29 may 2020

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Récord de choques con fauna salvaje en carretera

Hasta el 30 de noviembre se contabilizaron 3.427 accidentes, un centenar más que en todo el 2018

El Servei Català de Trànsit advierte de que este tipo de siniestros son más habituales en otoño e invierno

Óscar Hernández

Colisión de un coche con un jabalí en una carretera catalana.

Colisión de un coche con un jabalí en una carretera catalana. / SERVEI CATALÀ DE TRÀNSIT

La proliferación de accidentes de tráfico por atropellos de animales salvajes, sobre todo jabalís, ha disparado las alarmas. Hasta el pasado 30 de noviembre hubo 3.427, más de un centenar más que en todo el 2018, cuando se contabilizaron 3.303, y el Servei Català de Trànsit alerta de que en estas últimas semanas de otoño se están produciendo más de una decena de estos siniestros cada día, la mayoría por la noche. Solo en noviembre se registraron 452 en toda Catalunya, mientras que en junio pasado hubo en total 211. Por eso Trànsit pide a los conductores que extremen las precauciones en esta época.

Si bien fuentes de Trànsit recalcan que la mayor parte de estos accidentes tienen consecuencias leves –los daños suelen ser solo materiales: luces frontales rotas o, a lo sumo, rotura de los radiadores de los vehículos implicados en la colisión–, las consecuencias pueden ser muchísimo más graves si quien se encuentra con el animal en medio de la calzada es un motorista.

Noviembre y diciembre

"En noviembre y diciembre siempre tenemos más accidentes de tráfico con animales", explica Jordi Batista, inspector jefe de la unidad de Trànsit de los Mossos d’Esquadra en el área de Ponent (Lleida), experto en accidentes con fauna salvajes. «Aún no tenemos los datos exactos de los accidentes causados por jabalís este año, hasta que finalice y hagamos el desglose por especies», aclara.

Batista afirma que la mayoría de estos siniestros se producen entre las seis de la tarde y las 11 de la noche, en cuanto se va la luz solar y hasta que disminuye de forma ostensible el tráfico en las carreteras. «El jabalí aprovecha para salir en cuanto se hace oscuro. Y puede recorrer en una noche unos 15 kilómetros, sobre todo ahora, en la época de apareamiento», precisa Batista.

Además de los mossos expertos en Trànsit, quienes también conocen muy bien el comportamiento de los jabalís y del resto de la fauna salvaje en las carreteras catalanas son los miembros del Cos d’Agentes Rurals, y más concretamente los de las comarcas de Girona, donde se registran más accidentes de tráfico con fauna salvaje implicada.

«Cada año tenemos entre 500 y 600 accidentes sólo en las comarcas de Girona y este, hasta el 19 de octubre, ya llevábamos 670. De estos 670, la inmensa mayoría (611) fueron con jabalís», explica Ignasi de Dalmases, jefe del ärea Regional dels Agents Rurals de Girona.

Aunque no es el único animal que aparece sorpresivamente en las carreteras y causa accidentes, el jabalí es el principal problema. Esta especie supone el 90% de los accidentes. Pero también hay, y cada vez más, siniestros provocados por corzos (cabirols, en catalán). Solo en las comarcas de Giirona estos animalitos se vieron implicados en 22 accidentes en el 2017, 36 en el 2017 y 47 en lo que va de año. Un aumento obvio. «Es que después del jabalí es otra especie que esta creciendo muchísimo», afirma Dalmases.

Impacto contra 120 kilos

Las consecuencias del atropello de un corzo es muy diferente por sus caracteristicas físicas, pero sobre todo por su peso. Mientras que un corzo pesa unos 30 kilos, los jabalís, 120. «En el caso de los corzos, se producen algunos daños en el vehículo, pero no causan lesiones a los ocupantes del coche, pero si los atropella una moto las consecuencia pueden ser terribles para el motorista».

En el caso de que se impacte con un animal y que el coche sufra daños se puede reclamar al seguro del vehículo si cubre los daños propios (todo riesgo), pero no todas las compañías lo hacen o solo lo ofrecen como un extra en la póliza, como pasa con los cristales. «Si no lo cubre el seguro hay que reclamar al titular del terreno de donde ha salido el animal o al propietario del coto, aunque no siempre prospera la demanda», explica el abogado barcelonés Sebastián Farriols, quien recomienda incluir en al póliza este tipo de daños.

El celo de los jabalís y la disminución de cacerías

Como en casi todos los problemas importantes, no hay una única causa. Una de las más importantes para explicar el aumento de jabalís en las carreteras en estas fechas es que están ahora en una de sus fases anuales de celo lo que causa que se desplacen más. 

Otro motivo, según los expertos consultados, es la disminución de las batidas de cazadores lo que provoca que aumente la población de jabalís. Pero no solo hay menos cazadores, sino que los que hay son más mayores y están menos activos. A esto se suma un mayor rechazo social hacia todo lo relacionado con la caza.

La actividad cinegética tampoco se realiza obviamente cerca de zonas habitadas. Las cada vez mayores áreas de protección en torno a urbanizaciones causa también que los jabalís se muevan allí con libertad y sin miedo a la aparición de su perseguidor natural.