Un municipio cántabro ofrece impresoras 3D para hacer respiradores artificiales

Cada uno de los cuatro aparatos tardará cerca de cuatro horas en fabricar una sola de estas piezas, que se entregarán a las autoridades sanitarias competentes

Impresora 3D.

Impresora 3D. / Josep Garcia

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El Periódico

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Bezana, con la colaboración de la asociación Bezana Tech, ha puesto a disposición de las autoridades sanitarias cuatro impresoras 3D para la creación de respiradores artificiales para los pacientes afectados por el coronavirus, que estén ingresados en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI).

Según ha señalado el Consistorio en una nota de prensa, Bezana se suma a uno de los muchos proyectos surgidos en plataformas y redes sociales para colaborar en la fabricación de estas piezas.

"Este dispositivo se ha convertido en algo clave en la UCI y su falta de unidades se está convirtiendo en un reto para los médicos de todo el mundo", ha señalado el alcalde de Santa Cruz de Bezana, Alberto García Onandía.

El concejal de Desarrollo Local, Luis del Piñal, ha explicado que cada una de las impresoras tardará cerca de cuatro horas en fabricar una sola de estas piezas que, posteriormente, se entregarán a las autoridades sanitarias competentes.

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Bezana ha hecho un llamamiento para que los vecinos que posean impresoras 3D se sumen a esta iniciativa.

También en Italia

De hecho, en Italia un hospital de la ciudad italiana de Brescia (en la región de Lombardía) afectado por falta de suministros debido a la epidemia de coronavirus ha utilizado impresoras 3D para fabricar repuestos de respiradores.

Las autoridades de hospital advirtieron durante el viernes de la semana pasada que se habían quedado sin unidades de válvulas para los respiradores, que se utilizan para llevar a cabo la reanimación de los pacientes y asegurar el flujo de oxígeno, como recogía el diario 'La Stampa'.

Válvulas de un solo uso

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Estos respiradores utilizan una válvulas o membranas de plástico que se desechan tras cada uso. El ingeniero local Cristian Fracassi, doctorado en ingeniería de materiales y responsable de una empresa farmacéutica, comenzó a fabricar las válvulas de los respiradores con una impresora 3D en apenas unas horas, solucionando la escasez del hospital de Brescia, y los centros de ciudades vecinas como Pescara y Sassari han comenzado a solicitar más válvulas

En España se ha creado una red de agentes para impresiones 3D de material sanitario que, actualmente, cuenta con 280 impresores en 79 ciudades españolas.