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paso atrás en la lucha contra la contaminación

Almeida reduce las restricciones de Madrid Central

Los vehículos de los comerciantes y los etiqueta C con más de un ocupante podrán entrar en la zona de bajas emisiones

La motos tendrán vía libre mientras y se establecerán descuentos en los aparcamientos subterráneos

Manuel Vilaseró

Señal de tráfico de Madrid Central

Señal de tráfico de Madrid Central / DAVID CASTRO

Ante la imposiblidad de eliminar Madrid Central por la oposición de Bruselas y los tribunales, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida (PP), con el apoyo de Ciudadanos, ha optado por descafeinarlo. Los comerciantes podrán entrar con vehículos sin etiqueta ambiental, los más sucios, también podrán hacerlo los que porten la C y viajen con más de un ocupante, mientras que al resto de se les facilitará el aparcamiento con descuentos. Todo un paso atrás en la lucha contra la contaminación, tan solo cuatro días después de las multitudinarias manifestaciones contra el cambio climático en todo el mundo.

La medida más regresiva es la permisividad con los etiqueta C. Son los gasolina posteriores a 2006 y los diésel a partir del 2015. Sólo en la capital representan el 31,32% de los turismos. Hasta ahora no podían cruzar Madrid Central. Sólo podría entrar si estacionaban en uno de los aparcamientos de la zona. El objetivo era sobre todo evitar que utilizaran la Gran Vía como ruta de paso. Esto se habrá acabado cuando entre en vigor la nueva normativa, durante el primer semestre del año próximo, según el alcalde.

Difícil control

Bastará con que el vehículo viaje dos o más ocupantes para que esta flota, pueda volver a entrar en el corazón de Madrid. El control se dificultará, dadas las numerosas calles de acceso. El cumplimiento las actuales restricciones está automatizado a través de cámaras conectadas a un sistema informático pero al no ser aplicable a la detección de pasajeros, ésta "se hará mediante controles aletorios" de los agentes de movilidad y policías municipales. Almeida se ha mostrado convencido de que "los madrileños cumplirán".

A los conductores que viajen solos se aplicará una rebaja en el precio de los aparcamientos, que será a mitad de precio para los híbridos y gratuitos durante una hora dos horas para los eléctricos.  

Vía libre a las motos de reparto

Las motos con etiqueta C no deberán someterse a ningún control. Podrán entrar todas porque se considera que aunque no viaje con ningún pasajero el motorista ya ocupa el 50% del vehículo y por tanto es considerado de "alta ocupación". Es una medida para "facilitar la tarea de las empresas de reparto", según el alcalde.  

El problema de los diésel etiqueta C es que la gran mayoría emiten muchos más óxidos de nitrógeno (NOx) que los permitidos por la normativa como se descubrió a raiz del 'diéselgate', el trucaje masivo de motores destinado a saltarse los límites ambientales. Sueltan hasta 12 y 15 veces más gases en muchos casos.

La entrada a la ciudad de coches sin etiqueta ambiental se irá prohibiendo de modo gradual entre 2021 y 2025, como ya estaba previsto en el 'Plan A' vigente, aunque con pequeños adelantos en las fechas. Con este retoque y otras medidas como la creación de dos líneas de autobús gratuitas y cero emisiones para acceder al centro, el equipo de gobierno sostiene que reducirá aún más la contaminación que con los planes vigentes. En concreto, sostiene que se recortará un 15% de óxidos de nitrógeno más que el plan de la alcaldesa Manuel Carmena, que preveía una bajada del 20%.

El cálculo no está avalado por ningún estudio como sí lo estaba el del 'Plan A'. Es fruto del  trabajo de los "servicios técnicos municipales". Con él bajo el brazo, Almeida espera convencer a Bruselas para frenar el expediente sancionador que las autoridades comunitarias le han abierto a España. 

Reducción de carriles bici

No le será fácil persuadir a 'los hombres de verde'. Es probable que no sea muy bien recibido tampoco su propósito de "suprimir los carriles bicis que entorpezcan" la circulación al resto de vehículos. 

La tarea de descafeinar la medida de Carmena pasa también por suprimir el nombre. El área se llamará Distrito Centro. Y el conjunto de 200 medidas que incluye el supuesto plan anticontaminación lleva el título de 'Madrid 360', para dar una idea de que afectan a toda la ciudad, como si el Plan A del anterior equipo solo se hubiera ocupado del centro, algo que no es cierto.

"Dejar pasar más coches para reducir la contaminación. ¿Cómo?"

La oposición municipal y los ecologistas no salían de su asombro al comprobar que Martínez-Almeida pretende rebajar la contaminación y eludir el procedimiento abierto por Bruselas dejando pasar más coches en la zona de bajas emisiones.  "Obviamente, si permites que entren más coches es imposible reducir las emisiones. Es un plan de rebajas, que se salta todos los protocolos y que además es difícil que cuente con el visto bueno de Europa", señaló la portavoz de Más Madrid, Rita Maestre.

Paco Segura, de Ecologistas en Acción, considera el alcalde presentó "medidas que ya estaban en el Plan A como si fueran suyas" junto a "otras muy negativas que desvirtúan Madrid Central". La organización ecologista, que frenó en los tribunales la moratoria de multas que pretendió imponer el nuevo ayuntamiento, no descarta impugnar también las nuevas medidas. Greenpeace considera que el plan supone "dejar sin efecto la zona de bajas emisiones más efectiva de Europa",

La Plataforma en Defensa de Madrid Central, por su parte, ha considerado que este plan "fulmina Madrid Central", porque las medidas "suponen una invitación clara a entrar en coche y moto al centro de Madrid".

El PSOE ha tachado el plan de "burla a los ciudadanos", mientras Vox ha celebrado su aprobación y ha pedido a Bruselas que "se olvide de sancionar a España".

La sanción le puede llegar también al nuevo Ayuntamiento por haber presentado el plan en periodo electoral. Así lo han pedido los grupos municipales socialista y Más Madrid en la impugnación presentada ante la Junta Electoral.