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PROTESTA

La Fiscalía de Barcelona pide inmovilizar el bus antifeminista, pero el juez lo rechaza

El vehículo, de la asociación ultra Hazte Oír, circula por Catalunya con mensajes antifeministas

Arran había impedido al autobús 'anti 8-M' de HazteOír circular por Barcelona

El Periódico

El autobús de HazteOír, con el vinilo arrancado.

El autobús de HazteOír, con el vinilo arrancado. / ARRAN

Un juez de guardia de Barcelona ha rechazado este lunes la petición de la Fiscalía para inmovilizar el autobús antifeminista de la asociación ultra Hazte Oír, que según los Mossos d'Esquadra ya ha abandonado la capital catalana, al considerar que sus lemas machistas están amparados por la libertad de expresión.

En un auto, el titular del juzgado de instrucción número 4 de Barcelona ha desestimado la medida cautelar que solicitaba la Fiscalía en la denuncia por incitación al odio que ha presentado este lunes contra los responsables de la asociación ultra.

El autobús ha llegado esta mañana a las calles de Barcelona, pero un grupo de manifestantes -en una convocatoria lanzada por Arran, rama juvenil de la CUP- se ha concentrado para impedir su paso por la avenida Diagonal de Barcelona. Tras detenerlo en la avenida Diagonal, a la altura de Maria Cristina, le han lanzado pintura morada y han arrancado parte del vinilo en el que aparecía un rostro de Hitler y la etiqueta #StopFeminazis.

"¡Detenemos el autobús de HazteOír en la Diagonal! No permitiremos que difundan su odio!", ha reseñado en un tuit Sindicat d'Estudiants del Països Catalans del Campus de la Diagonal.

La organización juvenil vinculada a la CUP ha colgado también algún vídeo de la acción:

La Generalitat, por su parte, ha anunciado que ha prohibido que el citado autobús "vuelva a circular por Catalunya", una medida adoptada por el departamento de Presidència y que ha trasladado a los Mossos d'Esquadra, para que inmovilicen y retiren el autobús de la vía pública si vuelve a circular por territorio catalán. Además, el gobierno catalán ha abierto un expediente sancionador contra la asociación Hazte Oír por circular con un vehículo con lemas "que afectan claramente a la dignidad, la libertad y los derechos de las mujeres".

En su auto, el juez de guardia argumenta que las consignas que difunde el autobús pueden estar amparadas por el derecho fundamental a la libertad de expresión y cuestiona que puedan constituir un delito de odio y discriminación, dado que el colectivo de mujeres "excede del concepto de grupo social protegido" por ese tipo penal, "como sí sucedería con las minorías raciales o religiosas".

Para el juez, "es cuanto menos cuestionable" que concurran los requisitos necesarios para acordar la inmovilización del autobús, "por muy aborrecibles o incluso repugnantes que puedan resultar las expresiones vertidas o más en particular la simbología utilizada y objeto de denuncia y que nuevamente nos retrotrae a un pasado vergonzante para la humanidad, paradigma de la vulneración sistemática y generalizada de los más primarios y esenciales derechos humanos".

El juez añade en su auto que la "frontera" entre aquello que está amparado por la libertad de expresión y "aquello otro que excede de lo que colectivamente pueda ser considerado como aceptable (no querido sino simplemente aceptable)" es en ocasiones "una línea delgada de contornos difusos", lo que impide acordar una medida cautelar en un proceso penal en un estado tan "embrionario".

Por ese motivo, rechaza paralizar la "difusión de un menaje que representa una ideología o una manera de pensar", por muy contraria que sea a "tendencias muy relevantes en la sociedad actual y a principios como la igualdad hombre-mujer o de defensa de los derechos de las mujeres que por sí mismos deberían estar tan sólidamente afirmados en nuestro sistema de convivencia y en las mentes de todos los ciudadanos y ciudadanas, que hicieran completamente innecesaria su reivindicación".

Asimismo, el juez recuerda en su auto que el Ayuntamiento de Madrid ha permitido a Hazte Oír circular por las calles de la ciudad, de acuerdo con la normativa municipal, "al considerar que entra dentro de la libertad de expresión y que no se puede desautorizar salvo que haya un delito de odio muy flagrante".