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NUEVA OFICINA

Barcelona pedirá a telefónicas y suministradoras que aporten los datos que recojan

El ayuntamiento nombra un 'zar' de la información para mejorar la gestión de la información ciudadana

Carmen Jané

Tráfico rodado en la Diagonal de Barcelona.

Tráfico rodado en la Diagonal de Barcelona. / JOAN CORTADELLAS

El Ayuntamiento de Barcelona centralizará todos sus datos en una Oficina Municipal que dará servicio a la gestión del consistorio y facilitará el uso del ‘big data’ que genera la ciudad a ciudadanos y pequeñas empresas. La nueva Oficina Municipal de Datos, que será la primera de España, estará dirigida por Màrius Boada, hasta ahora director de Estadística y estudios de Opinión del ayuntamiento, que se convertirá en el nuevo ‘zar’ de los datos ciudadanos ('chief data officer', según las exigencias del Reglamento Europeo de Protección de Datos que entrará en vigor en mayo).

Persona muy apreciada en el ayuntamiento y antiguo ‘cap de colla’ de los Minyons de Terrassa, Boada se encargará de pedirles a las compañías de telefonía, agua y otros operadores ciudadanos que compartan la información que obtienen sobre lo que ocurre en la ciudad a través de antenas, consumos y canalizaciones y que puede complementar la que tiene el consistorio. Su objetivo será construir el llamado City OS, la plataforma tecnológica de software libre que guarda la información de una ciudad que genera más de tres millones de datos diarios a partir de 14.000 sensores, 150.000 farolas, 40.000 contenedores de basuras y 80.000 plazas de párking en la calle, que pueden verse ampliados con la llegada del 5G --para el que la ciudad se postula como laboratorio de pruebas-- y el internet de las cosas.

“Queremos que la gestión de los datos sea más transversal y pueda ayudar a la gerencia para tomar decisiones sobre el gobierno ciudadano, asegurando la privacidad y la seguridad”, afirma Boada.  Los tres focos principales son ahora los datos sobre contaminación, movilidad de personas, vehículos y bicicletas y las estadísticas en torno a la gentrificación de zonas de la ciudad a través del Observatorio de la Vivienda. 

La ciudad ensaya también un modelo de gestión de la información basado en tecnología 'blockchain' junto a la ciudad de Amsterdam que pretende convertirse en referencia de la "gestión ética de la información desde los ciudadanos", según la comisionada digital de la ciudad, Francesca Bria, impulsora del proyecto.