Emociones fuertes en Sitges

El festival de cine fantástico de Catalunya se inaugura el viernes con la cuarta y última entrega de '[REC]', de Jaume Balagueró

[REC] 4 3 De Jaume Balagueró.

[REC] 4 3 De Jaume Balagueró.

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JULIÁN GARCÍA / BARCELONA

Los grandes festivales internacionales, léase Cannes, Venecia, Berlín, Sundance o San Sebastián, empiezan a eliminar enojosos clichés acerca del cine de género, por lo que ya no extraña ver en sus secciones oficiales sugerentes aproximaciones al fantástico. Probablemente, el mejor cine que hoy día pueda verse, dotado de una vitalidad indesmayable y de una asombrosa capacidad para abrir nuevas vías expresivas y adaptarse a la inestabilidad de los tiempos. Pero no nos engañemos: sí, en los grandes festivales se proyecta cine de género, pero lo mejor, siempre, es acudir a los clásicos y sumergirse en la fuente-madre de todos los horrores: la 47ª edición del Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya, que alzará el telón el viernes con la proyección de [REC] 4, de Jaume Balagueró, y que, durante 10 días de emociones extrafuertes, proyectará más de 200 títulos en una oferta apabullante. Como siempre, Sitges será el mejor ecosistema posible para el desarrollo y la hibridación de criaturas tan irresistibles como zombis, vampiros, alienígenas, caníbales, brujas y serial-killers. Sean bienvenidos.

31.000 entradas vendidas

 «No querría sonar presuntuoso, pero Sitges es el festival de género más prestigioso y completo del mundo», aseguró ayer el director del certamen, Ángel Sala, en su presentación oficial. Vaya que sí: una sección oficial a competición con ¡38 títulos!, y tres secciones oficiales Fantàstic más (Òrbita, Especials y Panorama), a lo que añadir las conocidas (y siempre atrayentes) secciones Noves Visions, Midnight X-Treme, Anima't o Brigadoon. Pura locura. Este año, el presupuesto del festival es de 1,7 millones de euros, un 2,1% superior al del 2013, pero bastante inferior al del 2012. La crisis, en forma de recortes y falta de financiación, sigue ahí, como una presencia ominosa, pero Sala siente que, de algún modo, se empieza a sacar la cabeza del hoyo: «Creo que es tiempo de ver las cosas de forma positiva». Para empezar, un dato esperanzador: ayer se habían vendido más de 31.000 entradas, una cifra superior a la del año pasado en el mismo día.

Presencia catalana

No vive el cine catalán su momento más glorioso, forzosamente condicionado por la crisis, pero aun así tendrá una presencia notable en Sitges-2014. De entrada, la película inaugural, [REC] 4, cierre de la exitosa franquicia de terror de la factoría Filmax en el que Jaume Balagueró encierra a Manuela Velasco en un barco en alta mar rodeada de infectados del virus zombi que hizo estragos en las tres entregas precedentes.

En la sección oficial a competición se proyectarán otras dos películas catalanas: La distancia, excéntrica muestra del universo propio de Sergio Caballero, uno de los tres directores del festival Sónar, ambientada en una central térmica siberiana abandonada y protagonizada por tres enanos telépatas; y L'altra frontera, drama materno-filial del director brasileño aficando en Barcelona André Cruz Shiraiwa y protagonizado por Ariadna Gil. Fuera de concurso, en la sección Fantàstic Especial, podremos ver la esperada Asmodexia, ópera prima de Marc Carreté sobre terror diabólico y exorcismos que llega a Sitges precedida de un notable éxito (premios incluidos) en los festivales de género en los que se ha proyectado.

Las 'celebrities'

Ya se sabe que a la apasionada grey de Sitges se le acelera el pulso con la presencia de celebridades a las que rendir culto. La alfombra roja de la 47ª edición del festival tendrá un lustre especial el jueves 9, día en el que Antonio Banderas recibirá el Gran Premio Honorífico justo antes de la proyección de la fantasía robótica y postapocalítiptica Autómata, de Gabe Ibáñez, protagonizada por el astro malagueño. La lista de estrellas no se detiene ahí: después de la entrega, el 21 de junio, de otro de los Grandes Premios Honoríficos al director y músico Rob Zombie y de una Maria Honorífica a su esposa, la actriz Sheri Moon Zombie, el tercer gran galardón del festival recaerá en el director alemán Roland Emmerich: un tipo empeñado en la destrucción del mundo a través de palomiteros, a menudo gozosos, artefactos como Independence Day, Gozdilla, El día de mañana o 2012.El actor de culto Dick Miller, habitual en las películas de Roger Corman e intérprete fetiche de Joe Dante en irresistibles clásicos como Aullidos o Gremlins, recibirá una de las Màquines del Temps de manos, precisamente, de Dante. Y la actriz madrileña María Kosty, presencia icónica del cine de terror español de los años 70, subirá al estrado para recoger el Premi Nosferatu.

Desembarco de Zeta Cinema

El jueves 9 se podrán ver en Sitges 10 minutos de Mortadelo y Filemón contra Jimmy el cachondo, que Zeta Cinema estrenará en noviembre. Dirigida por Javier Fesser (que visitará el festival), la película ha sido rodada con un sofisticado sistema de animación inédito hasta ahora en España. Además, la productora tiene previsto presentar las primeras imágenes de Anacleto: agente secreto, cinta que ya se ha terminado de rodar y está en fase de montaje. Su director, el catalán Javier Ruiz Caldera, y parte del casting estarán también presentes en Sitges para mostrar el aperitivo del filme, rodado en imagen real, con Imanol Arias y Quim Gutiérrez como protagonistas. Zeta Cinema también aprovechará el acto en el certamen para avanzar nuevos proyectos relacionados con el catálogo de Bruguera (Ediciones B).

El concurso

La sección oficial a competición cuenta este año con la friolera de 38 películas, 10 más que en el 2013. Cuesta recomendar de entre la inmarcersible, atractiva oferta, sin dejarse algo importante. Por ejemplo, I origins, ciencia ficción emo a cargo de Mike Cahill, director de la estupenda Otra Tierra; A girl walks home alone at night, fascinante aproximación al cine vampírico de la iraní Ana Lily Amirpour, que nos llega precedida de calurosas críticas en Sundance; Dios local, terror en forma de found footage del uruguayo Gustavo Hernández (autor de La casa muda); It follows, uno de los hits de la temporada dirigido por David Robert Mitchell; Musarañas, drama psicológico de Juanfer Andrés y Esteban Roel con una estupenda Macarena Gómez; The babadook, indagación de Jennifer Kent sobre los terrores infantiles; Zombeavers, vuelta de tuerca del género zombi a cargo de Jordan Rubin con castores venidos del otro mundo... Y así hasta 38.

Fuera de competición

Más allá del concurso, Sitges vuelve a ofrecer alguno de sus grandes reclamos: Adieu au langage, de Jean-Luc Godard, Annabelle, de John Leonetti, Magical Girl, de Carlos Vermut (con el reciente triunfo en San Sebastián bajo el brazo), Under the skin, de Jonathan Glazer, Maps to the stars, de David Cronenberg, Space Station 76, de Jack Plotnick, Cold in july, de Jim Mickle, Hyena, de Gerard Johnson, Relatos salvajes, de Damián Szifron... Falta el aliento. La clausura irá a cargo de Joe Dante con su comedia de terror Burying the ex.

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Algunas perlas ocultasS

Como de costumbre, Sitges incorpora en su denso programa un puñado de películas por descubrir. Títulos que aparecen en letra pequeña pero, probablemente, acaben figurando entre sus grandes hallazgos. Nos referimos, por ejemplo, a The duke of Burgundy, el nuevo trip a una Europa alucinógena de Peter Strickland, el director de Berberian Sound Studio. O a Seventh code, gran miniatura (dura una hora pero vale la pena apoquinar) de Kiyoshi Kurosawa, autor de la referencial Cure. Más: dos títulos indies sobre sectas, Faults, de Riley Stearns, y Starry eyes, de Kevin Kölsch y Dennis Widmyer, o la sugerente Honeymoon, de Leigh Janiak, de la que mejor no leer nada antes de entrar. Capítulo aparte merece The tribe, fascinante experimento en lenguaje de signos del director ucraniano Myroslav Slaboshpytskiy.