30 mar 2020

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PSICOLOGÍA

Puedes ser más feliz si eliminas todos tus 'debería'

La autoexigencia no siempre conlleva mejorías ni alcanzar mayores metas

Ángel Rull

Mujer sintiendo plenitud con los brazos abiertos.

Mujer sintiendo plenitud con los brazos abiertos.

Cuando somos niños, vivimos la experiencia en base a cosas que nos van ocurriendo y a normas externas de adultos que marcan nuestros ritmos. Nos dedicamos a vivir esas experiencia y somos una parte bastante pasiva de ello. En la etapa adulta, cuando no hay personas que nos dicen qué tenemos que hacer, nos movemos por las órdenes de nuestra cerebro, nuestras responsabilidades, nuestros impulsos y aquello que creemos que es mejor para nosotros y para los demás. El cerebro genera afirmaciones a cumplir que pueden tornarse en 'debería', en tareas que no hacemos y que tendrían que estar hechas, emociones que sentir, formas de comportamiento que no tenemos o aspectos físicos que ni alcanzamos ni serían necesarios. Se genera en base a necesidades que creemos que tenemos que llenar y que acaban por generar culpa, daños en nuestra autoestima o estados permanentes de frustración y tristeza.

Un 'debería' es una creencia irracional que nos perturba, nos genera malestar y nos habla de otra forma de vivir a la que tendríamos que ajustarnos pero que no logramos. Hay un desajuste entre la realidad y un modelo interiorizado, que no siempre es bueno para nosotros pero que no tenerlo nos hacer sentirnos mal. Impacta en nuestro bienestar y no nos deja ser felices.

Acabar con la totalidad

Nuestros 'debería' acaban eliminando nuestras elecciones personales y nuestros verdaderos valores para seguir a absolutos universales, patrones ideales sin los cuales nunca llegaremos a estar bien. Nos centramos en las molestias que tenemos, sentimos que el tiempo está desperdiciado y que la realidad que vivimos no nos gusta. Hay vacío e insatisfacción, con una culpa que llega a ser paralizante. Es el principal obstáculo que tienen muchas personas para poder estar bien y avanzar en sus vidas.

Las creencias irracionales han sido instauradas en nosotros con el paso de tiempo y todo aquello que hemos vivido. Aunque lleven mucho tiempo en nosotros, pueden salir y desaparecer. Podrá llevar más esfuerzo o podremos volver a veces atrás, pero se puede lograr. Los siguientes puntos nos ayudarán a dar el paso y conseguirlo:

1. Normas de conducta

De todas las normas que tienes interiorizadas, ¿cuáles son aquellas que te atan y que, de ser eliminadas, solo verías mejoras significativas? No tenemos que seguir cada cosa que nuestro cerebro dice sin replanteárnoslo primero. Puede no ser tan bueno para nosotros como creemos.

2. Fuera tradiciones

Seguimos las tradiciones por comodidad y búsqueda de una falsa seguridad. Esto puede estar impidiendo estados más satisfactorios. Si siento que debería pasar las navidades con la familia que tanto me critica, me puedo estar perdiendo estar con otras personas que no me invaden ni sobrepasan los límites.

3. Valores

Sabemos cuáles son los valores que nuestra cultura sigue y procuramos ceñirnos a ellos e interiorizarlos porque parecen la puerta a la felicidad. Pero pueden no serlo y cuando los alcanzamos y nos sentimos vacíos, tal vez hayamos perdido demasiado tiempo.

4. Escucharse

Escucha que es lo que sí te apetece hacer, las cosas que quieres seguir o las nuevas normas y tradiciones que quieres instaurar. Esto se hace en soledad y sin tener en cuenta la opinión sesgada de los demás, que a veces es muy egoísta.

5. Permitirse

Uno de los mayores límites que encontraremos parte de uno mismo, del no permitirnos hacer lo que nos apetece, por miedos o conformismo. Si quitamos esa falsa limitación, todo puede ser más fácil.

Los 'debería' parten de la creencia irracional de que las cosas tendrían ser de otra forma. Sin embargo, tenemos la responsabilidad primera de plantearnos si lo que siempre hemos visto o escuchado es lo mejor para nosotros, y si no es así, podemos decidir cambiarlo.

Ángel Rull, psicólogo.

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