20 sep 2020

Ir a contenido

crisis sanitaria

Un centro de menores amenaza ruina tras infectarse de coronavirus un niño de 9 años

La entidad gestora tuvo que pagar la desinfección de las instalaciones tras negarse la Generalitat

Los educadores critican que no tienen espacio para aislar a los menores con síntomas

Elisenda Colell

Un menor mira por la ventana en un centro dependiente de la Generalitat.

Un menor mira por la ventana en un centro dependiente de la Generalitat. / RICARD CUGAT

Un niño de 9 años tutelado por el Govern, con parálisis cerebral y varios problemas respiratorios previos, lleva seis días ingresado en el Hospital Vall d'Hebron tras haberse infectado de coronavirus. El miércoles, el pronóstico para el menor era grave tras sufrir una hemorragia, aunque según fuentes del centro de menores que lo acoje, "va respondiendo mejor al tratamiento". La fundación que gestiona el establecimiento de la Generalitat donde reside el niño denuncia la falta de tests, de material de protección y el rechazo del Govern a pagar la desinfección del equipamiento. Esta tarea ha tenido que ser abonada por la propia oenegé, que a raíz de ello pide donativos para garantizar la supervivencia econòmica. La Generalitat confirma que solo ha desinfectado dos centros de menores tutelados, uno de Barcelona (Llimoners) y otro de Badalona (La Dida), y ninguno de ellos es el del menor hospitalizado.

Según los últimos datos oficiales, 34 niños tutelados tienen síntomas de coronavirus, ocho han dado positivo a las pruebas y uno está hospitalizado. Mientras, las carencias que denuncia el sector son las mismas que en las residencias: los trabajadores de los centros de menores llevan semanas sin equipos de protección, no pueden hacer tests a los niños con síntomas, faltan empleados y tampoco tienen suficiente espacio para aislar a los internos, aunque en algunos casos el Govern los ha trasladado en familias de acogida, en albergues o casas de colonias. Pero además, en estos equipamientos se suma otra barrera: la digital. "Los centros no tienen ordenadores, los chicos no están pudiendo seguir las clases 'on line'", apunta Pedro González, representante sindical de la UGT. 

Sobrevivir con donaciones

En el caso del menor hospitalizado, vivía en un centro gestionado por la asociación Aspasim en Barcelona. "Estamos pidiendo donaciones, hemos pagado nosotros las mascarillas, la desinfección, y ahora abonamos el sueldo de un trabajador que está con el niño en el hospital", explica su director, Efrén Carbonell. La fundación Aspasim gestiona 11 residencias de personas con discapacidad, una de ellas con menores tutelados. En tres de ellas hay personas, a parte del menor, con síntomas de coronavirus. La fundación se ha tenido que gastar 30.000 euros para poder aplicar medidas contra el virus. De hecho, pide donativos para no caer en la ruina. "Pedimos a la Generalitat que sufragara la desinfección, pero nos dijeron que no lo iban a pagar", lamenta Carbonell.

La oenegé Aspasim ha tenido que abonar 30.000 euros para aplicar todas las medidas contra el virus, otras entidades no han podido hacerlo

Hay algunas entitades que han tenido dificultades para comprar el material de protección. La Generalitat responde diciendo que proveer de material a los educadores "es responsabilidad de las entidades gestoras" pero que, "por responsabilidad" está "intentando" entregar kits con desinfectante, guantes y mascarillas. Por el momento, ya han llegado al 35% de estos centros. 

Otra dificultad es la de la reposición de la los trabajadores que han tenido que ser aislados, ya que el 12% de la plantilla de los centros de menores (548 educadores) no está pudiendo trabajar. "Todos los centros tienen trabajadores suficientes y están cubriendo las bajas", responden fuentes de Afers Socials, aunque reconocen que los miembros de la plantilla de "refuerzo" pueden "no ser educadores sociales". Esta decisión, la de contratar personal no cualificado, que criticó el Col·legi d'Educadors Socials en una videoconferencia con la secretaria de Infància del Govern, Georgina Oliva. "Algunas entidades están haciendo llamamientos desesperados para encontrar educadores, estudiantes y otros perfiles profesionales", expusieron. Las mismas voces También alertaron de la "complejidad" que está suponiendo tener a menores aislados en los centros. 

"Con la sobreocupación de los centros, algunos niños infectados están aislados en salas de talleres o en despachos"

Pedro Gonzalez

representante de la UGT

En al menos cuatro de la decena de centros de menores que son de titularidad pública hay niños que tienen síntomas del virus y una parte importante de la plantilla está de baja, según explican fuentes sindicales. "No se les han podido hacer las pruebas, no tenemos tests", lamentan estas mismas fuentes. Además, el representante de la UGT, Pedro Gonzalez, denuncia que no hay zonas suficientes para aislar a los niños. "Con la sobreocupación que hay en los centros, no hay espacios para que puedan estar ellos solos, algunos están en despachos, en salas de talleres o incluso en áreas de visitas", relata. Es por ello que en algunos casos el Govern ha derivado varios niños a otros equipamientos: ya hay 17 niños menores de 3 años viviendo en familias de acogida y los otros han sido trasladados a casas de colonias o albergues.