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Premio Fundació Princesa de Girona Empresa 2018

José Miguel Bermúdez: "Contribuir a reducir contaminación a gran escala es mi reto"

Ha desarrollado un revolucionario sistema de propulsión para transporte marítimo usando el viento

Carme Escales

José Miguel Bermudez, premio de la Fundación Princesa de Girona.

José Miguel Bermudez, premio de la Fundación Princesa de Girona.

Si el viento es gratis y los veleros de competición se sirven de él para avanzar velozmente y ganar medallas, ¿Por qué no usan la fuerza del viento grandes buques para reducir combustible y emisiones contaminantes? Eso fue lo que se preguntaron un día José Miguel Bermúdez (Barcelona, 1986) y su padre, Ignacio, mientras miraban en televisión una competición de vela. Le dieron vueltas a su idea que hoy es una premiada realidad: un sistema de propulsión para transporte marítimo usando el viento.

-¿En qué consiste su invento?

-Es una vela similar a un ala de avión. Puede rotar, plegarse totalmente, mástil incluido, y funciona de manera totalmente autónoma, se controla por ordenador.

-¿Qué ahorro energético y contaminante logra?

-Entre un 7 % y puede superar el 30% de ahorro en combustible y la proporcional reducción de contaminantes. Un gran ferry consume de 2 a 3 toneladas de combustible por hora, y ese consumo emite C02, óxidos de azufre y nitrógeno -mucho peores que el C02-, y otras partículas en suspensión en el aire.

-Ecología a toda vela, ¿Ya la comercializan?

-Sí. La primera integración en un barco la haremos a final de año en aguas de Perú, donde opera la embarcación que la llevará. Es de un armador de Vigo miembro de ORPAGU –Organización de palangreros guardeses-. Lo hacemos en colaboración con la ingeniería Insenaval, bajo el paraguas de la aceleradora Fishing Accelerator de Vigo. Tenemos otros proyectos en estudio: para un barco de la Fura dels Baus -60 metros de eslora-, y en dos barcos de carga de navieras españolas.

-Imagino que tan difícil habrá sido idear el sistema como abrirse camino en el mercado.

-Sí, estamos a punto de cerrar la segunda ronda de financiación. Para nacer como empresa www.bound4blue.com, con tres compañeros ingenieros aeronáuticos (David Ferrer, Jordi Salas y Cristina Aleixendri) tuvimos apoyo de Acció (Generalitat de Catalunya), de la Agencia Espacial Europea, a través de su incubadora en Castelldefels, y ahora también del Gobierno de Cantabria, pues en Santander tenemos a uno de nuestros socios clave, Astander y nuestra otra sede, además de la de Rubí.

-Y el premio de la Fundació Princesa de Girona también es viento a su favor.

-Claro. Además de habernos llegado como una sorpresa enorme, ha sido fantástico como herramienta de visibilidad. Además, el reconocimiento aumenta el nivel de credibilidad del proyecto, en esta segunda ronda de financiación se ha notado mucho.

-Su vela sintoniza con la necesidad del Planeta.

-Sí, realmente siento que tenemos entre manos algo que, si jugamos bien las cartas, es más que un grano de arena, es ya una piedrecita. El impacto en la reducción de emisiones puede ser enorme. Y para mí, contribuir a reducir contaminación a gran escala es ya un reto personal. Las emisiones solo de C02 de un gran barco de carga en un año equivalen al C02 emitido anualmente por 3000 coches. En torno al 90% de toda la mercancía que se mueve en el mundo se transporta por mar. Imaginemos poder reducir solo el 1% del consumo energético de la flota naviera mundial, ahorraríamos las emisiones equivalentes a unos 10 millones de coches al año.

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