Ir a contenido

Joaquim Benítez: "Estoy deseando que venga el juicio y pagar por lo que hice"

El único pederasta de los Maristas que será juzgado asegura que la orden "sí sabía su debilidad"

Afirma que a finales de los 80 o comienzos de los 90 admitió haber abusado de un menor y la dirección solo le dio "un toque de atención"

GUILLEM SÀNCHEZ / ALT EMPORDÀ

Joaquín Benítez habla un año después de destaparse el ’caso Maristas’. / G. SÀNCHEZ / F. COLOMER

Joaquim Benítez, el exprofesor de educación física de los Maristas de Sants-Les Corts con el que arrancó el 'caso Maristas' -un escándalo de pederastia en el que han terminado siendo denunciados por abusos sexuales una docena de docentes-, sigue en libertad un año después de ser arrestado por los Mossos d’Esquadra y a la espera de la hora de su juicio.

Terminaron presentándose una veintena de denuncias contra Benítez aunque algunas se retiraron durante el proceso judicial. La gran mayoría de las 17 que siguieron adelante fueron archivadas porque hacían referencia a delitos demasiado antiguos para el Código Penal. Del mismo modo, todas las demandas que se interpusieron contra los otros 10 docentes acusados han sido sobreseídas por la prescripción de abusos que sucedieron durante las décadas de los 70, 80, 90 y 2000. Benítez será el único que será juzgado aunque tan solo deberá responder por el daño infligido a cuatro de sus víctimas, las más recientes.

En esta entrevista da su versión sobre lo que pasó durante los 34 años que ejerció en esta escuela y, más en concreto, en el interior del despacho en el que abusaba de sus alumnos. El dirigente marista al que Benítez acusa en esta información de conocer y ocultar su pederastia ha negado tajantemente que sucedieran los hechos que el exprofesor sitúa alrededor de 1990. 

-¿Nadie le había preguntado nada sobre lo que pasaba en su despacho antes del 2011 [Benítez ese año reconoció haber abusado de un alumno y fue expulsado]? No.

-¿Y si le hubieran preguntado? Si alguien me hubiera preguntado le hubiera dicho "sí" o "no".

-¿Cuántos fueron en total? No lo sé... Creerás que te estoy engañando. Pero yo trataba a los alumnos que tenían alguna lesión. Yo no creo que fuera a por ellos. Que en algún momento se me escapaba la mano, sí, eso sí. Puedo decirte que sí. ¿Con cuántos? No lo sé. No tengo esta impresión. Te lo juro.

-Hay denuncias del 83, 84, 85… 91… 94… ¿Pero crees que puedo recordarlo? No te puedo ayudar. Además no quiero hablar más de eso. Yo estoy imputado y pagaré. Pero mover toda la mierda como ya se ha movido, no. Esta pregunta… son divagaciones. Ha pasado mucho tiempo. Yo pagaré como imputado. Y además pagaré de verdad. Y además lo estoy deseando,

Si no tuviera a mi hermano aquí ya hubiera perido que metieran en la cárcel

que venga el juicio y pagar. Para restituir el mal que he hecho. Quiero hacerlo. Si no tuviera a mi hermano aquí ya hubiera pedido que me metieran dentro [en la cárcel]. He cambiado y soy una persona nueva. Me preguntas cosas de hace 50.000 años y a mí no me importa. Pero no puedo entrar en cuestiones personalizadas.

-¿Hubo encubrimiento? No. Si alguien vio alguna cosa, ¿por qué no lo dijo?

-¿Alguna vez le habló de su problema a algún profesor con el que coincidió en la escuela? No.

-¿Nunca le llamaron la atención? [Silencio]

-¿Nunca? No... pero esto lo diré en su momento.

-No le entiendo... Esta pregunta que me acabas de hacer…

-¿Alguien le llamó la atención antes del 2011? Sí, claro.

-¿Quién? No te lo diré.

-¿Cuándo fue? No puedo decírtelo. Antes del juicio hablaré. Ahora solo quiero que se sepa que el Joaquim Benítez que hizo cosas nefastas ha cambiado. Soy una persona nueva. Estoy muy tranquilo. Mucho. Lleno de paz. Me he convertido en una persona muy cristiana. Desde el 2011 he hecho una introspección. Fui consciente de que era culpable de una cosa muy bestia.

-Si se publica una información en la que se entrevé que hubo algún aviso antes del 2011 y no se aclara nada más será incluso contraproducente… No quiero esconder nada.

-¿Pero quién le dio el toque? No. Esto será un boom. Y ahora no es el momento... Pero como soy una persona noble... Y vuestra redacción [la del diario] me trató correctamente... os diré que Maristas… [pausa de 6 segundos] sí sabía que tenía esta

Maristas sí sabía que tenía esta debilidad alrededor de 1990, pero pensaron que lo mío era una situación pasajera 

debilidad. Me reunieron una vez en su dirección hace muchos años a raíz de la queja de una familia. No diré el nombre de esta familia por respeto. Lo que había pasado es que yo estaba haciendo deporte en el gimnasio y vino un alumno... y bueno, hubo tocamientos. Juro que nada más. Pero fue suficiente para que el crío se sintiera mal. Al día siguiente vino su padre y me acusó ante la dirección del colegio. 

-¿Cuándo pasó? Alrededor de 1990…

-¿Con quién se reunió? Con el hermano [Nombre del director de la escuela]. También con... esto es más fuerte... con el director de la comunidad de los Maristas [Nombre de este dirigente que ha negado los hechos]. Se reunieron conmigo y no recuerdo bien si perdí 3-4 meses de sueldo. Tengo dudas pero hay un año que no coticé en la Seguridad Social y aún no sé por qué, si fue por este caso o me hicieron alguna jugada. Los Maristas sí que conocían esta debilidad. Si me hubieran echado entonces yo lo hubiera agradecido.

-¿Admitió entonces que lo que decía el padre era verdad? Sí. Totalmente.

-¿Dijo que era verdad? Sí.

-¿Y qué le dijeron? El director me dijo que teníamos que tomárnoslo como una cosa importante.

-¿Qué hicieron? Pensaron que lo mío era una situación pasajera. Porque acababa de romper con mi novia. Se reunieron y después [el director de la comunidad educativa marista] me dijo que no podía volver a pasar más. Me dieron un toque de atención muy importante.

¿No hubo más avisos? No. Así, oficialmente, te juro que no.

¿Mantuvo el despacho? Sí. Me sabe mal que me dejaran seguir en el colegio. Reconozco que fue un error brutal.

-Será difícil que se le dé validez a su palabra sobre todo esto… Si dicen que miento, diré el apellido de esta familia. Yo estoy tranquilo. No tengo miedo de hablar. Me preocupa solo mi hermano. Porque nos relacionan constantemente.

-¿De verdad no tiene ninguna aproximación de cuántos fueron? Hostia, no.

-Los expertos a menudo dicen que afloran solo un 10% de los casos. Si hay casi 20 denuncias, tal vez haya más de cien en su caso… ¡Hostia! ¡Dónde vas! No tengo esta impresión, para nada.

-¿No tiene la impresión o es imposible que fueran cien? ¡Qué va!

-Estuvo muchos años… ¿No hay más casos más allá de las denuncias? No lo sé. De muchos no me acuerdo. No tengo esa impresión.