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Bruselas mueve ficha para blindar las elecciones de noticias falsas

Propone un sistema de alerta rápida para que gobiernos e instituciones compartan información sobre amenazas en tiempo real

Exige a plataformas sociales como Facebook o Twitter informes mensuales sobre sus actividades contra la desinformación

Silvia Martinez

Una mujer lleva una camiseta en contra de la divulgación de noticias falsas a través de Facebook.

Una mujer lleva una camiseta en contra de la divulgación de noticias falsas a través de Facebook. / REUTERS / TOBY MELVILLE

En seis meses tocan elecciones europeas y en Bruselas aceleran los preparativos para contrarrestar la desinformación y las noticias falsas con el objetivo de garantizar que plataformas y redes sociales, Estados miembros y partidos políticos promueven un debate libre y sin injerencias. Para ello han lanzado un plan de acción que contempla la creación de un sistema de alerta rápida sobre amenazas en tiempo real, informes mensuales de vigilancia de plataformas como Facebook o Twitter y el doble de recursos para luchar contra la desinformación en internet.

El fenómeno no es nuevo. Lo que ha cambiado “es la velocidad, agresividad y facilidad con la que se expande”, ha alertado el vicepresidente de la Comisión Europea, Andrus Ansip, que apunta a un actor en concreto, Moscú. “Hay pruebas que señalan a Rusia como principal fuente de desinformación en Europa. La desinformación forma parte de la doctrina militar rusa y de su estrategia para dividir y debilitar a occidente”, sostiene Ansip. El plan de acción pretende luchar contra esa “propaganda implacable” y evitar que el medio centenar de elecciones previstas de aquí a 2020 se vean afectadas.

En primer lugar, con un mecanismo de alerta rápida que permita a los gobiernos compartir desde marzo información sobre posibles amenazas. En segundo, los gigantes tecnológicos, como Facebook o Twitter, tendrán que presentar informes mensuales (de enero a mayo) de vigilancia, acelerar la eliminación de contenidos y cuentas falsas, garantizar la transparencia sobre la publicidad política on line y etiquetar contenidos difundidos por bots y máquinas de forma automática, tal y como se comprometieron en septiembre con la firma de un código de buenas prácticas.

Según los datos que manejan, entre el 3 y 4% de las cuentas de Facebook son falsas –entre 60 y 90 millones- mientras que el 80% de las cuentas de twitter que difundieron desinformación durante la última campaña presidencial estadounidense siguen activas con más de un millón de tuits al día. “No nos podemos permitir un internet que sea el salvaje oeste donde todo se puede hacer. No puede haber más excusas”, avisa el comisario Julian King. Si no hay progresos no dudarán en adoptar nuevas medidas, incluida la regulación.

Mensaje a los partidos políticos

El plan también contempla duplicar los fondos contra la desinformación –desde el 1,9 millones de 2018 a los 5 millones en 2019- para mejorar las herramientas y aumentar el personal dedicado a verificar las informaciones falsas. Pero la inquietud va más allá del Kremlin. En Bruselas también pid aen responsabilidad y transparencia partidos políticos y Estados. “Los partidos políticos tradicionales tienen que publicar información sobre sus gastos de actividades on line y sobre cualquier criterio que utilicen para apuntar a un público determinado”, avisa la comisaria de justicia, Vera Jourova, sobre el spam electoral y los mensajes personalizados.

“Las campañas electorales deben ser el ámbito donde compiten ideas y no la publicidad oculta, pozos negros donde la gente no está informada y no es consciente de estar siendo influida por poderes ocultos”, ha alertado Jourova. La preocupación ha arreciado a raíz del escándalo de Cambridge Analytica y los ciudadanos son cada vez más conscientes de los peligros. Según Bruselas, el 67% de los europeos están preocupados por el uso de sus datos personales con fines políticos y un 80% quiere más trasparencia sobre el dinero invertido por los partidos políticos en redes sociales.