20 sep 2020

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MEDIDAS CONTRA LA PANDEMIA

Catalunya prohíbe las audioguías por el covid-19

Es la única comunidad autónoma que veta estos aparatos por el riesgo de contagio en la nueva normalidad

La medida afecta sobre todo a monumentos que la tienen integrada en su visita, como la Casa Batlló o la Sagrada Familia

Ángeles Vázquez

Un turista con mascarilla para evitar el contagio por coronavirus, frente a la Casa Batlló, en Barcelona.

Un turista con mascarilla para evitar el contagio por coronavirus, frente a la Casa Batlló, en Barcelona. / ALEJANDRO GARCÍA / EFE

Aunque tras los procesos de desinfección correspondientes, se han estado utilizado hasta ahora, una vez llegados a la nueva normalidad, las audioguías han quedado prohibidas en Catalunya, según ha establecido el Plan Territorial de Protección Civil de Catalunya (Procicat)  publicado en relación a museos y monumentos, al entender que los aparatos pueden ser un foco de contagio del covid-19. Con esta decisión, Catalunya se ha convertido en la única comunidad que veta estos dispositivos en estos espacios culturales que los tenían a disposición del público en general y de las personas con discapacidad, pese a haber culminado la desescalada.

Desde el Departamento de Cultura se explicó a este diario que pese a la medida que se acaba de incorporar en relación con las audioguías, videoguías y signoguías, siguiendo las indicaciones de los expertos sanitarios, el veto no tiene por qué prolongarse en el tiempo, porque la Dirección General de Patrimonio trabaja en un informe para comprobar las medidas adoptadas por otras comunidades y países de nuestro entorno. También se incluirán sistemas para la desinfección de estos dispositivos que hagan posible volver a autorizarlos. En el resto de España, la decisión de volverlos a utilizar o no se ha dejado en manos de los museos.

Integrados

Entre los monumentos que no los incluyen como una opción del visitante, sino que forman parte esencial del recorrido están varios de los más emblemáticos de Barcelona, como la Casa Batlló o la Sagrada Familia. Casualmente ante la pandemia del coronavirus cada uno de ellos ha reaccionado de forma distinta: la primera, ha apostado por el sistema de desinfección del dispositivo más moderno, "utilizado en los quirófanos", que ya utilizaba, y la segunda, por obligar al visitante a descargarse una aplicación en el móvil para poder hacer con ella el recorrido.

Amílcar Vargas, responsable de Patrimonio Mundial de Casa Batlló, explica que para proteger el inmueble no hay carteles en las paredes, pero para que el visitante lo aprecie en todo su esplendor el recorrido se realiza asistido por una tableta en la que se puede ver en tres dimensiones la decoración que tendría cada estancia y se recibe la correspondiente explicación.

En las visitas gratuitas que se llevan realizando desde el día 1 para los residentes en Catalunya y agradecer su esfuerzo al personal sanitario se han estado distribuyendo las videoguías. "Para desinfectarlas antes del covid ya adquirimos un armario de rayos ultravioletas, que es la mejor desinfección que puede haber. Y proporcionamos unas fundas para los auriculares", explica Vargas, que destaca las felicitaciones recibidas por el sistema desde Patrimonio, Cultura y organismos de la Unesco.

Al preguntarle por la flamante prohibición de utilizar estos aparatos, explica que les afecta de forma "grave", porque son esenciales para apreciar el patrimonio que muestran y la Casa Batlló ha hecho una gran inversión en este sentido. Añadió que tendrían que informar a los visitantes de que no se puede facilitar la videoguía por decisión de la Generalitat.

Aplicación

Desde la Sagrada Familia la opción elegida ha sido la de que los visitantes se descarguen una aplicación en sus teléfonos móviles para realizar la visita y renunciar a las audioguías en el futuro. De momento, la reapertura este sábado está pensada para agradecer a los sanitarios su esfuerzo y aún no saben cuándo reabrirán con normalidad.

Pese a ser una opción posible tecnológicamente, hasta ahora el público no tiene costumbre de utilizar su teléfono para descargarse la información de los museos que visita y plantea problemas con el espacio libre con el que se cuenta o con los niños que no disponen de uno propio.

David Noguerales, director de Flexiguía Audioguías, sostiene que con esa opción unos visitantes se la descargarían y otros no, por lo que es un complemento, pero no puede sustituir la audioguía oficial, por la que ciertos museos han apostado decididamente como un valor diferencial del espacio que muestran, incluyendo incluso la posibilidad de jugar con la iluminación o la apertura de las distintas estancias.