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SALUD

Polémica en EEUU por un cosmético hecho con fetos

La empresa que lo comercializa a través de internet tiene su sede en Suiza

EL PERIÓDICO
BARCELONA

Un cosmético que contiene proteínas extraídas de células de la piel de fetos humanos, desarrollado por la compañía suiza Neocutis, ha motivado un intenso debate en Estados Unidos, donde se comercializa a través de internet desde hace varios meses. La crema fue diseñada y elaborada de forma experimental en la Universidad de Lausana (Suiza), utilizando tejidos de la piel de un feto de 14 semanas, producto de un aborto. La sustancia, al parecer, acelera de forma importante los procesos de cicatrización y reparación de quemaduras.

Uno de los creadores del cosmético, Patrick Hohlfeld, respondió a las críticas recibidas en EEUU asegurando que los beneficios obtenidos con el producto se destinan a crear remedios para las víctimas de quemaduras, informó ayer el diario Le Monde. Hohlfeld argumentó que al margen de las disquisiciones morales que se puedan hacer sobre el uso de células de un feto humano para elaborar cosméticos, los resultados obtenidos por la crema al aplicarla en quemaduras y heridas de difícil cicatrización son «espectaculares».

PRECEDENTE / El equipo de Hohlfeld ya publicó en el 2005 en la revista médica The Lancet los resultados de un estudio que mostraba la curación espectacular de unos niños que habían sufrido quemaduras de segundo y tercer grado. Para lograr aquellas cicatrizaciones se empleó una matriz de colágeno de origen equino. Los científicos cultivaron partículas epidérmicas y crearon una superficie cutánea de un centenar de centímetros cuadrados. Esas partículas, renovadas cada tres o cuatro días, estimularon la regeneración natural de las células de la piel.

Con posterioridad a esas noticias, han surgido diferentes empresas, muchas en China, que anuncian cremas cosméticas de potente capacidad restauradora obtenidas de desechos de clínicas abortivas. En todos los casos, estas prácticas han recibido el rechazo ético y científico mundial. La legislación internacional es ambigua en este punto, al igual que el control de la composición de algunos cosméticos. De forma recurrente, surgen informaciones que aluden al empleo de placenta humana, o de otros animales, en la elaboración de cremas que eliminan arrugas o restauran cicatrices.

FRUTOS COMESTIBLES El descrédito de esos productos dio lugar a la corriente, iniciada hace más de cinco años, que basa la elaboración de productos de belleza en sustancias obtenidas de la tierra o el mar, como algas. Esa tendencia ha dado lugar a innovadoras líneas que emplean frutos comestibles en la elaboración de cremas dermatológicas, en especial la uva, el melón y la papaya. En paralelo, ha avanzado el empleo de ácidos renovadores de la piel que exigen un cierto dominio farmacológico o químico por parte de quienes los utilizan en tratamientos de belleza.

La industria cosmética, no obstante, permanece en un régimen de autocontrol de calidad que no siempre facilita disponer de información precisa sobre el contenido y composición de los productos.