PSICOLOGÍA

20 pasos para calmar la mente

La meditación o el yoga nos ayudan a escapar del estrés diario y ganar en calidad de vida

Una señora se relaja en un spa de Barcelona.

Una señora se relaja en un spa de Barcelona. / MAITE CRUZ

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Ángel Rull

Cada día buscamos formas de aliviar el estrés que sentimos por el trabajo o el ritmo de la gran ciudad. Estamos acostumbrados a las prisas y la presión del reloj. Atascos, transporte público y retrasos nos empujan a sentir cómo nuestra mente se acelera y la dificultad de parar entonces nuestros pensamientos.

La práctica de la relajación, las clases de meditación y el yoga son buenas alternativas para encontrar el equilibrio emocional, pero resultan frustrantes si no sabemos cómo calmar nuestra mente. Es entonces donde estas técnicas tienen el efecto contrario: nos generan aún más ansiedad.

Calma la mente

Parar el flujo de nuestros pensamientos es algo que lleva tiempo y dedicación, pero que en pocos días acaba teniendo efectos sobre nuestro cuerpo y nuestra salud mental. Mejora la forma que tenemos de entender y gestionar nuestras emociones y ganamos en relaciones positivas. Además, nos permite poder realizar actividades que requieran de una baja activación y que nos hagan desconectar.

¿Cómo podemos conseguir calmar nuestra mente?

1. Una vez que empiezas con la relajación, debes practicar todos los días. Busca, aunque sea, 5 minutos para hacerlo. Tu mente conseguirá en poco tiempo hacer de la relajación un hábito.

2. Respira siempre antes de empezar, de forma profunda y lenta, centrándote en cómo el aire entra y sale de tu cuerpo.

3. Siempre el mismo lugar. Una habitación tranquila, sin distracciones, que no tenga ordenador ni televisión y cuya decoración sea sencilla.

4. Crea ambiente. Luces, velas, incienso que te ayuden a relajarte y concentrarte.

5. Al principio es normal sentir frustración, pero no te aferres a pensamientos negativos, simplemente acéptalos y deja que ellos solos se vayan. Vuelve a la respiración.

6. Céntrate en tu cuerpo. Nota tus manos, tu cuello, tu boca… Fíjate en cada parte de ti mismo mientras respiras y calmas tu mente. Hazlo con los ojos cerrados siempre.

7. Sin distracciones. Procura estar solo y con el teléfono apagado.

8. Comprométete. Crea un compromiso con la práctica y contigo mismo. Lo que haces es importante para mejorar a corto, medio y largo plazo tu vida.

9. Con calma. No quieras dedicar ya el primer día 2 horas. Empieza con poco tiempo y según vayas dominando la técnica, irás aumentándolo.

10. Escucha música. Puedes elegir canciones tranquilas, instrumentales o con sonidos de la naturaleza.

11. Todo el día. Dedicarás un tiempo determinado a la relajación, pero es importante que a lo largo de todo el día busques también esa paz, como a la hora de la comida o en el trabajo.

12. Cambia de postura. No todas las posiciones crean calma. Busca siempre aquellas con las que estés más cómodo. Y acostado no suele ser una buena opción, corres el riesgo de dormirte.

13. Cambia de técnica. Encuentra la tuya y para ello debes ir probando. Meditación ciclos de respiración… Hay una perfecta para ti.

14. Mejor por la mañana. Empiezas el día con otra actitud. Pon el despertador unos minutos antes.

15. Enciende una vela. Puedes usar su parpadeo como punto de enfoque si no consigues relajarte con los ojos cerrados.

16. Repite un mantra. Lo mejor es que sea de dos sílabas, y así lo puedes combinar con los ciclos de respiración.

17. No tengas expectativas. Da igual lo que te cuenten o lo que hayas leído. La relajación y la meditación son experiencias únicas para cada persona. No esperes sentir lo que sienten otros. Siente y disfruta por ti mismo.

18. Utilízalo para tomar decisiones. Tener respuestas de uno mismo suele ser complicado, sobre todo si nos encontramos ante encrucijadas que van a marcar nuestro futuro. En la práctica, no te centres en todas las posibles alternativas, al contrario, deja que todo vaya fluyendo en tu cabeza sin concentrarte específicamente en nada.

19. Visualiza luz. Imagina como una luz blanca recorre tu cuerpo, entrando y saliendo por él, sanando cada célula y calmándote a su paso.

20. Gratitud. Agradece lo que haces, y también todas las cosas buenas que te van ocurriendo en la vida.

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El ritmo acelerado de pensamientos es causa y efecto del estrés que sentimos a diario y que nos impide concentrarnos, descansar o disfrutar de las relaciones sociales. Genera emociones negativas e interfiere en la capacidad que tenemos para disfrutar. Por eso, a través de estos pasos podrás calmar la mente y combatir todos los efectos negativos de la ansiedad.

Ángel Rull, psicólogo.

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