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La violencia machista ha dejado a más de 500 niños huérfanos desde el 2004

La familia materna es la que suele asumir la responsabilidad de mantenerlos

La alcaldesa de Santa Perpètua de Mogoda, Isabel García, consuela a los hijos Leydi, madre de cinco niños, acuchillada el pasado febrero.

La alcaldesa de Santa Perpètua de Mogoda, Isabel García, consuela a los hijos Leydi, madre de cinco niños, acuchillada el pasado febrero. / JORDI PUJOLAR / ACN

Unos 40 niños pierden cada año a su madre como consecuencia de la violencia machista, lo que supone desde el 2004 más de 500 huérfanos que, además, sufren el "doble estigma" de haber quedado abandonados a su suerte por parte de los poderes públicos.

Es lo que denuncian la Fundación Mujeres y el Fondo de Becas Fiscal Soledad Cazorla en el primer informe anual que realizan sobre "la realidad oculta" de los menores huérfanos de la violencia machista que han presentado este viernes y que llevarán el próximo lunes al Congreso.

Desde el 2013, año en que pasaron a formar parte de las estadísticas oficiales, hasta el pasado 22 de febrero, 250 personas han sufrido la pérdida violenta de su madre por parte de su pareja o expareja, de las que 166 eran menores de edad, una cifra que se traduce en una media de 40 huérfanos al año. Si se extrapolan esos datos hasta el 2004, año en que se puso en marcha la ley integral contra la violencia machista, el total de menores huérfanos se sitúa en torno a los 500, ha señalado la presidenta de la Fundación Mujeres, Marisa Soleto.

Tras el asesinato de sus madres, con quienes vivían la mayoría de estos huérfanos, suele ser la familia materna la que suele asumir la responsabilidad de mantenerlos. Pero no siempre es así. Es especialmente "preocupante" cuando los pequeños acaban yendo a vivir con los allegados del padre porque, además de ser "mucho más difíciles de localizar", siguen manteniendo en ocasiones contacto con su progenitor. 

"Hablamos de sentimientos: ¿Cómo no va a querer el abuelo que el nieto vea a su hijo?", se ha preguntado Joaquín Tagar, miembro del comité de selección del Fondo de Becas Fiscal Soledad Cazorla, entidad que a lo largo del 2016 ha logrado conceder seis de estas ayudas a tres familias por un importe total de 7.535 euros. 

Se trata de ayudas dirigidas fundamentalmente a la educación de estos menores, que suelen presentar un rendimiento más bajo que el resto, por lo que con ellas se sufragan actividades extraescolares y de refuerzo. También para hacer frente a las tasas académicas y universitarias, puesto que en los casos en que los familiares son mayores (los abuelos) "tienen un miedo enorme a no poder afrontarlas" cuando ellos falten.

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