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UNA ENTIDAD DE SANT ANDREU

Poemas con acento extremeño

El Hogar Extremeño de Barcelona organiza declamaciones poéticas semanales

Sílvia Alberich

Poesía y folclore 8Taller de declamación en el Hogar Extremeño de Barcelona, hace unos días.

Poesía y folclore 8Taller de declamación en el Hogar Extremeño de Barcelona, hace unos días. / ROGER PLA

La literatura y la poesía están muy presentes en el Hogar Extremeño de Barcelona (Ramon Albó, 72-74), una entidad que forma parte de la veintena de casas regionales extremeñas de Catalunya. Cada jueves, un buen número de miembros se reúnen para recitar poemas, muchos escritos por ellos.

"Aquí vienen poetas y también rapsodas, es decir, personas que recitan poemas de otros", explica José Antonio Martínez Prior, poeta y profesor de los dos talleres literarios de los jueves por la tarde. El primero está centrado en la declamación. En él, Martínez enseña a recitar poemas. Después de esta sesión, que dura una hora, empiezan las tertulias literarias Luis Chamizo, en honor al conocido escritor y poeta extremeño. "La gente pasa un buen rato y disfruta con los poemas", precisa el profesor.

Entre las 21.00 y las 21.30 horas acaban las dos actividades. La mayoría de asistentes se quedan a cenar en el bar de la entidad, puerta de entrada al Hogar Extremeño. Allí charlan animadamente, mientras disfrutan de un buen tapeo y comparten risas y buenos momentos.

La pasión por las letras va más allá y cada trimestre organizan una velada poética. "Vienen miembros de otras casas regionales a vernos y también participan en el recital", destaca Carmen Arroyo, vicepresidenta de la entidad.

Bandurrias y castañuelas

Además de la poesía, el folclore extremeño está muy presente en esta casa. Hace más de 40 años se forjó, en el seno de la entidad, el grupo Aires Morenos, formado por casi una veintena de personas. "Tocan la bandurria y la guitarra y cantan canciones típicas de nuestra tierra", explica Arroyo. Cada miércoles ensayan en la asociación y, a lo largo del año, realizan entre cinco y seis actuaciones en distintas casas regionales.

Los cursos de castañuelas también se encuentran entre las actividades de la casa regional. Incluso han creado un grupo llamado La Encina, en honor al árbol más representativo de Extremadura. "Los martes nos enseñan a tocar las castañuelas y los miércoles ensayamos con el grupo", matiza Arroyo. También se imparten clases de sevillanas.

La Virgen de Guadalupe, patrona de Extremadura, está muy presente en la entidad. Además de ocupar un lugar destacado en la sala principal del hogar, es la impulsora de la semana cultural que organizan cada mes de septiembre.

"Intentamos que cada año venga algún extremeño destacado a dar el pregón", expone Prudencio Exojo, presidente de la entidad. Una misa extremeña, el típico vino de honor y actividades como la actuación de una rondalla, un concurso de platos típicos extremeños y un campeonato de juegos de mesa se realizan esa semana.

Pero no todo son alegrías para este hogar, que lucha por seguir en pie con el mismo entusiasmo que en sus pletóricos inicios. La casa se fundó en 1960, aunque sus orígenes se remontan a los años 30, cuando un grupo de extremeños recién llegados empezaron a reunirse para compartir experiencias.

Tras varias mudanzas, la entidad se instaló en Portal de l'Àngel, una ubicación privilegiada que permitió a sus miembros gozar de reconocimiento y esplendor durante varias décadas. "Por allí pasaron políticos como Pujol y Maragall y artistas como Florinda Chico -cuenta la vicepresidenta-. Llegamos a ser más de 500 socios".

El elevado precio del alquiler les obligó a mudarse, en el 2010, a otro local y, desde el 2013, ocupan un discreto local enfrente del Centre Esportiu Municipal Cotxeres Borbó. "Vamos tirando con mucho esfuerzo, pero hay ganas de seguir", concluye el presidente Exojo.