Activista denuncia que la situación en Egipto es "muy peligrosa" para las ONG

Se lee en minutos

Fernando Moldenhauer Ruiz

La abogada y activista egipcia Azza Solimán, galardonada este año con el premio Allard a la integridad internacional, aseguró a Efe en una entrevista que la situación actual en Egipto es "muy peligrosa" para una activista que defiende los derechos de las mujeres.

"Una persona como yo necesita apoyo y saber que no está sola, porque ahora la situación (...) es muy peligrosa" dijo a Efe Solimán, que el pasado diciembre fue acusada de financiación ilegal por la autoridades egipcias, que congelaron su cuenta, le prohibieron abandonar el país y finalmente la detuvieron.

Para la abogada, que dice haber sido arrestada "muchas veces" desde que empezó su activismo, su detención no tuvo que ver con un delito de financiación ilegal, sino con que las autoridades la persiguen por estar "contra el régimen" egipcio y porque habla "de justicia, de ley y de la aplicación de la Constitución", asevera.

Cuenta que lleva años denunciando las injusticias que viven las mujeres en Egipto, donde "una mujer debe acudir a juicio y presentar pruebas para obtener el divorcio", mientras que el hombre "lo puede obtener muy fácilmente", en virtud de la "Ley de la familia".

Esta y otras muchas injusticias que enumera, como los matrimonios de menores o la violencia de género, fueron las que la llevaron a fundar en 1995 el Centro para la Asistencia Legal de las Mujeres Egipcias (CEWLA), que está enfocado en la defensa de los derechos de las mujeres en el plano jurídico.

Pero CEWLA, según explicó a Efe Solimán, va más allá del plano legal: actualmente la ONG lleva a cabo campañas de concienciación sobre el problema de la discriminación contra la mujer en Egipto y colabora con "líderes religiosos, jueces y otros dirigentes" para tratar de concienciar a la sociedad.

Aunque Egipto es "mundialmente conocido" por sus casos de acoso sexual callejero, Solimán opina que la violencia doméstica es "un problema mayor, porque muchas veces la gente no puede hablar de ello y ninguna ley protege a las mujeres de ella".

Solimán explica que, por eso mismo, CEWLA tiene un programa especial enfocado en la violencia doméstica, así como otro que se dedica a investigar y a "tratar de mitigar" los crímenes de honor en el país.

Sin embargo, aunque se centra en la defensa de los derechos de las mujeres, Solimán, que no duda en calificar al régimen político egipcio de "dictadura", denuncia también otras injusticias, como los abusos de la policía en el país, que según la activista no respeta "ni la ley ni la Constitución".

Solimán narró a Efe cómo después de ser testigo del asesinato de la activista política Shaima al Sabag, muerta por un disparo de un policía durante una marcha celebrada en El Cairo con motivo del cuarto aniversario de la revolución egipcia de 2011, fue arrestada cuando se presentó ante la Fiscalía para dar su testimonio.

Tras ser interrogada, agrega, fue acusada de "enfrentarse a la policía" y "asustar a la gente".

Te puede interesar

"Después de todo aquello pusieron mi foto y la de otros activistas en el periódico y dijeron que "trabajaba" contra Egipto, que animaba a las mujeres a abandonar el país y las enfrentaba con sus maridos y que no respetaba la 'sharia' (ley islámica), poniendo a la comunidad en mi contra", afirmó Solimán.

Para la activista, que anunció que está trabajando en "una nueva interpretación de la 'sharia'", la ley islámica actual es "una interpretación del siglo XII", que afirmó no reconocer.