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un vecino de sant martí...

Enric Cambray: "El Clot es muy pueblo, muy barrio y muy familiar"

El actor de 'Com si fos ahir' y 'Sàpiens' sueña con un teatro en el Clot, el barrio que lo vio crecer

CARME ESCALES

Enric Cambray salta en la calle de Rogent, la rambla del Clot.

Enric Cambray salta en la calle de Rogent, la rambla del Clot. / JOAN CORTADELLAS

Ropa y zapatos de su padre y de su madre y maquillaje eran juguetes para Enric Cambray (Barcelona, 1988). Porque con ello pasaba sus horas de entretenimiento. Con solo 2 o 3 años, disfrazarse lo encaminaba ya a su profesión como actor. Claro que su abuela materna seguramente tuvo algo que ver en ello. "Todos los domingos me llevaba a ver varietés al centro cultural La Formiga Martinenca (Mallorca, 580)", explica Cambray. Tenía 7 años y su madre lo llevó a la escuela Memory -de Àngels Gonyalons-. "Hasta los 12 o 13 no te cogían, pero mi madre insistió y empecé antes", rememora el actor, que ahora actúa junto a Mireia Portas en la sala Flyhard con la obra Sàpiens de Roc Esquius y dirigida por Sergi Belbel.

Cambray no perdió el tiempo. A los 13 años ya subía a escena con su primer musical, dirigido por Gonyalons. Y a los 15 entró en El Cor de la ciutat, donde interpretó al personaje de Òscar Benjumea. Y hoy, además de su actuación en la Sala Flyhard, y sus rodajes para la serie de TV-3 Com si fos ahir, donde es Blai, sale de bolos con las obras Les dones sàvies Alpenstock. Así que depende del día, el actor se cruza en la calle a los vecinos que más madrugan, como los paradistas del mercado del Clot, o a los ya jubilados, que siguen ritmos más relajados en el barrio.

Preservar el barrio

"El Clot tiene una fama que no es cierta pero que ya nos va bien", anuncia Enric Cambray. "Cuando le dices a alguien que estás en el Clot, te dicen que eso está muy lejos -explica-. Y no es cierto. El nuestro es uno de los barrios mejor comunicados. Tenemos las líneas de metro 1, 2, y 5, Renfe, autobuses y vías rápidas de circulación como Aragó, Meridiana, Mallorca y València", detalla.

Aunque ser considerado un barrio apartado, tal como dice este vecino, también conviene. "Ahora ya vemos subir a algunos turistas desde el Poblenou. Empiezan a circular maletas por la calle de Rogent, y nos coge urticaria -expresa Cambray-. Preservar la autenticidad del barrio es algo que tenemos muy en mente. Esos comercios de siempre, como la charcutería del Domingo y el Josep, las paradas del mercado o el pequeño negocio próximo, como La Teca de l'Àvia, de comida para llevar, o la vermutería La Clotenca, es lo que hace que el Clot sea muy barrio, muy pueblo y muy familiar".

Delante de la familia

Los abuelos maternos de Enric Cambray llegaron al Clot desde el pueblo de Alguaire. Y su madre, en el momento de independizarse, eligió quedarse en el barrio, como él también lo ha hecho. "Ahora mi madre y mi abuela viven en el mismo bloque y yo, en el de enfrente", comenta el actor. "Podemos comunicarnos desde el balcón, sin necesidad de gritar", puntualiza. "Aquí hay mucha conciencia de barrio, y el 1 de octubre representó un antes y un después en ello. El Clot salió a la calle a votar, se unió mucho, gente de un pensamiento o de otro. Pero todos nos encontramos en la calle, juntos", recuerda.

"Solo dejaría el Clot si decidiera vivir fuera de Barcelona -afirma Cambray-. Aquí en el barrio quedan todas las necesidades cubiertas, a pequeña escala, lo tenemos todo. Yo no quiero que el centro venga al barrio. Y tenemos la suerte de no tener locales donde se pueda instalar un Zara".

Sí hay algo que el actor echa en falta: "Me gustaría que el Clot tuviera su teatro comercial", apunta. "Yo tengo puesta la mirada en un local donde eso podría hacerse realidad", confiesa el vecino. "Es cuestión de ir abriendo algunas puertas", dice Cambray.

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