22 oct 2020

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OPERACIÓN POLICIAL EN UNA INSTITUCIÓN EMBLEMÁTICA DE CATALUNYA

El juez investiga a la dirección del Orfeó Català por desviar 2,3 millones

La entidad intentó justificar la salida de dinero con facturas dudosas e ilegibles de obras y conciertos

Los mossos registran el Palau de la Música por la querella del fiscal contra Fèlix Millet y otros cargos

J. G. ALBALAT
BARCELONA

Los Mossos d’Esquadra registraron ayer durante nueve horas la sede de la Fundació Orfeo Català y la asociación del mismo nombre, en el Palau de la Música Catalana, situado en el distrito barcelonés de Ciutat Vella, y se incautaron de numerosa documentación contable. El  juez de Barcelona Juli Solaz está investigando el presunto desvío, en el 2003 y principios del 2004, de 2,3 millones de euros de la entidad hacia destinos, por ahora, desconocidos y que no tendrían vinculación alguna con sus fines sociales.

Las diligencias judiciales se han abierto a raíz de una querella presentada por la Fiscalía de Barcelona por presunta apropiación indebida y falsedad contra los responsables y directivos de la fundación, encabezados por el presidente del patronato, Fèlix Millet

Tusell, empresario catalán de ilustres apellidos burgueses y prohombre de la cultura.

El operativo policial fue muy discreto. Los Mossos bloquearon todos los accesos a las oficinas del Palau de la Música, aunque los turistas sí pudieron visitar el edificio modernista diseñado por Domènech i Montaner, aunque extrañados por la presencia de policías y numerosos periodistas.  Los agentes entraron en el edificio pasadas las 10 de la mañana, junto con el fiscal Emilio Sánchez Ulled, y lo abandonaron a las 19.25 horas, cargados con 13 cajas y una bolsa con documentos y material informático. El objetivo del registro, según la Fiscalía, era descubrir rastros «financieros y contables» de las operaciones que permitieron el desvío del dinero.

EL DESCUBRIMIENTO // La Agencia Tributaria descubrió que desde las cuentas de la fundación y de la asociación se habían retirado en el 2003 y comienzos del 2004 casi 2,3 millones de euros en billetes de 500. En una ocasión salieron 300.000 euros de una sola vez. Los funcionarios de Hacienda requirieron a los responsables del Orfeó Català que justificaran esas  salidas. Los directivos de la entidad remitieron varios documentos que, según los investigadores, tenían «visos de irrealidad».

Entre los documentos existen algunas facturas de supuestas obras en el Palau de la Música encargadas a empresas que no tienen los medios y la capacidad para hacerlas, así como «recibos ilegibles» de contratación de orquestas internacionales y de renombre. También se ha comprobado que una misma factura se había incorporado en dos operaciones. En el 2003, el Palau de la Música fue íntegramente reformado.

Ante los indicios de que los responsables de la fundación podrían haber cometido una actividad delictiva, la Agencia Tributaria remitió el caso a la Fiscalía en diciembre del 2008. El fiscal, tras realizar sus propias averiguaciones, presentó el mes pasado una querella contra, al menos, Millet y otros tres directivos del Orfeó Català. Se trata de las personas que autorizaron la salida de dinero y manejaban las cuentas. El titular del Juzgado de Instrucción número 30 de Barcelona, Juli Solaz, admitió la querella del fiscal.

Los investigadores han constatado la existencia de cuentas corrientes de la fundación y la asociación que no aparecen en los libros oficiales de contabilidad, así como movimientos sospechosos de dinero entre bancos que acabaron en el reintegro de cuantiosas cantidades en billetes de 500 euros. Según las fuentes consultadas, alguna persona conocedora de estas operaciones ha estado enviado a instituciones judiciales anónimos sobre el presunto fraude y la posibilidad de un enriquecimiento personal.

LOS INDICIOS / Las investigaciones que ha dirigido la Fiscalía de Barcelona se encomendaron a los Mossos d’Esquadra. Las indagaciones, según el comunicado de la Fiscalía, han confirmado los indicios descubiertos por la Agencia Tributaria.  El fiscal sospecha que algunos de los altos responsables del Orfeó Català  «pudieron estar desviando importantes sumas a fines distintos de los que son propios de las entidades que integran el Orfeó Català».

La Fiscalía precisó ayer: “Hay que tener en cuenta la entidad y relevancia cultural del Orfeó Català, así como el ingente volumen de recursos económicos que moviliza, procedentes de aportaciones tanto privadas (particulares y grandes empresas) como públicas (importantísimas subvenciones y otras aportaciones públicas), por lo que los hechos, aunque se producen en el seno de entidades que son privadas, indirectamente repercuten en toda la sociedad catalana».

La Fundació Orfeó Català, creada en 1990, está integrada por personas físicas, 200 empresas y entidades, y organiza 12 ciclos de conciertos al año en el Palau de Música. El Palau está gestionado por un consorcio formado por la Generalitat, el Ayuntamiento de Barcelona, el Ministerio de Cultura y el propio Orfeó. La fundación, como tal, goza de exenciones fiscales.