01 jun 2020

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PSICOLOGÍA

Creatividad en equipo: cómo usarlo en la oficina

Las fortalezas personales son aplicables a todos los ámbitos de nuestra vida

Ángel Rull

Un aspecto de la sede de Byhours, con el futbolín en primer plano.

Un aspecto de la sede de Byhours, con el futbolín en primer plano. / FERRAN SENDRA

La creatividad en el trabajo es una de las prioridades de muchas empresas, pero no solo a nivel individual, sino especialmente a la hora de hacer equipos y desarrollar proyectos e ideas. Su ausencia no solo ralentiza el trabajo, sino que impide el avance de toda la empresa. Las capacidades de cada persona no se suman a las de los demás, sino que forman un bloque mucho más complejo, más allá de la suma de sus partes, donde los resultados aumentan exponencialmente si se produce una buena sinergia.

La creatividad en los equipos de trabajo no es solo aplicar la propia creatividad de cada individuo junto a la de los demás, sino saber integrarse, escuchar las ideas de los demás, o desarrollarse a partir de las mismas. Por muy creativa que sea una persona en su puesto de trabajo, no significa que vaya a serlo también en un equipo. Es una cualidad que hay que saber aprender y potenciar.

Fomentando las sinergias

Toda empresa quiere sacar el máximo partido de las fortalezas de sus trabajadores. A la hora de seleccionar candidatos se tienen en cuenta sus habilidades y se da por hecho que se podrán aplicar de la misma forma en grupo. Sin embargo, esto no siempre sucede, especialmente con habilidades como la creatividad. Aunque sí es algo que puede aprenderse a base de práctica.

A través de las siguientes pautas, podremos hacer que un equipo pueda aprender a ser creativos en conjunto, comunicarse y desarrollar buenas ideas:

1. Explorar

Debe darse un plazo de tiempo para que el grupo pueda explorar de forma adecuada el problema planteado. Esto debe hacerse en grupo y se pueden repartir las tareas de forma adecuada, pero en la medida de lo posible debe hacerse en grupo. Es un área donde puede tardarse más pero donde ya se ven las dinámicas de cada persona.

2. Tecnología

La tecnología es imprescindible a la hora de trabajar en grupo, ya que nos permite usar Internet, tener agendas compartidas o carpetas donde cada persona pueda ir guardando lo que quiera que el resto del grupo también tenga. Esto facilita mucho la comunicación, sin ser necesario romper la productividad o pudiendo hacerse desde cualquier parte del mundo.

3. Recompensas grupales

¿Cuál es la motivación del grupo? Está claro que cada persona tiene una serie de motivaciones y el grupo como entidad propia también la tendrá. Saber cuál es, hará que se puedan orientar a ella sus miembros.

4. Espacio y tiempo

Cuando se une una persona con otras, va a necesitarse también tiempo individual para que la creatividad se oxigene. Esto es muy necesario, especialmente cuando se pasan largas jornadas de trabajo juntos.

5. Ocio en grupo

Una parte del trabajo en equipo debe destinarse también al ocio de forma conjunta, incluso dentro de la propia oficina y en horario laboral. Esto fomenta la unión y el conocimiento mutuo, lo que va a repercutir positivamente en el proyecto. A priori puede parecer que resta mucho tiempo, pero es una inversión a largo plazo, especialmente si el grupo estará en futuros proyectos.

Cada persona necesita saber usar sus propias habilidades también en equipo. El sistema educativo y la enseñanza ha fomentado durante mucho tiempo el uso individual de esas habilidades y, cuando en el mundo de la empresa se nos exige otra serie de cosas, no sabemos adaptarnos. Por eso, tanto con la creatividad como con otras fortalezas, es importante que sepamos hacer con los demás y en grupo.

Ángel Rull, psicólogo.

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