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GRAN ESTRENO

'Creedme', la serie que retrata la indefensión de una víctima de agresión sexual

Esta nueva miniserie de Netflix narra con minuciosidad un caso de violación en el que no se creyó a la víctima

Juan Manuel Freire

Kaitlyn Dever en ’Creedme’.

Kaitlyn Dever en ’Creedme’.

'Creedme', miniserie recién estrenada en Netflix, es un poco como una versión bastante más sobria y directa de 'Ley y orden: Unidad de víctimas especiales', serie procedimental con especial énfasis en los delitos de base sexual. Su argumento, aunque retorcido, no es fruto de la imaginación de sus guionistas, sino que se inspira en el artículo que valió a los reporteros T. Christian Miller y Ken Armstrong el Pulitzer de reportaje explicativo en el 2016.

'An unbelievable story of rape', luego base de un libro aquí publicado por Libros del K.O. como 'Creedme', era la increíble historia de un crimen no creído. Marie, una joven de 18 años de Washington, denunció en la policía que un hombre había entrado en su apartamento, la había atado y la había violado. Tuvo que explicar el horror con todo detalle. Desenredó sus recuerdos una vez y luego una segunda, cuando fue interrogada por otros dos agentes. Esa segunda vez no fue la última. Empujada contra las cuerdas, obligada a precisar una y otra vez pequeños detalles y puesta en entredicho por una antigua madre de acogida, Marie acabó creyendo que la forma más fácil de dejar el terrible episodio atrás era describirlo como un sueño. Después fue acusada de presentar una denuncia falsa. 

Por desgracia, esta desconfianza hacia las víctimas de abuso sexual no es poco común. Los casos de violación no se tratan como el resto de crímenes, sino que "la credibilidad de la víctima se pone en cuestión tanto como la culpa del acusado", como dicen Miller y Armstrong en su premiado artículo. En España, las violaciones denunciadas aumentaron casi un 23% en el 2018, pero todavía hay muchas mujeres que prescinden de denunciar por el miedo a no ser creídas; a la actitud de la justicia y, después, la sociedad.

Sin escalofríos fáciles

Susannah Grant, guionista de, entre otras muchas cosas, 'Erin Brockovich', ha convertido la historia real de Marie en un thriller sin escalofríos fáciles, o quizá mejor, un drama con elementos de suspense. Dicho suspense no proviene de saber si Marie cuenta la verdad o no (algo que queda claro mediante el empleo de flash-backs), sino de descubrir, en caso de no haber leído el artículo, cómo se acabó localizando y deteniendo a su violador, que fue también el de otras muchas mujeres de diversas jurisdicciones de Washington y Colorado. 

Coescrita por Grant con el talentoso matrimonio formado por Ayelet Waldman y Michael Chabon, 'Creedme' se bifurca, tras un primer episodio centrado en la víctima, en dos tiempos narrativos. Uno sigue, en el 2008, el curso vital de Marie (Kaitlyn Dever, de 'Súper empollonas'), a la que todavía esperan más calvarios después de ese asalto en la primera casa que pudo llamar propia: los juicios literales y sociales, sentir la desconfianza de tu entorno íntimo, luchar en vano por la reintegración. El otro sigue, tres años después, a las inspectoras Karen Duvall (Merritt Wever) y Grace Rasmussen (Toni Collette) en la investigación de una serie de casos de violación que podrían estar ligados al de Marie.    

Cholodenko tras la cámara 

Antes de 'Creedme', Grant había creado para televisión el drama médico-sobrenatural 'En cuerpo y alma', con Patrick Wilson como cirujano que empieza a recibir visitas de su fallecida exmujer. En aquella contó con Jonathan Demme como director del piloto. En esta cuenta con la excelente Lisa Cholodenko ('Los chicos están bien' o, ya en televisión, 'Olive Kitteridge') como firmante de los tres primeros episodios; el resto corren a cargo del veterano televisivo Michael Dinner y la propia Grant. 

Aunque las tramas de 'Creedme' podrían dar para toda clase de efectismos, Cholodenko y sus compañeros optan por una sobriedad no exenta de ideas formales. Lo más importante son casi siempre los hechos y no la subjetividad del artista que los cuenta, o incluso de los personajes que los protagonizan. Por la minuciosidad con que se describen en ella los procesos policiales o judiciales, 'Creedme' puede llegar a retrotraer a 'The wire'. 

Por la clase de sentimientos que provoca, sin embargo, este hito del otoño audiovisual se parece más a 'Así nos ven', la miniserie de Ava DuVernay sobre los 'cinco de Central Park': están la investigación policial plagada de fallos, el despliegue de prejuicios (no de raza, sino de género), las declaraciones forzadas… Es otro triste espectáculo que se observa con dientes apretados, conteniendo la rabia por tanta falta de empatía.

Michael Chabon, del Pulitzer a 'Star Trek'

La gran noticia saltaba a finales de junio: Michael Chabon, escritor de prestigio, ganador del Pulitzer de novela por 'Las asombrosas aventuras de Kavalier & Clay', había sido elegido como 'showrunner' de 'Star Trek: Picard', octava serie de la saga espacial. 

¿Sorpresa? Solo relativa. Al fin y al cabo, Chabon siempre ha sido un autor equidistante de la alta y (supuestamente) baja cultura, defensor de los valores de la literatura de género y los cómics. En su novela del 2012 'Telegraph Avenue', además, incluía varias referencias al pon farr, o la locura septenial por aparearse con la que luchaba Spock en la serie original de 'Star Trek'.

Si se dirige hacia las series, es en parte por sus inquietudes personales. Seguramente quiso escribir 'Creedme' por estar casado desde 1993 con una exabogada de oficio federal, Ayelet Waldman, también guionista de la miniserie.