14 jul 2020

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Guardia Civil investiga hallazgo de un cadáver en una batea en puerto Melilla

EFE

(Actualiza la NR1021 con nuevos datos del delegado del Gobierno)

La Guardia Civil ha abierto una investigación tras el hallazgo de un cadáver en una batea que estaba siendo inspeccionada en el puerto de Melilla antes de embarcar en el buque que conecta la ciudad autónoma con Almería.

Según han informado fuentes de la Delegación del Gobierno en Melilla, el hallazgo se ha producido en el control del registro fiscal que lleva a cabo la Guardia Civil previo al embarque de los vehículos.

La batea estaba dispuesta para embarcar en el buque que tenía programada su salida a Almería a las 9.30 horas.

La Unidad Orgánica de la Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil se ha hecho cargo de la investigación por este caso.

Fuentes policiales han informado a Efe de que el cadáver corresponde a un joven de origen magrebí, y todo apunta a que podría tratarse de un inmigrante que pretendía llegar a Europa como polizón en uno de los barcos que enlazan Melilla con la península, escondido en la batea.

A preguntas de los periodistas, el delegado del Gobierno, Abdelmalik El Barkani, ha confirmado que se trata de una persona joven, de la que no se sabe todavía la edad ni la nacionalidad porque no ha sido identificado, datos que están pendientes de obtenerse en el informe forense que se está realizando.

El Barkani ha indicado no obstante que, al parecer, se trata de un adulto y que la hipótesis más probable es que pudo morir por asfixia tras esconderse a finales de la semana pasada en un camión refrigerado que había llegado a Melilla cargado de productos.

"El hecho objetivo es que se ha encontrado un cuerpo sin vida, desgraciadamente otro de muchos polizones que no llegarán", ha señalado el delegado del Gobierno, que no ha dado más datos por estar la información sub judice a la espera del informe pericial del médico forense.

Se trata de la segunda víctima mortal en apenas un mes, después de la que se produjo el pasado 26 de octubre en el puerto melillense, cuando un joven de 26 años de nacionalidad argelina y residente del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) murió al intentar introducirse en el barco que cubre la línea Melilla-Motril.

Aquel joven inmigrante estaba escondido en los bajos de un camión, pero justo cuando el vehículo entraba en la bodega del buque, cayó de los bajos y perdió la vida.