01 dic 2020

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CLASES PRESENCIALES

Vuelta al cole: un abismo de incógnitas

Docentes y familias exigen instrucciones claras ante la inmiente apertura del curso escolar

Sanidad y Educación se reúnen el jueves con las autonomías para trazar protocolos

Olga Pereda

Un grupo de niños juegan en la puerta de una escuela del Poblenou, en mayo.

Un grupo de niños juegan en la puerta de una escuela del Poblenou, en mayo. / FERRAN NADEU

¿Empezará el cole más tarde? No, el Ministerio de Educación ha dejado claro que los centros educativos abrirán sus puertas en las fechas ya previstas, según se acordó en un documento firmado hace meses por todas las comunidades (a excepción de Euskadi y Madrid). ¿Será presencial? En principio, sí. Especialmente para los más pequeños (infantil y primaria). A partir de aquí, todo son incógnitas. Y eso que la comunidad educativa y las familias llevan pidiendo desde principios de junio un plan concreto para diseñar una vuelta al cole segura. Segura dentro de lo que cabe porque el riesgo cero no existe y menos cuando el número de contagios diarios es tan alarmante. Esta semana se supone que conoceremos algo más de los protocolos. El jueves se reúnen los ministros de Educación y Sanidad con los consejeros autonómicos para analizar el regreso a las aulas en plena pandemia. Mañana, como paso previo, se celebra una comisión general de educación entre el secretario de Estado y los viceconsejeros. La ministra Isabel Celaá ha pedido acudir al Congreso de los Diputados para explicar los planes educativos gubernamentales, pero la fecha todavía no está decidida. Fuentes del Gobierno apuntan a que la anunciada conferencia de presidentes en la que Pedro Sánchez hablará con los mandatarios autonómicos del regreso a las aulas podría celebrarse finalmente de forma telemática el 4 de septiembre, a escasos días de que el curso levante el telón. 

Escolarizar a los hijos (a partir de los seis años) es una obligación legal de los padres y un derecho de los críos. Pero ya hay familias que se niegan. 'Sin seguridad no volvemos' es el lema con el que los padres y las madres que forman la plataforma andaluza Escuelas de Calor se están movilizando en redes y en las calles para sumar apoyos a su causa: negarse a que sus hijos vayan al cole en las actuales circunstancias. Llevan años quejándose de las malas condiciones de las aulas (mal ventiladas y sin aire acondicionado que alivie las altísimas temperaturas a partir de mayo) así que ahora su guerra se traslada al covid-19, infinitamente más peligroso que el calor.

Pedir el cierre de centros

En Madrid -la comunidad ahora mismo más azotada por el coronavirus- el panorama empeora todavía más por la anunciada huelga de docentes. Sin embargo, el sindicato independiente ANPE (Asociación Nacional de Profesionales de la Enseñanza) se acaba de desmarcar del paro. "Queremos transmitir a la sociedad en general y a la comunidad educativa en particular que en estos momentos de pandemia no somos partidarios de convocar ni apoyar huelgas del profesorado. No queremos privar del derecho a la educación a nuestro alumnado en estos momentos de emergencia sanitaria tan difíciles", explican fuentes del sindicato. ANPE, sin embargo, se muestra contundente pidiendo medidas sanitarias. "Si esto no sucede pediremos el cierre de los centros, antes de poner en riesgo la salud de toda la comunidad educativa".

Personal de enfermería

Profesores y familias llevan desde junio reclamando que se escuche su voz para diseñar el comienzo del curso 2020-21. Los sindicatos de docentes y las asociaciones no confesionales como CEAPA (Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnado) aseguran que ese plan se quedaría en papel mojado si no incluye partidas económicas para cubrir aspectos básicos. Por ejemplo, la contratación de más profesores -algo que sí ha anunciado la Comunidad Valenciana- y bajar las ratios. Sin embargo, si no se cambia la ley para que haya menos niños por clase, la recomendación política para la organización de 'grupos burbuja' de unos 20 estudiantes se queda en eso, en una simple recomendación. Aumentar las tareas de limpieza y desinfección de los centros, asegurar la presencia de personal de enfermería (algo que parece tan fundamental y que sin embargo, no está extendido) y abrir los comedores escolares son otras de las exigencias de padres y docentes. Todo ello requiere "instrucciones claras" para que la vuelta al cole sea 100% presencial, insiste CEAPA. Lo mismo para planificar qué hacer en caso de que un alumno presente algún síntoma compatible con covid-19. Incluidos la tos, el malestar y el fiebre, denominadores comunes de las aulas en invierno, sobre todo entre los más pequeños. Asimismo ¿qué hacer si un estudiante es positivo en un test de coronavirus? Lo más lógico sería que el resto de sus compañeros (y los maestros) estén en cuarentena. Pero ¿también lo habrán de estar sus padres y madres? Los profesores de ANPE, por su parte, imploran que las medidas sean "unificadas y consensuadas con todas las comunidades autónomas y lideradas por el Ministerio de Educación". Esto, concluyen, evitaría la disparidad de criterios adoptados por los diferentes territorios.

Para ANPE otro aspecto fundamental es el plan de digitalización, ante un posible escenario de vuelta a las aulas de manera semipresencial o ante el cierre parcial o total de los centros educativos. El plan debería incluir dotación de material tecnológico y de conectividad, formación tanto de docentes como alumnos y creación y adaptación de plataformas digitales.