27 sep 2020

Ir a contenido

Un experto en Derecho Tributario, nuevo responsable de Tráfico

Gregorio Serrano se convierte en el primer director general sin relación previa con el área en 20 años

El Ejecutivo justifica que el ministro de Interior conforme un equipo de colaboradores cercanos

MANUEL VILASERÓ/ JULIA CAMACHO

Gregorio Serrano.

Gregorio Serrano.

Un experto en Derecho Financiero y Tributario que durante los últimos años ha llevado las riendas de la Concejalía de Turismo y Fiestas Mayores del Ayuntamiento de Sevilla. Este es el perfil de Gregorio Serrano, nuevo responsable de la Dirección General de Tráfico. Se trata del primer director general del área en 20 años que no ha tenido relación con la misma, aunque este desconocimiento previo no parece molestar al Ejecutivo. En rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, el portavoz del Gobierno Iñigo Méndez de Vigo ha justificado que el nuevo responsable de Interior conforme su equipo de colaboradores con personas cercanas y de su entorno de confianza.

Serrano, profesor en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, era conocido en el consistorio hispalense por ser el edil más cercano al anterior alcalde y actual ministro de InteriorJuan Ignacio Zoido. Al igual que él, en su entorno destacan que ejerce de sevillano y adora las tradiciones de su tierra, especialmente la Semana Santa. Su otra gran afición es el mar, y aprovecha siempre que puede para salir a navegar con un pequeño velero que tiene amarrado el Isla Canela (Huelva). Se incorporó al PP municipal en las elecciones de 2003, lo que le convertía en uno de los ediles más veteranos del actual consistorio.

AMENAZADO POR TRABAJADORES

Durante el mandato del PP (2011-2015), este sevillano nacido en 1967 se hizo cargo de la mayor cartera de competencias, atesorando Empleo, Economía, Turismo y Fiestas Mayores. En su hoja de servicios cuenta con haber disuelto empresas locales deficitarias, como la televisión local, lo que le valió el enfrentamiento con colectivos de trabajadores que acudieron y ganaron en los tribunales el derecho de readmisión. Sin embargo, su entorno destaca su buen talante y la conexión que acaba teniendo con todo el mundo. De hecho, algunos todavía recuerdan cómo se hizo una foto de recuerdo con todos los empleados de la tele local que acababa de cerrar.

Su mayor quebradero de cabeza vino de la mano de Mercasevilla, la empresa germen del caso de los ERE fraudulentos y donde hubo que acometer una regulación de plantilla para sanear y salvar la entidad. El enfrentamiento fue de tal calibre que llegaron a amenazar a Serrano con pintadas en la fachada de su casa. Su entorno destaca sin embargo que tiene una gran capacidad de diálogo, y que es muy “ocurrente e ingenioso”, como demostró en sus réplicas en los plenos municipales.

En su calidad de responsable de Empleo, el nuevo director general de Tráfico llegó a confesar en 2011 en una comisión de investigación que "medió" entre la Guardia Civil y una empresa, Fitonovo, investigada por repartir dádivas a políticos a cambio de contratos públicos. La idea era que la sociedad asumiese y costease la instalación de un parque infantil en un acuartelamiento de Sevilla. El empresario declaró que Serrano le pidió construir el parque sin contraprestación alguna, aunque el entonces concejal se defendió señalando que quiso mediar entre ambos al considerar que podía ser un potencial cliente para la empresa y, al mismo tiempo, podía ayudar a una institución “muy digna y con reconocimiento social”.

SUS ANTECESORES

El desconocimiento del área de Tráfico es pues inédito en el cargo. Su antecesora en el cargo, Maria Seguí, que dimitió acusada de haber favorecido a su marido, había llevado a cabo estudios epidemiológicos sobre los accidentes de tráfico. Pere Navarro (2004-2012) había sido responsable de Movilidad del Ayuntamiento de Barcelona, mientras que Carlos Muñoz Repiso (1996-2004) fue ascendido desde responsabilidades de menor rango en la misma DGT, lo mismo que Miguel María Muñoz Medina (1988-1996). Su antecesora, Rosa de Lima (1987-1988), no tenía experiencia previa, aunque había ejercido de gobernadora civil en la provincia de Burgos. Su mandato fue muy corto al acabar de una manera trágico. El 30 de junio de 1988 falleció en un accidente de helicóptero.