04 ago 2020

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PSICOLOGÍA

Cuarentena por Coronavirus: cómo manejarlo desde la calma sin salir de casa

La reclusión genera emociones negativas que pueden desembocar en picos altos de ansiedad

Ángel Rull

Una mujer tranquila en su casa leyendo.

Una mujer tranquila en su casa leyendo. / 123RF

La expansión del brote de Covid-19 está obligando a muchas personas a quedarse varios días en sus casas, incluso cuando no presentan ningún tipo de síntoma. Ocurre en aquellos casos en los que se ha tenido contacto con personas que sí ha dado positivo. Esto hace que deban permanecer en sus domicilios, para ver si aparecen los síntomas y no propagar la enfermedad. Aunque puede parecer un tiempo de descanso, aprovechando para leer o ver películas atrasadas, no todo el mundo lo llevaría desde la calma. De hecho, estar encerrado en casa se relaciona con mayor sensación de estrés y soledad, especialmente si se suma el miedo a una enfermedad.

Mantener la cuarentena por Coronavirus no es tan fácil como podría parecer. Tras las primeras horas ya empezamos a aburrirnos, caemos en la apatía o en la frustración. Los días pueden hacerse muy largos y podemos perder los nervios. Sin embargo, cuando no nos queda más remedio, hay varias cosas que podemos hacer para estar tranquilos.

Tranquilidad en el sofá

El miedo a la enfermedad, al contagio y a la propagación entra dentro de la normalidad, siempre y cuando sea controlado y vaya dirigido a establecer límites de seguridad. Nos preocupamos de tener alimentos en casa, de poder teletrabajar y de tener medicinas. Todo parece orientado al cuidado y la protección física, pero descuidamos la parte emocional, sin ser conscientes de su importancia. Estar encerrados en cuarentena pone a prueba esa seguridad emocional, pasamos por diferentes emociones y las horas pasan lentamente, por muchas cosas que nos propongamos hacer al principio. Son situaciones más extremas a las que no estamos acostumbrados.

Si tenemos que enfrentarnos a la cuarentena en casa, hay varias medidas que deberemos tomar, no solo en cuanto a la alimentación, sino también desde una perspectiva psicológica. Estos son las pautas que debemos seguir:

1. Cuidado con la sobreinformación

Es uno de los puntos más importantes cuando existe el miedo a alguna enfermedad, y más con una que va extendiéndose. Aunque la información sea válida, sobrecargamos a nuestro cerebro de información negativa, lo que nos lleva al catastrofismo y a la inseguridad. El miedo solo es útil cuando lo usamos de forma adecuada y la sobreinformación acaba anulando sus efectos.

2. Emociones

Lo normal es que vayamos pasando por diferentes emociones, las cuales querremos negar. Sin embargo, aceptar la situación y las emociones es lo más correcto. No tenemos control sobre lo que ocurre e intentar cambiar las cosas solo nos generará frustración. Aceptar el no tener el control sí acaba haciendo que podamos sentirnos mejor.

3. Relajación

Una de las pautas que debemos seguir es dedicar varios puntos del día a la relajación. Bien con meditaciones guiadas como con ejercicio en casa. Cualquier cosa que nos ayude a calmar nuestro cuerpo, también calmará nuestra mente. Es importante hacerlo de forma rutinaria, varias veces y a las mismas horas.

4. Red de apoyo

Aunque vayas a estar aislado, sí debes procurar mantener la red de apoyo con los familiares y amigos. No salir a la calle no implica estar sin relacionarse. Las nuevas tecnologías nos ayudan a mantener más fácilmente ese contacto.

5. Esto también pasará

A lo largo de nuestro ciclo vital vivimos una serie de acontecimientos que parecen poner a prueba nuestra resistencia emocional. En el momento en el que lo vivimos, parece que no saldremos de ahí, pero nos damos cuenta con el tiempo que eso acaba pasando. Y este momento, gestionándolo poco a poco, se irá solucionando.

La expansión del brote de Coronavirus está haciendo que pasemos por situaciones a las que no estamos acostumbrados, por los que el miedo o la incertidumbre son las emociones más comunes. Sin embargo, exceder esas emociones, tener que estar encerrados en casa o sobreinformarnos pueden jugarnos una mala pasada. Debemos gestionarlo todo desde la calma, solucionando uno a uno los problemas que puedan aparecer.

Ángel Rull, psicólogo.