Sociedad Europea de Oncología Médica

Vall d'Hebron presenta avances para tratar el cáncer colorrectal metastásico

  • El tumor, que afecta a hombres y mujeres por igual con especial relevancia a partir de los 50 años, tiene un índice de supervivencia del 17% a los 5 años de ser diagnosticado

Un TAC en un hospital.

Un TAC en un hospital. / El Periódico

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Los investigadores del Vall d'Hebron Institut d’Oncologia (VHIO) han tenido una presencia destacada en el congreso anual de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO, por sus siglas en inglés), que se ha celebrado en París desde el 9 de septiembre y hasta hoy. Así, el VHIO ha tenido un papel destacado en varios ensayos que avanzan para tratar el cáncer colorrectal metastásico y que han sido presentados en París a lo largo de estos días.

El cáncer colorrectal es uno de los más comunes, que afecta a hombres y mujeres por igual, y con especial relevancia a partir de los 50 años. Aunque es la tercera causa principal de muertes asociadas al cáncer, en los últimos años se ha conseguido disminuir su tasa de mortalidad de forma significativa. Sin embargo, cuando la enfermedad llega al estadio metastático, el pronóstico empeora mucho y la tasa de supervivencia baja del 91%, cuando se detecta de forma localizada, al 17% a los cinco años del diagnóstico.

Mutaciones

Una de las investigaciones presentada en el congreso se centra en un tratamiento para las mutaciones Braf V600E, que se encuentran en aproximadamente el 10% de los cánceres colorrectales metastáticos. Aunque es una mutación poco común, está relacionada con un pronóstico negativo. Los pacientes que la presentan generalmente son resistentes a las terapias y desarrollan resistencias a los tratamientos muy rápidamente. No se habían logrado avances sustanciales en su tratamiento hasta fechas recientes. En 2019, el ensayo BEACON CRC, liderado por Josep Tabernero, director del VHIO y jefe del Servicio de Oncología Médica de Vall d'Hebron, demostró que la terapia dirigida incluyendo inhibidores de BRAF (encorafenib) y EGFR (cetuximab) resultaba efectiva para conseguir una supervivencia global significativamente más larga y una tasa de respuesta mayor que la terapia estándar en estos pacientes. Con ello, la doble combinación pasó a convertirse en una opción de tratamiento en segunda y tercera línea de este grupo de pacientes, aprobándose en la mayoría de países.

Aunque los datos de eficacia todavía no están maduros porque no eran precisamente el objeto de estas primeras fases del estudio, se ha detectado una actividad antitumoral prometedora en todos los pacientes que han recibido las diferentes combinaciones de fármacos que justifica la continuación del estudio a fase III, que ya está en marcha. "La gran novedad es que por primera vez se evalúa esta combinación de tratamientos en primera línea, puesto que hasta ahora solo se había probado en etapas más avanzadas de la enfermedad, cuando los pacientes ya habían progresado a otros tratamientos", explica Tabernero.

Bloquear el crecimiento

En el cáncer colorrectal, el factor de crecimiento del endotelio vascular o VEGF juega un papel muy determinante, puesto que promueve la angiogénesis o aparición de nuevos capilares. De esta forma, el tumor alcanza los nutrientes necesarios para seguir creciendo. Por este motivo, en los últimos años se han desarrollado distintos inhibidores de los receptores de VEGF o VEGFR. Bloqueándolos se espera cortar esta vía de crecimiento y así controlar o incluso llegar a reducir el tamaño del tumor.

Uno de los últimos inhibidores de VEGFR que se han probado es el fruquintinib, que bloquea los receptores 1, 2 y 3. Este fármaco ya se ha evaluado en China, en pacientes afectados de cáncer colorrectal metastático muy pretratados. Los buenos resultados de una investigación previa sirvieron para continuar su desarrollo en un estudio internacional, el estudio FRESCO-22, que es el que ahora se presenta. "Al ser un tratamiento bien tolerado, y dada la consistencia de los resultados de ambos ensayos, estamos muy posiblemente ante una nueva oportunidad prometedora para los pacientes de cáncer colorrectal metastático", afirma la doctora Elena Élez, una de las autoras del estudio.

Nueva opción terapéutica

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Los pacientes con cáncer colorrectal metastásico resistentes a la quimioterapia al sobreexpresar la proteina HER2 no son muchos: entre el 3% y el 5% del total, indican desde Vall d'Hebron.

Ello, sin embargo, no impide que se estén buscando y desarrollando tratamientos que puedan utilizar esta sobreexpresión como diana. Es el caso de la combinación de tucatinib (un inhibidor de la cinasa que induce la muerte de las células cancerosas impulsadas por HER2) y trastuzumab (un anticuerpo monoclonal que se acopla a la proteína HER2 y evita que las células tumorales se divida y crezca). "Estos pacientes consiguen un beneficio clínico limitado con las terapias actuales. Los resultados obtenidos nos hacen ahora ser optimistas y pensar que la combinación de tucatinib y trastuzumab tiene el potencial para convertirse en una nueva opción terapéutica", explica Élez.