La Generalitat plantea que los niños puedan salir a la calle por franjas horarias

Las salidas serian limitadas en el tiempo y los menores de 6 a 12 años tendrían que llevar mascarilla

Un niño aburrido en el balcón de su casa, en Madrid.

Un niño aburrido en el balcón de su casa, en Madrid. / DAVID CASTRO

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Jose Rico / Iolanda Mármol

Si la voracidad de la pandemia del covid-19 se está cebando en los vulnerables ancianos, el confinamiento tiene en los inquietos niños a sus principales damnificados. La hipótesis de dejarles salir a la calle de manera controlada está ya sobre la mesa del Gobierno central, que en los próximos días podría anunciar las primeras medidas de relajación del encierro. Pero la Generalitat volvió a avanzarse este viernes y desveló que está trabajando en un plan similar que permita a los más pequeños salir de casa a partir de finales de la próxima semana. Una decisión que, de entrada, reconoció que no puede tomar porque choca con la autoridad única estatal que estableció el decreto de alarma, y que, de salida, contradice los reiterados llamamientos del presidente de la Generalitat, Quim Torra, a mantener y prolongar el cerrojazo social y económico.

Según avanzó RAC-1 y confirmó la Generalitat, el plan que está ultimando el Govern permitiría que los niños pudieran salir a las calles en un plazo de entre ocho y diez días si "sigue la evolución positiva de casos" de coronavirus. Precisamente este viernes, la 'consellera' de Salut, Alba Vergés, afirmó que Catalunya había alcanzado ya el "pico" de la pandemia, lo que significaría que el número de contagiados y fallecidos debería ir a la baja paulatinamente.

Dos metros de distancia

Ese plan de desconfinamiento infantil, que la Generalitat admite que depende de que la Moncloa lo avale, pasaría por salidas de los niños limitadas en el tiempo y por franjas horarias, que los menores de entre 6 y 12 deban salir con mascarilla (aunque sea doméstica) y que estén obligados a mantener la distancia mínima de seguridad de dos metros con las personas de la calle. Una condición, esta última, más complicada de llevar a la práctica.

Un ejemplo sería que los menores pudieran salir para dar un paseo de una hora, siempre cerca de sus casas. En los casos de familias con más de un hijo pequeño, los menores podrían salir juntos, siempre bajo supervisión de uno de sus progenitores, al menos hasta los 12 años, ya que en los adolescentes se considera que el nivel de supervisión no debe ser tan alto.

La discusión del plan forma parte, en principio, del orden del día de la reunión del Pla de Protecció Civil de Catalunya (Procicat) de este sábado, a pesar de que el Ejecutivo catalán ha insistido en que los próximos días "es importante mantener el confinamiento severo como hasta ahora". Así lo repitió este viernes la 'consellera' de Presidència, Meritxell Budó, quien también evitó todo amago de desobediencia cuando se le planteó qué sucederá si el Estado veta el plan. Simplemente confió en que se puede llegar a un acuerdo para aplicarlo y recordó que el propio Gobierno central es el que esta semana ha permitido que muchos trabajadores regresasen a sus puestos de trabajo.

La primera reacción del Gobierno central fue la previsible: el plan de la Generalitat carece de posibilidades de aplicarse porque vulneraría el estado de alarma. El Ejecutivo explica que Quim Torra puede estudiar escenarios de desconfinamiento y transmitir ciertas recomendaciones sobre cómo aplicarlos en Catalunya, pero no tiene potestad para decretar esa medida.

"Puro márketing"

Fuentes gubernamentales consultadas por este diario atribuyen la iniciativa del 'president' a un paso más en la campaña de "puro márketing" que emprendió al inicio de la pandemia, aún sin competencias: el 13 de marzo anunció un confinamiento de Catalunya irreal, pocas horas antes de que el Consejo de Ministros aprobase el decreto de alarma y también reivindicó como propio el parón de todas las actividades no esenciales cuando el Gobierno lo validó.  Es decir, anuncia medidas que la Moncloa tiene en estudio para aplicarlas en terreno autonómico, como si, de facto, tuviese capacidad de implementarlas siendo un ejecutivo independiente. "Forma parte de un pulso", resumen fuentes del Ejecutivo.

Los expertos consultados por Pedro Sánchez analizan desde hace semanas cómo aliviar la presión del confinamiento a los niños y están evaluando varios escenarios para determinar cuál sería la fórmula más prudente de llevarlo a cabo. De hecho, esta medida se ha convertido en una de las prioridades para el Gobierno. Consciente de que la desescalada puede ir a distintas velocidades sobre el territorio, según la incidencia de contagios y la situación de los hospitales, el ministerio de Sanidad ya solicitó la semana pasada a las comunidades autónomas que designen a un interlocutor para el desconfinamiento

El responsable del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, explicó que el problema no es solo que puedan salir los niños, sino que esa desescalada debe de ser "coherente" y aplicarse con otras medidas conjuntas que eviten contagios. "Hay situaciones que sobre el papel son muy recomendables pero que su aplicación puede ser complicada", ha advertido, tras recordar que los especialistas llevan prácticamente "dos meses" valorando constantemente qué pasos se pueden ir dando.

No obstante, la idea de la Generalitat cuenta con partidarios más allá del Ejecutivo catalán. El lendakari, Iñigo Urkullu, anunció que planteará al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, salidas limitadas a la calle de menores y de colectivos con necesidades especiales a partir del 26 de abril, cuando finaliza la actual prórroga del estado de alarma (que, no obstante, se alargará al menos hasta el 10 de mayo).

Pero también el Defensor del Pueblo en funciones, Francisco Fernández Marugán, es proclive a que los niños y niñas puedan salir a la calle de manera limitada y tomando las debidas precauciones.

Colau afirma que es "urgente"

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, afirmó el pasado martes que es "urgente" que "se pueda plantear" que los niños y niñas "puedan salir de su casa aunque sea unos minutos". Colau defiende que debería poder permitirse, "con toda la precaución", que los niños salgan a la calle manteniendo el distanciamiento social de forma que puedan dar una vuelta cerca de casa para "tomar el aire".

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El pasado día 13, el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, dijo que el Gobierno "está buscando el momento" para "intentar ver qué respuesta podemos dar" a los niños para que puedan salir a la calle "sin poner en riesgo la salud ni de ellos ni de terceros".

En el mismo sentido se ha pronunciado también el ministro de Sanidad, Salvador Illa: "Vamos a actuar con máxima cautela y prudencia. Cuando creamos que se dan las condiciones para que se pueda hacer con seguridad, tomaremos esta decisión y la daremos a conocer".