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maternidad

"Nadie te prepara para tener un hijo antes de tiempo"

Dos mujeres explican su experiencia como madres de bebés prematuros que han logrado salir adelante

Llaman a "no generalizar" y recuerdan que son niños "enfermos" que necesitan cuidados especializados

Beatriz Pérez

Ámbar Muñoz dio a luz, hace dos años, a Bosco y Sancho con 28 semanas de gestación.

Ámbar Muñoz dio a luz, hace dos años, a Bosco y Sancho con 28 semanas de gestación.

Ámbar Muñoz, de 38 años, dio a luz a dos gemelos prematuros hace dos años. Habían nacido a las 28 semanas de gestación. Y confiesa la incertidumbre que sintió cuando nacieron sus pequeños: "No sabía si tenía que celebrarlo o no". Según Muñoz, que previamente ya había tenido otros dos hijos, "no se trabaja en la prevención de la prematuridad". "O te toca, o no esperas que eso suceda. Nadie te prepara para tener un hijo antes de tiempo".

A esta madre hubo que practicarle una cesárea a los seis meses de embarazo porque tenía una preeclampsia grave (su placenta no podía alimentar a los bebés) y tanto su vida como las de sus pequeños corrían peligro. Actualmente Bosco y Sancho, como se llaman los niños, tienen dos años y llevan una vida totalmente normal. Pero al nacer se pasaron tres meses en la incubadora: medían 30 centímetros y pesaban, respectivamente, 930 y 850 gramos. Fueron tratados en el Hospital de La Paz de Madrid. Ella estuvo en la UCI 10 días, sin poder verlos.

Muñoz abrió en su momento una cuenta en Instagram en la que fue colgando fotografías (a día de hoy aún lo hace) para dar cuenta de la evolución de sus dos gemelos. "Sentí la necesidad de contarlo", explica esta mujer que sabe bien lo duro que es tener hijos prematuros. Cada día les hacían una prueba diferente: en la cabeza, en la vista, en el corazón, en los pulmones... "Fíjate cuál era su estado, que hoy tienen los ojos azules pero cuando nacieron los tenían negros", relata la madre.

15 reingresos hospitalarios

El hijo de Alba Guallar nació a las 25 semanas de gestación, también en La Paz. Hoy, su pequeño tiene ya ocho años y lleva una vida sin complicación alguna. Pero no siempre fue así. "Los primeros tres o cuatro años fueron muy duros. Reingresó 15 veces en el hospital. Se alimentaba por una sonda...", cuenta esta madre, que hoy es la secretaria de la Asociación de Padres de Niños Prematuros (Aprem).

Con todo, Guallar llama a no generalizar ("cada caso es diferente", sostiene) y recuerda que España cuenta con "uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo para tener un prematuro". "Nuestros profesionales hacen virguerías", asegura. Eso sí, tampoco niega las dificultades vividas. "La experiencia es dura. Es un proceso lento y complicado, con muchas piedras y sustos", dice.

Los niños prematuros, recuerda esta mujer, salen adelante "en un alto porcentaje" de casos. "Pero no son solo niños que necesitan crecer. Son enfermos que necesitan atención y cuidados muy especializados", matiza. "Y son, sobre todo, niños muy luchadores".