28 sep 2020

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Un millar de alumnos entrarán en las aulas contagiados la próxima semana

Salut Pública lanza su previsión a partir del nivel de incidencia del virus entre los menores en Catalunya

Catalunya también se muestra preocupada por el efecto irradiador de la pandemia que pueda tener Madrid

Manuel Vilaseró

Una profesora del colegio público Octavio Paz de Barcelona se conecta para una clase con sus alumnos, el pasado junio.

Una profesora del colegio público Octavio Paz de Barcelona se conecta para una clase con sus alumnos, el pasado junio. / MANU MITRU

A lo largo de la próxima semana, la primera de la vuelta al cole en Catalunya, unos mil escolares  entrarán en las aulas infectados por la covid-19. Ese es la previsión del secretario de Salut Pública de la Generalitat, Josep Maria Argimon, a partir de los datos de la incidencia de la epidemia en la última semana entre la población de entre 0 y 17 años. La cifra no representa ningún problema, siempre que se sigan los protocolos de seguridad, según ha afrimado este jueves el gestor sanitario.

"Son contagios que se habrán producido en el entorno comunitario, no en la escuela, pero que habrá que detectar y aislar así como a los alumnos de su mismo grupo", ha destacado Argimon. Si el sistema de detección de casos funciona correctamente (tanto dentro como fuera del colegio) y registra ese millar de contagiados, más de 20.000 alumnos tendrán que empezar la cuarentena la próxima semana, con centenares de aulas afectadas.

Ésta no sería una mala noticia para los especialistas. Significaría que el sistema de detección y rastreo está bien engrasado. "Los que tengan que hacer cuarentena se pasarán dos semanas en casa y luego volverán al colegio y reemprenderán la actividad", ha dicho. La escuela es el lugar más seguro para los niños después de su casa y aún en el caso de que la pandemia vaya a peor, "las escuelas deberían ser lo último que se cerrara".

Desajustes

La vuelta al cole no será, de todos modos, un camino de rosas. "Se producirán desajustes lógicos porque es la primera vez que se afronta esta situación. Cuánta menos transmisión haya en la sociedad, menos virus llevarán los niños a las escuelas", ha añadido el secretario de Salut.

Argimón ha advertido de la importancia de rebajar el nivel de contagios en Catalunya. Uno de cada 1.424 escolares dio positivo la pasada semana en Catalunya, pero no es lo mismo lo que ocurre en las Terres de l’Ebre, donde tiene covid-19 sólo  uno de cada 7.000 alumnos, que el área de Barcelona donde la tasa ronda uno de cada mil.

Una buena noticia es que los contagios no se han disparado como se temía desde Salut con la vuelta a la actividad laboral de la gran mayoría de las empresas. El riesgo de rebrote, aunque ha subido las dos últimas jornadas, se sitúa en 178, un índice inferior al de la pasada semana. El índice de reproducción, que mide el número de personas que contagia cada infectado está en 0,98. Es decir que la epidemia está extendida pero no aumenta. Está en una situación de "estabilidad tensa", en palabras de Argimon.  

Madrid no es una isla

El elevado nivel de trasmisión del coronavirus que registra la Comunidad de Madrid no sólo preocupa al Gobierno y a las autonomías limítrofes, sino también a Catalunya, por el efecto irradiador de los contagios que se podría producir.

"Hay una comunicación muy amplia [con Madrid] y es lógico que la situación de territorios españoles preocupe aquí del mismo modo que ellos debieron de estar preocupados por la nuestra en julio y Francia debe estar ahora pendiente de lo que ocurre en España", ha señalado el secretario de Salut Pública.  "Madrid no es una isla", ha dicho a modo de resumen el jefe de la Unidad de Seguimiento de la covid-19 en Catalunya, Jacobo Mendioroz.   

Preguntado sobre si convendría  establecer un confinamiento perimetral de la comunidad autónoma madrileña para cortar el efecto irradiador,  Argimón ha declinado opinar porque no es un tema sobre el tenga competencias. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, recordó la pasada semana que en la primera ola Madrid había sido una «bomba vírica» para sus comunidades limítrofes.

Aunque en las últimos fechas parece haberse estabilizado, Madrid mantiene una incidencia de 535 casos por 100.000 habitantes en los últimos 14 días, frente a los 170 de Catalunya. El peligro de contagio desde Aragón a Catalunya, en cambio, ha disminuido. La comunidad vecina llegó a superar también una incidencia de 500 casos pero en las últimas semanas ha controlado la epidemia: el guarismo ha bajado a 293. La comunidad valenciana se mantiene en cotas más bajas que las de Catalunya, 130 casos por 100.000 habitantes.