SENTENCIA DE LA AUDIENCIA DE LLEIDA

Condenado a cinco años de cárcel el padre de Nadia Nerea por estafa

Fernando Blanco y su esposa se enriquecieron con 402.000 euros logrados a través de donaciones

Los juces imponen a la madre de la niña, Margarita Garau, una pena menor de tres años y medio de prisión

Nadia Nerea, con sus padres Fernando Blanco y Marga Garau.

Nadia Nerea, con sus padres Fernando Blanco y Marga Garau.

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J. G. Albalat
J. G. Albalat

Redactor

Especialista en Judiciales

Escribe desde Barcelona

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Nadia Nerea tenía una enfermedad considerada rara, pero no había riesgo para su vida. Sus padres, Fernando Blanco Botana y Margarita Garau Ramis, usaron la dolencia de la niña como engaño para captar dinero en concepto de donaciones. Este es un escueto resumen de la sentencia de la Sección Primera de la Audiencia de Lleida que condena por estafa continuada agravada a los progenitores de la menor, que ahora vive en Baleares con una tía. Al padre, que ya está encarcelado, los magistrados le imponen cinco años de prisión y una multa de 3.000 euros; a la madre, actualmente en libertad, se la condena a tres años y seis meses de cárcel y una multa de 2.400 euros. El tribunal considera acreditado que ambos se enriquecieron en 402.232,65 euros. 

El tribunal condena al matrimonio a hacer frente a una indemnización a los perjudicados como responsables civiles. La justicia, de entrada, les tiene confiscados unos 320.000 euros. Además, deberán pagar las costas del proceso judicial, incluidas las de la acusación particular. Las defensas han anunciado que recurrirán.

Tricotiodistrofia, enfermedad genética

La resolución describe que los ahora condenados, son padres de una menor que sufre tricotiodistrofia, enfermedad genética de las catalogadas como “raras” que provoca alteraciones cutáneas, oftalmológicas y un trastorno del desarrollo y del lenguaje en un contexto de inteligencia límite, "aunque sin riesgo vital inminente" para la menor. La niña, que ahora tiene 13 años, también sufre un transtorno de déficit de atención. 

Los magistrados sostienen que, aprovechando la enfermedad de Nadia, sus padres “urdieron un plan para obtener un lucro patrimonial ilícito", constituyendo la Asociación Nadia Nerea para la tricotiodistrofia y enfermedades raras de Baleares. En los estatutos de la entidad figura como presidente Fernando Blanco y, como tesorera, Margarita Garau. El objeto social era recaudar fondos para la investigación de la enfermedad.

En programas de televisión

La sentencia detalla que entre los años 2010 y 2016, los acusados acudieron a programas de televisión y concedieron entrevistas a medios escritos, "siendo muchas las veces en que aparecían en compañía de la menor interactuando con ellos”. A través de estos encuentros con la prensa, no solo ofrecían explicaciones de la enfermedad de Nadia, sino que también manifestaban que necesitaban dinero para la investigación de esta dolencia y para "sufragar los elevados costes de falsos tratamientos e intervenciones quirúrgicas en el extranjero que precisaba la pequeña". En ocasiones, llegaron a decir, "también falsamente", que todo ello era necesario para superar el riesgo inminente de muerte en que se encontraba la menor", facilitando un número de cuenta corriente.

La "misma dinámica" utilizaron los padres de Nerea para "enriquecerse ilícitamente" cuando llegaron a la localidad de Fígols i Alinyà (Alt Urgell, Lleida), a principios del año 2013. Al inicio del curso escolar, Blanco se reunió con los padres del colegio en el que habían inscrito a su hija y les explicó la enfermedad que aquejaba a la menor y los problemas, tratamientos, intervenciones y costes que generaba.

Después, y con la intención de "captar la empatía y sensibilización del colectivo a su favor e incrementar las donaciones", Blanco llegó a afirmar falsamente que se encontraba aquejado por un cáncer de páncreas y también dijo que la menor corría un riesgo inminente de fallecer, precisando por ello una operación urgente en Houston de elevado coste dinerario, "lo cual tampoco era cierto”.

La sentencia considera acreditado que “dichas maniobras lograron efectivamente su cometido", sensibilizando de tal modo a padres y vecinos de la comarca y localidades próximas que se organizaron campañas de captación de fondos para la menor, tales como tómbolas, subastas de objetos de famosos, venta de participaciones de lotería y recaudación de dinero mediante huchas.

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Versión desmontada

Los jueces argumentan que la versión de los acusados, "aun legítima y lógicamente exculpatoria", no ha logrado, sin embargo, convencerles, "siendo la misma claramente desmontada a través del resultado de la abundante y contundente prueba de cargo" practicada en el juicio, frente a la "escasa e inconcluyente" aportada por la defensa. Por ejemplo, "no existe evidencia alguna de la realidad de las intervenciones quirúrgicas en el extranjero" (Blanco no tiene ni pasaporte) ni se ha constatado un riesgo vital inminente para la menor.