La evolución de la pandemia

El covid sitúa a los escolares y sus familias en la diana de la sexta ola

Una maestra dispensa gel hidroalcohólico a sus alumnos, el pasado septiembre.

Una maestra dispensa gel hidroalcohólico a sus alumnos, el pasado septiembre. / El Periódico

Los menores de 14 años, mayoritariamente sin vacunar, acumulan la mayor incidencia del coronavirus en Barcelona. Después, la franja de 35 a 64 años: sus padres y abuelos. Los médicos alertan de que los contagios en los núcleos familiares pueden poner en peligro a la gente vulnerable.

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Beatriz Pérez
Beatriz Pérez

Periodista

Especialista en sanidad, temas de salud

Escribe desde Barcelona, Catalunya, España

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Los menores de 0 a 14 años de Barcelona están acumulando, en estos momentos, la mayor subida de contagios de covid-19. La incidencia de los últimos 14 días en este segmento poblacional es de 155 casos por 100.000 habitantes, frente a los 107 casos del grupo de 35 a 64 años, los 81 casos del grupo de 65 a 74 años y los 65 casos de los mayores de 75 años, según cifras de la Agència de Salut Pública de Barcelona (Aspb). En total, la mayoría de los casos se están produciendo en los menores de 44 años. "Lo que estamos viendo es que el grupo de edad que ha subido más es el de 0 a 14 años. La mayoría de este grupo no está vacunado", señala la gerenta de la Aspb, Carme Borrell. La vacuna del covid-19 se está poniendo a partir de los 12 años.

Si en la quinta oleada los más contagiados fueron los jóvenes (sobre todo de los 20 a 29 años), ahora lo son los niños. "Está habiendo brotes escolares. Ahora mismo en Catalunya hay 71 grupos confinados [un 0,10% del total] y es una tendencia en aumento", dice Borrell. El problema de estos niños es que "no viven solos" y, por tanto, pueden contagiar a sus padres, hermanos y abuelos, aunque estos sí estén vacunados. "Esto puede afectar a las personas mayores. Es muy importante tenerlo en cuenta", advierte esta médica especialista en salud pública y medicina preventiva. En los hospitales ingresan sobre todo los no vacunados, pero también personas vulnerables que sí habían sido inmunizadas.

"Hay que llevar mascarilla en las escuelas y mantener los grupos burbuja", insiste Carme Borrell, gerenta de la Agència de Salut Pública de Barcelona

"Es importante llevar mascarilla en las escuelas y mantener los grupos burbuja", insiste Borrell. Y pide aumentar la tasa de vacunación, que en Catalunya es del 83,7%. "Hace tiempo que estamos estancados. Entiendo que la población joven no lo vea necesario, pero es importante que se vacune". Según la Conselleria de Salut, en Catalunya los jóvenes de 30 a 34 años y de 20 a 29 son los que tienen las menores tasas vacunales, con un 68,8% y un 69,6% respectivamente.

Presión en la primaria

Los niños no enferman gravemente y, por tanto, no llegan a los hospitales debido al covid-19. Pero sí a los centros de atención primaria (CAP). "En los CAP estamos viendo dos cosas. Una, está habiendo muchos diagnósticos en niños por contagios escolares y vemos de hecho que, en las escuelas, están saliendo cada vez más casos. Dos, después vienen contagiados los convivientes de esos niños: padres, hermanos o abuelos", dice la médica del CAP Casanova de Barcelona Ethel Sequeira, miembro de la Societat Catalana de Medicina Familiar i Comunitària (Camfic).

Como reflejan los datos de la Aspb, si la subida principal de contagios en Barcelona está teniendo lugar entre los menores de 14 años, la siguiente franja de edad más contagiada es la de los padres y abuelos de estos niños (los de 35 a 64). "Prácticamente el 80% de los positivos que estamos detectando tienen un contacto estrecho conocido. Esto quiere decir que esto se está produciendo en los núcleos familiares. Se contagian en el entorno escolar y de ahí van al familiar", dice Sequeira. "Hemos subido mucho en pocos días y estos contagios están relacionados entre sí", añade.

"Prácticamente el 80% de los positivos que estamos detectando tienen un contacto estrecho conocido", dice una médica de primaria

Esta médica de familia pide por esta razón no retirar la mascarilla de la escuela como se había especulado hace semanas, cuando las cifras epidemiológicas eran mejores. "Hay que tener cuidado. Los niños se juntan en interiores, en grupos con más gente. No es el momento de quitar las mascarillas en las escuelas", insiste Sequeira.

El peso de la vacunación

La atención primaria vive esta subida de contagios (Sequeira la califica ya de sexta ola) con inquietud. La situación no es la de julio, pero el crecimiento de los países vecinos no presenta un panorama alentador. Los CAP trabajan en estos momentos por retomar las visitas presenciales de otras patologías abandonadas durante un año y medio por el covid-19. Y, además, asumen el enorme peso de la vacunación: su personal sigue inmunizando contra el coronavirus, pero ahora también contra la gripe, está poniendo ya terceras dosis del covid a las personas vulnerables y segundas dosis a los vacunados con Janssen (que es monodosis).

Los nuevos contagios, aunque son en personas que no van a los hospitales, vuelven a sobrecargar los CAP

Y a ello se suman además los muchos otros virus respiratorios que se están atendiendo desde los CAP. "Así que, en esta situación, los casos de covid-19 entre los 0 y 14 años sobrecarga la primaria, aunque no los hospitales", señala Sequeira.

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Como explica el Jefe de Enfermedades Infecciosas del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona, Benito Almirante, los niños son transmisores del virus, lo que lleva a algunos expertos a defender vacunarlos. "Pero hay que valorar de forma muy cuidadosa el beneficio de la vacuna con respecto a los efectos secundarios. En adultos se pone para evitar la enfermedad grave, pero este no es el objetivo en niños", destaca este infectólogo.

En Vall d'Hebron han crecido los ingresos en los últimos días: "Hemos pasado de ingresar un paciente por día a ingresar a tres o cuatro. Pero seguimos en una situación manejable". Según él, si no hubiera un 80% de población vacunada, ahora mismo los ingresos hospitalarios serían "cinco o 10 veces más". "En vez de 400 personas ingresadas en todos los hospitales catalanes, habría 2.000", concluye.