de octubre. / AFP / PAU BARRENA

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El Periódico

Mientras los bares y los restaurantes permanecen cerrados en un intento de evitar que se junten muchas personas en un mismo espacio cerrado, o que permanezcan próximas en una terraza, los centros comerciales parecen cubrir esa falta de ocio y atraían ayer a miles de compradores. "Ya que no puedes ir a tomar nada, pues te vienes aquí a mirar ropa", explicó una mujer mientras aguantaba estoicamente una cola.

La escena se produjo en Diagonal Mar, uno de los pocos centros catalanes que tiene una conocida marca de ropa económica de la que surgía una cola de centenares de personas que, después de atravesar todo el complejo, continuaba en la calle. Los intentos por controlar el aforo, también limitado en tiendas y centros comerciales, causan estas colas, donde resulta difícil mantener el metro y medio mínimo de distancia.

Sensores para controlar accesos

En Diagonal Mar, sus responsables han instalado sensores en las puertas de acceso para controlar las personas que entran y salen, ya que el aforo no puede superar el 30% lo que en el caso de este súper centro comercial serían unas 10.000 personas. Además, en las puertas de todas las tiendas una persona controla que dentro de cada local no haya más gente que la permitida por las últimas restricciones dictadas por el Procicat.

Pese a que muchos usuarios se quejaban de la aglomeración, curiosamente permanecían en la cola sin desistir de realizar la cola y permanecer por tanto expuesto a un posible riesgo de contagio en lugar de optar por marcharse. 

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Y en las carreteras

Algo similar se produjo también el sábado por la tarde en las carreteras de acceso y salida de Barcelona, en las que pese a haber disminuido el tráfico un 10% seguía habiendo un volumen alto de circulación. De nada parecía servir que los paneles informativos pidieran limitar la movilidad en carretera a lo mínimo indispensable por el covid-19. La imagen de algunas vías como la A-2, la C-16 ola N-340 distaba mucho de la que tenían durante los primeras semanas de confinamiento donde en vez de una recomendación fue una orden la que limitó la movilidad.