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AVISOS DE EMERGENCIA

Protecció Civil estrena su alerta global

Un nuevo sistema tecnológico desarrollado con la UPC permite actuar más rápidamente en caso de peligro

La herramienta aúna información de varias fuentes para crear modelos predictivos

Carmen Jané

Protecció Civil presenta un sistema de alertas para desastres naturales diseñado por la UPC.

Protecció Civil presenta un sistema de alertas para desastres naturales diseñado por la UPC. / JOSEP GARCIA

Protecció Civil de la Generalitat está probando un nuevo sistema de alertas integradas que mejorará las actuaciones de los distintos servicios en caso de peligro, sea por causas meteorológicas, inundaciones o incendios. La herramienta tecnológica, llamada A4Cat, ha sido desarrollada desde un proyecto europeo H2020 coordinado por el Centre de Recerca Aplicada en Hidrometeorologia (CRAHI) de la UPC, y es pionero en Europa, donde se está testeando también en otros cinco países en varios ámbitos. Sus responsables catalanes confían en que permita mejorar la respuesta de los servicios de emergencia no solo en la resolución de incidencias sino sobre todo en la prevención de desastres para la población.

“El cambio climático ya está aquí y cada año van a ser peores los fenómenos meteorológicos, así que hay que hay que extremar las precauciones”, señalaba Daniel Sempere, director del CRAHI. Casos como las recientes inundaciones de Mallorca, los incendios de Portugal o de Grecia o las lluvias intensas en Catalunya han vuelto a incidir en la importancia de la alerta temprana y en la mejora del sistema de avisos para que los ciudadanos no cojan el coche o colapsen las carreteras. “La mayoría de los muertos en incendios o por inundaciones se producen entre personas que iban en coche, y eso ya son hábitos que hay que cambiar”, señala el subdirector general de Protección de Emergencias de Protecció Civil, Sergio Delgado.

La herramienta tecnológica, basada en sistemas de detección, modelos estadísticos y simulaciones, está operativa en fase de pruebas desde el pasado 1 de octubre y ya ha demostrado su capacidad de predicción en sucesos como las inundaciones en el Montsià el pasado 19 de octubre, donde se pudo cortar a tiempo carreteras como la N-340 y limitar la movilidad para evitar accesos a áreas inundadas. “Más que reaccionar cuando ocurre, lo que permitirá es anticiparnos para minimizar los daños”, afirma Delgado.

Avisos más rápidos

La información que genere ha de permitir una alerta más rápida a los servicios de emergencia locales, que son los que en última instancia, cortan una carretera, desvían los vehículos hacia rutas menos peligrosas o avisan a los puntos más vulnerables, como las infraestructuras críticas (hospitales, centrales eléctricas, operadores de comunicaciones, escuelas, industrias...). También hay acuerdos con el Consell d’Empreses Distribuidores d’Alimentació de Catalunya (CEDAC), cuyos camiones son susceptibles de quedar atrapados en las carreteras, o cámpings que están situados en zonas inundables.

Los responsables trabajan con márgenes de unas dos horas de aviso, “suficiente para cortar una carretera, escaso para una evacuación masiva”, afirmó el conseller de Interior, Miquel Buch.  

El sistema actúa incorporando datos desde distintas fuentes: el Servei Meteorològic de Catalunya, la Agència Catalana de l’Aigua, Aemet, Confederación Hidrográfica del Ebro, sensores desplegados en el territorio, llamadas al 112, información de tráfico y hasta mensajes de Twitter, que permiten detectar alertas tempranas de incidencias gracias a algoritmos que trazan modelos estadísticos predictivos. La A4CAT se aplicará primero en inundaciones, sequías, olas de calor y vendavales, y próximamente en incendios forestales y nevadas. “Jugamos siempre con la incertidumbre pero la probabilidad de generar falsas alarmas es más baja”, recuerda Delgado.

En el proyecto, financiado por la Comisión Europea, participan hasta 34 organizaciones de 11 países de distintos ámbitos, desde la universidad, las administraciones públicas y las empresas. En Finlandia, donde aplicarán el modelo a la caída de árboles que pueden afectar a conducciones de energía; en Italia, a alertas a escuelas situadas en zonas inundables. Está en estudio cómo llevar estas alertas a los ciudadanos.  Protección Civil también está desarrollando el modelo para el resto de España.