Ir a contenido

PEDERASTIA EN LA IGLESIA

El Papa obliga a denunciar los abusos y a investigar rápido

Francisco publica una norma en la que establece el procedimiento a seguir en cada caso

El documento insta a proteger a las víctimas y a no interferir con la justicia ordinaria

El Periódico

El papa Francisco, el pasado 8 de mayo.

El papa Francisco, el pasado 8 de mayo. / FILIPPO MONTEFORTE (AFP)

El papa Francisco ha firmado una norma en la que se obliga a denunciar cualquier presunto abuso sexual o de poder por parte de un clérigo, establece el procedimiento a seguir en las diócesis, y exige celeridad en las investigaciones preliminares.

El 'motu proprio' o documento de Francisco llamado 'Vos estis lux mundi (Vosotros sois la luz del mundo)' y publicado este jueves también exige a todas las diócesis del mundo la creación antes de junio de 2020 de un sistema accesible a cualquiera que quiera realizar una denuncia, así como la total protección y asistencia a los denunciantes.

Esta nueva ley es una de las "propuestas concretas" prometidas por el papa para erradicar la plaga de los abusos en el seno de la Iglesia, después de la histórica reunión sobre el tema que se celebró en febrero con los representantes de todas las Conferencias episcopales.

Y se aplicará, como reza el artículo 1, a todos los delitos en los que "se obligue a alguien, con violencia o amenaza o mediante abuso de autoridad, a realizar o sufrir actos sexuales; realizar actos sexuales con un menor o con una persona vulnerable; producir, exhibir, poseer o distribuir, incluso por vía telemática, material pornográfico infantil".

También incluye cualquier caso de violencia contra las religiosas por parte de clérigos, así como el supuesto de acoso a seminaristas o novicios.

Así como los delitos de encubrimiento, las "acciones u omisiones dirigidas a interferir o eludir investigaciones civiles o investigaciones canónicas, administrativas o penales".

La nueva ley no incluye nuevos delitos o penas, porque para ello ya existen las normativas canónicas, apuntan fuentes vaticanas, pero establecen los procedimientos a seguir.

Autoridad civil

La principal novedad es que los religiosos tienen la "obligación de informar a un obispo o al superior religioso" y esto no "interfiere ni modifica ninguna otra obligación de informar que a las autoridades civiles competentes".

Otro punto relevante es la protección de los denunciantes y de las víctimas que, establece la nueva ley, no pueden ser objeto de "prejuicios, represalias o discriminación", así como nadie puede imponerles la obligación de silencio con respecto al contenido, por lo que pueden hablar con ellos con quien quieran, incluida la prensa.

Además, "las autoridades eclesiásticas se han de comprometer con quienes afirman haber sido afectados, junto con sus familias, para que sean tratados con dignidad y respeto, y han de ofrecerles, en particular, acogida, escucha y seguimiento, incluso mediante servicios específicos; atención espiritual y asistencia médica, terapéutica y psicológica, según sea el caso".

Por otra parte, y algo que habían pedido los obispos de todos los países, establece reglas claras sobre el procedimiento que seguir en caso de denuncia.

Las denuncias tienen que ser inmediatamente señaladas al obispo o el superior de la congregación o orden de la diócesis donde se ha producido los hechos, pero también se permite que se comunique a otros obispos.

Si la persona señalada es un obispo o un cardenal, el informe se enviará o al obispo metropolitano o al más antiguo del país y se tendrá que informar urgentemente al dicastero, el ministerio correspondiente de la Santa Sede, y así mismo se informará a la Secretaria de Estado.

Excepto que el "primer informe sea manifiestamente infundado", el obispo metropolitano solicitará al dicasterio competente el encargo de iniciar la investigación.

Y en el caso de que el obispo considere que el informe es "manifiestamente infundado", lo tendrá que comunicar al representante pontificio en el país, para que lo comunique a la Santa Sede que decidirá si realmente es así.

Otro de los puntos destacables es que se da un tiempo para gestionar las denuncias.

Tiempo limitado

El dicasterio informado de la denuncia "procederá sin demora y, en cualquier caso, dentro de los treinta días posteriores a la recepción del primer informe por parte del representante pontificio".

Además, desde el inicio al cierre de las investigaciones preliminares en la diócesis no tendrán que pasar más de 90 días, aunque se podrá aumentar el plazo por motivos justificados.

Se contará para la investigación con un notario que acompañará al obispo y el obispo podrá elegir un equipo de expertos laicos

Reacción de la Iglesia española

El secretario general de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, ha celebrado la publicación del documento del papa Francisco  y ha destacado que esta norma "es convergente" con el borrador que maneja la Iglesia española.

"La Conferencia Episcopal Española (CEE) ha recibido con alegría y responsabilidad el 'motu propio' publicado esta mañana por el papa Francisco 'Vosotros sois la luz del mundo', que establece una normativa para toda la Iglesia universal, que entrará en vigor el próximo 1 de junio", ha afirmado.

El portavoz de la CEE ha indicado, asimismo, que el decreto que prepara la Iglesia española recogerá toda la normativa que se establece en el documento del Papa.

Una víctima de Montserrat, escéptica

Miguel Hurtado, portavoz de la asociación Infancia Robada y primera víctima que denunció abusos sexuales cometidos por el monje de Montserrat Andreu Soler, ha exigido "transparencia" en el sistema de denuncia de casos de abusos y el "obligado cumplimiento" de las normas establecidas en el documento del Papa.

"Todas las normas, no solamente en la Iglesia sino fuera de ella, pueden quedar muy bien en papel, pero lo más importante en la aplicación práctica que se hace. El Vaticano lleva 30 años anunciando reformas, protocolos, nuevas iniciativas que luego, en la práctica, no se llevan a cabo y quedan en papel mojado", ha criticado en declaraciones a Europa Press Miguel Hurtado.

Para la víctima de abusos, la consecuencia directa de ello es que "los sacerdotes pederastas no son sancionados adecuadamente y los obispos encubridores conservan su puesto de trabajo". Así, Hurtado ha defendido que las normas tienen que ser "de obligado cumplimiento y tienen que tener unas consecuencias seguras, que haya una alta probabilidad de que los que cometan transgresiones sean castigados".

"El Vaticano no tiene la credibilidad ni el currículum como para que nos creamos de buenas a primeras sus bonitas palabras", ha manifestado Miguel Hurtado, que considera que "habrá que ver la implementación cómo es".

En este sentido, ha criticado que "el Vaticano no ha prometido tolerancia cero, no ha prometido que todos los sacerdotes que sean condenados por abusos van a ser expulsados del sacerdocios y tampoco ha prometido tolerancia cero con el encubrimiento". "No nos dice cómo se va a juzgar a los obispos encubridores. ¿Va a haber un tribunal a parte del Vaticano? ¿Quién va a tomar la decisión?", ha planteado.

De este modo, Miguel Hurtado ha insistido en que, desde su punto de vista, "las consecuencias de abusar y de encubrir no están claras" y se deben "clarificar". Además, ha advertido de que "si el procedimiento no es transparente, si las sentencias no son públicas, si las consecuencias no son severas, al final va a quedar en aguda de borrajas".

Se trata de una normativa universal, que se aplicará a toda la Iglesia Católica, firmada por el Papa el pasado 7 de mayo de 2019. En ella, se determina también la obligación de todos los clérigos, religiosos y religiosas, de "informar con prontitud" a la autoridad eclesiástica de todas las denuncias de abusos de las que tengan conocimiento, así como de "las omisiones y encubrimiento en la gestión de los casos de abusos".

"El Papa Francisco dice que no se va a tolerar ni el abuso ni el encubrimiento. Le tomo la palabra. Cuando esas normas estén en funcionamiento haré una queja canónica contra el abad de Montserrat por haber encubierto mi caso y entonces los españoles podrán observar lo bien que funcionan en la práctica las nuevas normas del Papa. Veremos qué pasa", ha asegurado, para concluir que "va a ser la prueba del ocho".